TRIBUNA

Soluciones empresariales a medida

La posible complicidad entre Gobiernos y mercados globalizados para evitar situaciones de ralentización económica se traduce necesariamente en ajustes muy acusados en los costes de estructura y/o inversión de los tejidos empresariales. Tanto la oscilación de los márgenes de beneficio en operaciones comerciales singulares a clientes como los volúmenes de compra a proveedores que reducen los costes de fabricación de insumos son variables lógicas de análisis que se aplican puntualmente en los diseños empresariales para cosmetizar balances financieros.

En este sentido, si la generación de ingreso no procede en tiempo, volumen y precio del acto formal de compra en punto de venta, las unidades de negocio recurren a reducir diseños organizativos para generar a corto plazo profit financiero. Esto es, outsourcing entendido como externalización de actividades primarias y de información en flujogramas de gestión diseñados en cuadros de mando integrales, para reducir costes empresariales sin influir en los resultados finales de valoración incluidos en los indicadores de satisfacción aplicados a clientes finales. Las consecuencias lógicas de ello se traducen en dos aspectos básicos, como son, en primer lugar, que la gestión por nivel de servicios se sustituye por gestión de negocio y, en segundo, que el proveedor adquiere la condición de partnership.

Una vez dicho esto, y dependiendo, de una parte, de la situación en la que se encuentre una organización empresarial, esto es, innovación, estabilización, maduración, obsolescencia y/o zona de riesgo, y de otra, de la visión a corto-medio-largo plazo que establezca, cada empresa debe optar por la estrategia de mantener, renovar o crecer en tecnologías de la información (TI) que mejor se adecue al diseño de su misión en el resultado de su gestión.

La estrategia de mantener se caracteriza básicamente en dotar al menos del presupuesto para consolidar y fijar posiciones de share o revenue alcanzadas en ejercicios anteriores con inversiones mínimas a medio y largo plazo. Su objetivo se traduce en optimizar recursos, automatizar procesos y obtener recursos de tesorería mediante la posible transferencia de activos. La excelencia en el servicio en este tipo de estrategia se alcanza con acuerdos de nivel de servicio (ANS), reduciendo el riesgo de rotación de personal, y el empleo de herramientas best practices para la gestión proactiva, pasando los costes fijos a variables y liberando con ello recursos para actividades de valor añadido. Por su parte, la estrategia de renovar incluye procesos de negocio e-business en la gestión. Tres de cada cuatro compañías Fortune 1000 externalizan sus iniciativas en internet con habilidades contrastadas en servicios relacionados con la nueva economía y la flexibilidad de contar con una infraestructura escalable.

Y por último, cuando la empresa se encuentra en un proceso de expansión de negocio con oportunidades time to market o incluso en una concentración de core business basándose en las tecnologías de la información, tiene sentido la estrategia de crecer, integrando en un mismo proceso, con ello, los modelos de rentabilidad en el negocio con los sistemas de información. De esta forma, se subcontratan horas/hombre para diseñar objetivos de servicio al proveedor just in time y con ello se dota de mecanismos que flexibilizan el precio del acuerdo a los parámetros del negocio.

Jesús Sánchez Cotobal. Profesor-doctor de la Universidad Francisco de Vitoria. Instituto de Formación Empresarial de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Madrid