Empleo y Directivos

Cómo profesionalizar las prácticas

La Politécnica de Madrid pone orden en el acceso de sus titulados al mundo laboral.

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Ha realizado prácticas en Microsoft. Un lujo, ya que en esta multinacional aprendió algunos de los secretos que todo profesional ha de conocer para desenvolverse en el mundo laboral. "Aprendí a trabajar", dice Luis Ildefonso Gómez, alumno de Ingeniería Superior en Informática, de 25 años, que este año le ha tocado hacer las prácticas de verano en el vicerrectorado de Planificación de la Universidad Politécnica de Madrid. Asegura que su estancia en la filial española de la multinacional estadounidense fue una prueba de fuego, de la que intentó no salir chamuscado. "Fue un cambio brusco, yo estaba acostumbrado al ambiente académico, y además de ser mi primer trabajo, tenía que desempeñarlo en inglés".

El alumno recuerda que el ritmo era frenético. "Nadie tenía demasiado tiempo para enseñarme algunas cosas, yo me debía adaptar a todo. En tres meses aprendí a trabajar, a relacionarme, a poner en práctica todos los conocimientos adquiridos en la carrera", afirma. Una experiencia que no olvidará, aunque echó de menos que alguien le guiara y le prestara un poco más de atención.

También descubrió, al cabo de unas semanas, que le trataban como a uno más dentro de Microsoft. "Eso fue positivo porque cuando ya tenía claro cuál era mi cometido, me empezaron a dar responsabilidades, aseguraGómez. Es un ejemplo de los muchos casos de alumnos que este verano, como sucede cada año, realizan prácticas en empresas para adquirir esa primera experiencia laboral, tan valorada por las organizaciones a la hora de incorporar nuevos profesionales a su nómina. Para favorecer el acceso de todos los estudiantes al mundo de la empresa, laUniversidad Politécnica deMadrid ha elaborado el primer Libro blanco de prácticas externas.

Dos años de trabajo ha empleado laUniversidad Politécnica de Madrid en elaborar el primer informe realizado en España por una institución académica, sobre las prácticas de los alumnos en empresas, y en el que han participado todos los estamentos de este campus. El Libro blanco de prácticas externas va en sintonía con el recientemente aprobado Estatuto del Estudiante Universitario, donde se establece que uno de los "derechos generales de los estudiantes universitarios" se refiere a la posibilidad de realizar prácticas académicas en empresas o instituciones y a la tutela efectiva, académica y profesional de estas.

Por tanto, las prácticas hande formar parte del plan de estudios y se desarrollan mediante estancias en las organizaciones. El objetivo es alcanzar un equilibrio entre la formación teórica y práctica del estudiante, la adquisición de metodologías para el desarrollo profesional y facilitar su empleabilidad futura.

Las universidades deberán impulsar la creación de convenios de colaboración con empresas e instituciones y deberán planificar estas estancias, así como asignar un tutor académico y velar por que exista, además, un tutor profesional por parte de la entidad colaboradora. Serán ambas partes las que acuerden el plan de trabajo del estudiante y realizarán el seguimiento y evaluación conjunto. Se trata de no dejar al alumno a su suerte y de guiarle en lo que se considera uno de los pasos decisivos en su carrera, ya que se trata de la primera toma de contacto con el mundo laboral.

"Lo que hemos pretendido en la Universidad Politécnica es incentivar las prácticas externas, regularlas de unamanera uniforme, potenciarlas y abrir nuevas vías de colaboración con las empresas", asegura Carlos Conde, vicerrector de Ordenación Académica y Planificación Estratégica de la citada institución madrileña. En el libro blanco se reflexiona sobre su concepción pedagógica, ya que suele decirse que no hay nada más útil que una buena teoría, y la buena práctica de las prácticas requiere de un marco pedagógico específico de referencia.

Porque la alternancia entre la universidad y la empresa debe diseñarse, dice el informe, con una doble finalidad. Por un lado, educativa, tratando de enriquecer y completar las enseñanzas recibidas en la universidad, a través de una apertura controlada hacia el mundo del trabajo. Por otro lado, preprofesional, esto es, mejorando la empleabilidad de los estudiantes y preparándoles para la inserción en la vida laboral.

Porque mediante estancias en el medio profesional, los estudiantes no solamente mejoran sus aptitudes, sino que modelan sus actitudes hasta hacerlas adecuadas para desenvolverse en un entorno laboral. Y este proceso, señala el escrito universitario, solamente puede realizarse a partir de la vivencia de la problemática y las circunstancias existentes en un centro de trabajo. Por tanto, las prácticas han de considerarse, en este sentido, como difícilmente sustituibles.

"Creo que son fundamentales para una toma de contacto con el mundo laboral. Son necesarias además porque aprendes a trabajar, y nada tiene que ver con lo que has hecho hasta entonces", señala el alumno Luis Ildefonso Gómez. También es una oportunidad para establecer contactos dentro de las empresas, lo que se denomina networking, y que se considera vital hoy día para progresar profesionalmente.

Hasta ahora, las prácticas externas en empresas, agrega el vicerrector de la Politécnica, no recibían un tratamiento homogéneo, pero con la puesta en marcha de la reforma educativa con el Plan de Bolonia, que permite incluirlas en los planes de estudio, "hemos querido darles unamayor uniformidad, independientemente de la titulación que se realice, porque había una amplia diversidad de prácticas en empresas". También se pretende establecer nuevas vías de colaboración empresarial, a través del Centro de Orientación e Información de Empleo (COIE) y de otros servicios. "Queremos intensificarlas y pasar del 75% de los alumnos de nuestra universidad que hacen prácticas a la totalidad". Este experto cree que se ha avanzado notablemente en la gestión de este tipo de servicio orientado al alumno. "Antes, el universitario hacia prácticas en verano, pero no se reconocía, no se contabilizaba como créditos", dice Carlos Conde.

Ahora se puede canjear. Por ejemplo, una estancia de seis meses en una empresa para un alumno de una titulación con Ingeniería de la Edificación, o en la rama Agrícola equivale a seis créditos en su carrera. En carreras como Ciencias del Deporte o Tecnología Minera se eleva a 25 o 30 créditos. "Depende de la titulación, pero también de si se combina con el proyecto de fin de carrera", dice el vicerrector.