La banca prevé que la depreciación de carteras sea más suave de lo planteado en principio

La deuda pública, tasada a precios de mercado

A falta de conocer el dictamen final de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), la banca española esperaba ayer que la valoración de la deuda pública española en sus balances se haga según precios de mercado, un termómetro más benévolo que el recorte de entre el 5% y el 20% que se venía barajando.

Los responsables de los bancos europeos esperan en tensión una llamada. Aquella en la que se les detallen las condiciones en que se efectuarán las nuevas exigencias de capital que prepara la Autoridad Bancaria Europea (EBA) con el objeto de clarificar el riesgo soberano. Está en juego qué entidades se pondrán a prueba, a cuánto se elevará el capital mínimo exigido, y cómo se valorará la deuda pública de sus balances. En las entidades españolas, la llamada se esperaba ayer con algo más de calma que los días anteriores. Por lo que se les dejaba caer, la EBA renuncia a aplicar un duro recorte sobre los bonos españoles, y se limitará a solicitar una valoración a precio de mercado.

Hasta ahora, los analistas hablaban de valorar la deuda española con un descuento del 20% (al igual que la italiana, mientras que la irlandesa y la portuguesa se rebajarían un 40% y la griega sobre el 60%). Desde Bruselas, a su vez, se barajaba una depreciación del 5% para los bonos impresos en Madrid. Una cifra que tampoco resultaba tranquilizadora. La banca española necesitaría 41.000 millones de euros para alcanzar un 9% de capital con dicho recorte en los bonos. De confirmarse una valoración al precio actual de mercado, la depreciación sería del 1%.

"Es difícil creer que nos vayan a dejar valorar la deuda que tenemos al 100% de su precio en libros, pero por lo que parece se está pensando en evaluarla según su negociación en el mercado, lo cuál es más justo que aplicar una rebaja del 20% sobre un activo que es totalmente seguro", cuentan en una de las entidades que ha encabezado las protestas generalizadas de la banca española ante los planes de la EBA.

Que el sector termine considerando un éxito, o no, esta medición, dependerá, sin embargo, del periodo que se estudie. En agosto, cuando la prima de riesgo española superó los 400 puntos, las emisiones soberanas cotizaban casi un 6% por debajo de su valor.

¿Qué se contabilizará como capital?

Otra de las grandes preocupaciones del sector financiero español es qué elementos se permitirá que computen como capital de las entidades en las nuevas exigencias de solvencia que se esperan. En los test de julio, la Autoridad Bancaria Europea (EBA) exigió un core Tier 1 (un indicador de capital básico) del 5%. Francia y Alemania coinciden ahora en que sería conveniente elevar esa barrera al 9% para garantizar la fortaleza de la banca europea. Está por ver, sin embargo, en qué condiciones cualitativas se da semejante salto cuantitativo.

En la cita anterior, el sector financiero español, con el Banco de España a la cabeza, denunció que jugaba en desventaja dado que la EBA les impedía computar como capital las provisiones anticíclicas (unas reservas genuinas del sistema español, destinadas precisamente a paliar los efectos de una crisis), las subestándar (que soportan operaciones debilitadas) e incluso las obligaciones convertibles en acciones, en función de su fecha de emisión. Sin demasiado optimismo, fuentes del sector financiero confían ahora en que ya que se penalizará su cartera de deuda, al menos, se les reconozcan estas reservas a la hora de calcular su solvencia.