La CE admite que es una reacción amplificada ante las dudas del mercado

Bruselas minimiza el impacto en la banca del plan de recapitalización

La Comisión Europea aseguró ayer que las necesidades de recapitalización de la banca europea serán mucho menores de lo esperado y podrán cubrirse, con toda probabilidad, sin dinero público. El organismo reconoce, no obstante, que está sobrerreaccionando al elevar sustancialmente el ratio de capital exigido.

Bruselas minimiza el impacto en la banca del plan de recapitalización
Bruselas minimiza el impacto en la banca del plan de recapitalización

Bruselas intentó ayer apaciguar los encrespados ánimos del sector bancario solo 24 horas después de haber exigido la recapitalización de las mayores entidades del continente. "Nuestra previsión es que la banca tendrá que captar un volumen de capital muy inferior al manejado por los analistas y que podrá conseguirlo sin pedir ayuda a los Estados", señalaron ayer en Bruselas varios funcionarios de la Comisión Europea.

El optimismo de ese pronóstico se basa, según las mismas fuentes, en que "pensamos que la banca se encuentra en una situación mucho mejor que al cierre de 2010, que fue el dato utilizado para los tests de estrés del pasado mes de julio".

El organismo comunitario recuerda que la banca europea aumentó sus recursos propios en 50.000 millones de euros durante el primer cuatrimestre de este año. "Y aunque no tenemos aún datos actualizados, creemos que esa tendencia habrá continuado durante los meses siguientes", intuyen en el departamento del comisario europeo de Mercado Interior, Michel Barnier.

Esos 50.000 millones, sin embargo, ya se tomaron en cuenta en las pruebas de julio, lo que redujo de 20 a 8 el número de entidades con un capital Tier 1 por debajo del mínimo establecido del 5%. La Autoridad Bancaria Europea (ABE), que realizó los test a 90 bancos y cajas, cifró entonces en 2.500 millones de euros las necesidades de capital de las ocho entidades suspendidas (cinco españolas), aunque recomendó también la recapitalización de las 16 entidades con un ratio inferior al 6% (siete españolas).

Bruselas insistió ayer en que ese nivel de exigencia ya no basta para despejar las dudas del mercado. Y confirmó que la ABE quiere elevar temporalmente el ratio de capital exigido a las principales entidades y endurecer las normas sobre el tipo de capital que pueden computar. Bruselas quiere, además, que la recapitalización se lleve a cabo en un plazo de tres a seis meses.

Fuentes comunitarias reconocieron que se ha barajado el umbral del 9% como nuevo mínimo, pero añadieron que la negociación en marcha rebajará con toda probabilidad ese listón.

Aun así, el organismo comunitario admitió que "estamos sobrerreaccionando, pero queremos garantizar que el mercado se convence de la fortaleza de la banca europea". La Comisión dice no compartir las dudas de los inversores sobre la solvencia del sector pero considera imprescindible despejarlas "para que se pueda financiar otra vez por sí mismo, sin depender del BCE".

Reestructuración

Fuentes de la Comisión negaron ayer una y otra vez que el repentino interés de Bruselas en recapitalizar la banca obedezca a una previsible suspensión de pagos en Grecia y la consiguiente reestructuración de su deuda. "No contemplamos ese escenario", zanjó un alto cargo del organismo.

La Comisión admite, sin embargo, que el acuerdo del pasado 21 de julio deberá revisarse "manteniendo el mismo espíritu". Los acreedores privados aceptaron entonces una quita del 21% (según su propio cálculo) . Bruselas justifica la renegociación por el encarecimiento del coste de los colaterales necesarios para llevar a cabo la operación, dado que la mayoría de los acreedores han optado por el intercambio de bonos a la par con un cupón de entre el 4% y el 5% a lo largo de los 30 años de madurez. En su ingenuidad, los líderes de la zona euro habían calculado que al menos la mitad de los bonistas aceptarían un intercambio con un descuento del 20%. El presidente del Deutsche Bank, Josef Ackermann, indicó ayer que acudirá a Bruselas para renegociar.

Eslovaquia da el 'sí'

Eslovaquia ratificó ayer la ampliación del fondo de rescate, solo 48 horas después de que el Parlamento votase en contra y provocase la caída del Gobierno. Su voto pone fin a la ratificación en la zona euro. El fondo podrá ahora participar en la recapitalización de la banca.

Los bonos, a un precio en línea con el mercado

La reevaluación de la solvencia de las principales entidades bancarias europeas incluirá la valoración de la deuda pública que acumulan "a un precio en línea con el mercado". La Comisión Europea no concretó el alcance del descuento en el valor de esos bonos que supondrá esa nueva valoración (hasta ahora se computaban al 100% de su valor original), pero indicó que se situará "en línea con los precios de mercado", lo que en ciertos casos puede incluir recortes de hasta el 60%. La decisión final se espera antes del día 23 de este mes.

En las pruebas de estrés de julio se computaron a precio original un total de 98.200 millones de euros de bonos griegos en la cartera de vencimiento de los 90 bancos analizados (el 67% en manos de bancos griegos); 52.700 millones en bonos irlandeses (61% en bancos locales) y 43.200 en portugueses (63% en bancos lusos)