En España ya hay siete destinos turísticos Starlight certificados

Sitios privilegiados para observar las estrellas

El proyecto Starlight certifica lugares idóneos para contemplar el firmamento

Sitios privilegiados para observar las estrellas
Sitios privilegiados para observar las estrellas

La luz de las estrellas es un patrimonio común, pero solo hay algunos lugares desde donde se pueden observar en todo su esplendor. Para certificar todos esos sitios privilegiados y preservarlos existe el proyecto Starlight, avalado por la Unesco y la Organización Mundial de Turismo. Estos lugares, situados a lo largo y ancho del planeta, reúnen las mejores condiciones para contemplar el firmamento.

En España ya hay siete destinos turísticos Starlight certificados. Las islas canarias de La Palma y Fuerteventura ya tienen este reconocimiento. También los valles de Leza, Jubera, Cidacos y Alhama, en La Rioja, declarados Reserva de la Biosfera. Por otro lado, están en proceso de convertirse en reservas con denominación la cara norte de la sierra de Gredos, en Ávila; el parque nacional de Monfragüe, en Cáceres; el parque astronómico del Montsec, en Lérida, y el Observatorio Astrofísico de Javalambre, en Teruel.

Estos sitios excepcionales son considerados como "paisajes de la ciencia y el conocimiento" y aptos para acoger iniciativas turísticas relacionadas con la contemplación del cielo como parte esencial de la naturaleza, según el proyecto avalado por la Unesco. Son lugares únicos donde se encuentra una combinación especial de circunstancias ambientales y naturales: espacios bien conservados, con escasa alteración de la calidad natural del cielo, muy oscuros, con un gran porcentaje de cielos despejados y con una nitidez y transparencia máximas.

Rincones sagrados para los amantes de las estrellas, estos sitios escapan de la contaminación lumínica, un problema a escala mundial que está eliminando de forma gradual la capacidad de observar las estrellas y que tiene como causa el uso excesivo de la luz artificial, lo que provoca fenómenos como el deslumbramiento o el brillo artificial del cielo nocturno, que dificultan la visión de una noche estrellada.

Para los que no se conforman con ver la bóveda celeste desde España, existen otros puntos certificados en el planeta. El más cercano es la zona del embalse de Alqueva, en el Alentejo (Portugal). El valle de Elqui y la región de Antofagasta, ambos al norte de Chile, y la reserva del lago Tekapo, en Nueva Zelanda, son también destinos inmejorables para observar las estrellas.

En España existen otros lugares que, aunque no disfrutan de la denominación Starlight, resultan idóneos para contemplar el firmamento. Uno de ellos es el Observatorio Astronómico de Cantabria, en la región de Valderredible, a una hora de Santander. Situado a 1.080 metros de altitud, se encuentra en pleno Parque Natural de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón, un espacio protegido lleno de valles encajados entre escarpados desfiladeros y atravesados por los ríos Ebro y Rudrón, perfecto para disfrutar del cielo nocturno.

En el observatorio de Borobia, en la provincia de Soria, ofrecen sesiones guiadas de observación astronómica, incluso, si se quiere, con tecnología 3D. Además, oferta el paquete Una noche en las estrellas, que incluye una sesión guiada de contemplación nocturna en el Observatorio Astronómico y la cena, el alojamiento y el desayuno en el Centro de Turismo Rural Manubles, de Borobia, todo ello por 50 euros por adulto y 45 para niños de entre 5 y 9 años.

El observatorio de La Murta, en Murcia, ofrece visitas guiadas solicitando reserva a través de un formulario de su página web, aunque de momento han colgado el cartel de completo hasta septiembre.

Una vez llegados a estos rincones mágicos, solo queda tumbarse en el suelo, abrir bien los ojos y esperar que comience el espectáculo.

Próxima cita: las "lágrimas de San Lorenzo"

Las Perseidas, también conocidas como las "lágrimas de San Lorenzo", podrán verse en todo su esplendor este domingo. Se trata de la lluvia de estrellas más popular y observada del hemisferio norte, y aunque es visible desde mediados de julio hasta finales de agosto, alcanza su actividad más alta, de 100 meteoros por hora, durante los días 11, 12 y 13 de agosto, principalmente el 12. Esta lluvia de estrellas se conoce con el nombre de "lágrimas de San Lorenzo" porque el 10 de agosto es el día de este santo, y se asocia con las lágrimas que vertió al ser quemado en la hoguera. El mejor momento para observarlas será al inicio del alba, cuando no son obstaculizadas por la luna menguante.

Para verlas lo mejor posible, lo ideal es alejarse de los centros urbanos hasta zonas rurales, parques o playas. Además, la mejor forma de observar las estrellas es tumbado, orientando la vista hacia el norte y el oeste y, dado que las estrellas son muy veloces, sin telescopio.

La lluvia de las Perseidas es un fenómeno que ocurre todos los años en las mismas fechas, cuando la Tierra pasa por una nube de partículas que fue generada por el cometa Swift Tuttle.