Universidades privadas

¿El examen de mates? 'Easy!'

En busca de ganar mercado internacional y cumplir con las exigencias de Bolonia, cada vez más centros privados en España ofrecen grados bilingües

La infraestructura, fantástica. El nivel de enseñanza, muy bueno. Pero lo que más resalta Javier Llisó de haber hecho una carrera en dos idiomas es la oportunidad que le ha dado de convivir con profesores y estudiantes de todas partes del mundo. "Conocer otras culturas te enriquece mucho", dice este madrileño de 23 años que acaba de licenciarse en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad CEU San Pablo tras cursar el último año en la Universidad de Boston.

Como este, cada vez más universidades privadas están ofreciendo programas bilingües en España en un esfuerzo por captar estudiantes extranjeros y adecuarse al Plan Bolonia, que exige un segundo idioma para graduarse. "Hasta 2007, la internacionalidad de las universidades españolas estaba dada casi siempre por los intercambios de las becas Erasmus, pero a partir de ese año, con la entrada en vigencia de Bolonia, el sector empezó a hacer una apuesta decidida por carreras bilingües en convenio con centros extranjeros", comenta Paloma Páramo, directora de internacionalidad de la Universidad Europea de Madrid.

En efecto, el principal atractivo de estos programas reside en la posibilidad de cursar un semestre o un año completo en una universidad del extranjero, lo que en muchos casos da opción a obtener una doble titulación. Aunque, como recordaba Llisó, lo más valioso de la experiencia suele ser la convivencia con estudiantes de diferentes países.

Dado que acreditar un nivel de inglés alto es requisito para acceder a estos programas, la posibilidad de dominar una segunda lengua, que a priori parecería ser la principal motivación para hacer una carrera bilingüe, termina siendo secundaria. "Aprender otro idioma no es lo más importante porque es un elemento cada vez menos diferenciador", afirma José Luis Piñar, vicerrector de relaciones internacionales de San Pablo CEU. "Pero sí el conocer otras culturas, otros ámbitos universitarios y sistemas de formación", añade.

Josep Maria Duart, vicerrector de posgrado y formación continua de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), coincide en que el idioma es solo el vehículo para acceder al conocimiento. "Cuando uno hace una carrera es porque quiere aprender algo. De manera que lo importante es el contenido de las asignaturas. Pero si además de ello, llevarlas en inglés significa que vas a obtener un título compartido y relacionarte con estudiantes de diferentes culturas, entonces es un valor añadido", explica.

Para Clemente López, vicerrector de profesorado e investigación de la Universidad Francisco de Vitoria, en cambio, el aporte lingüístico de estos grados no es una ventaja menor, sobre todo si se aspira a trabajar en una empresa multinacional. "Una de las herramientas imprescindibles en la comunicación dentro de este tipo de compañías es el dominio del inglés. Pero no basta con conocerlo a nivel general. Cada vez se hace más necesario dominar los giros correspondientes a cada profesión", argumenta.

Ciertamente, a pesar de que los estudiantes llegan a estos grados con un inglés cada vez más fluido, el incremento de la oferta educativa bilingüe en la universidad española no deja de ser una buena noticia en un país donde el conocimiento de este idioma es todavía bastante deficiente. De acuerdo con un estudio de Education First (EF), una empresa dedicada a la enseñanza de inglés con escuelas en más de 50 países, España está a la zaga de Europa en esta materia. El estudio, elaborado a partir de pruebas de nivel a más de dos millones de adultos en todo el mundo, sitúa a nuestro país en el puesto 24 de la clasificación europea, que lideran Noruega, Holanda, Dinamarca, Suecia y Finlandia. Solo Rusia y Turquía obtienen peores resultados que España.

La clave para corregir este problema podría estar en la formación superior. "En el sistema español, estudiar inglés es obligatorio hasta el bachillerato, pero no en la universidad. Esa interrupción entre el bachillerato y el mercado laboral propicia que el idioma se olvide, cuando es fundamental que los alumnos salgan de la carrera hablando inglés", comenta Beatriz López Medina, profesora de Lenguas Aplicadas de la Universidad Antonio de Nebrija. En ese sentido, considera que la popularización del bilingüismo en la educación superior, impulsada en parte por las reformas de Bolonia, puede ayudar a cubrir ese vacío.

Al final, los beneficios para el alumno son muchos. "Practicar continuamente otro idioma hace que no se olvide y se coja mucha soltura", señala Clemente López. "En el currículum vitae es muy valorado porque vivimos en un mundo cada vez más competitivo donde la diferenciación es lo fundamental. Abre también muchas puertas a empresas internacionales, donde el uso de otro idioma es básico, y hace posible el acceso a estudios de posgrado en universidades de prestigio", añade.

La carga lectiva en inglés, progresiva y flexible

En la mayoría de grados que se imparten en dos idiomas, la carga lectiva en inglés aumenta de manera progresiva a medida que el alumno avanza en la carrera y en su manejo de este. La Universidad de Deusto, por ejemplo, que como todos los centros del País Vasco se desenvuelve en una realidad plurilingüe, se ha planteado que el alumno lleve al menos un 30% de los créditos en euskera, un 20% en inglés y el resto en castellano, de manera que la lengua vasca no sea un impedimento para que cualquier alumno, ya sea que proceda del resto de España o del extranjero, pueda hacer la carrera.

De hecho, el 15% de los matriculados en Deusto proceden de 67 países de los cinco continentes, con un porcentaje cada vez más creciente de africanos y asiáticos. "Ahora mismo, el 19% de nuestra oferta de créditos está en inglés, lo que significa que estamos a un punto de alcanzar el objetivo que nos habíamos marcado para el año 2014, lo que quizá nos obligue a incrementarlo, ya que hemos visto que somos capaces de ofrecer más créditos en inglés de los que pensábamos", explican desde el vicerrectorado de comunicación de la Universidad de Deusto.

En la Universidad de Navarra, entre tanto, nueve de 32 grados combinan materias en castellano e inglés, aunque la entidad se ha propuesto que en el año 2015 todas sus carreras y la mayoría de sus másteres tengan carácter bilingüe. La primera en impartir grados de este tipo fue la Facultad de Ciencias Económicas, en 2000, que según el centro, fueron pioneros en España. Actualmente, 925 estudiantes cursan titulaciones en dos idiomas.

La Universidad Europea de Madrid, por su parte, ofrece 55 titulaciones en dos idiomas, donde el bilingüismo avanza también de manera progresiva cubriendo desde un 30% hasta un 50% de las materias, aunque el alumno tiene la posibilidad de terminar la carrera llevando el 100% de ellas en inglés. Además, a partir del curso pasado 8 de estos 55 grados se imparten totalmente en este idioma desde el primer año.

El tratamiento es similar en la Universidad Francisco de Vitoria, cuyo grado en Administración y Dirección de Empresas (ADE) está diseñado para que durante los primeros cursos la carga lectiva en inglés sea inferior al 50% y se vaya incrementando conforme se avanza en la carrera. "Queremos que nuestros alumnos que quieran cursar estudios bilingües no tengan que partir con un nivel de inglés muy alto", explica Clemente López, vicerrector de profesorado e investigación.

La Universidad Antonio de Nebrija dispone de 11 grados en modalidad bilingüe, a los que el curso entrante se sumarán otros dos, mientras que en la Universidad Pontificia Comillas todos los alumnos llevan durante los cuatro años de carrera un diplomado en competencias linguísticas en inglés. En esta institución tienen el convencimiento de que la estancia en el exterior no es el único elmeno que da carácter bilingüe a un grado. "Si el sistema de intercambios es potente, la universidad puede crear un ambiente internacional dentro de su propio campus", dice José Antonio Rufo, director de la Oficina de Información y Acogida de Comillas. En el último curso, este centro envió 511 alumnos a realizar estancias en universidades del exterior. En reciprocidad recibió 577 estudiantes.

Salarios

Los candidatos a puestos de trabajo con niveles altos de inglés se aseguran un salario entre un 30% y 50% por encima de otros con cualificaciones parecidas, pero sin conocimientos de inglés, de acuerdo con directores de recursos humanos de todo el mundo.