Cinco Sentidos

Seguro que de este año no pasa

El Gordo de Navidad no ha caído nunca en seis provincias. Internet y las probabilidades juegan en su contra

Seguro que de este año no pasa
Seguro que de este año no pasa

Si usted vive en Ávila, Melilla, Orense, Salamanca, Tarragona o Zamora, seguramente ya lo habrá escuchado en algún momento de los últimos días: de este año no pasa. Otra cosa es que lo haya creído o no. Son las únicas provincias en las que el Gordo de Navidad no se ha vendido nunca, ni una triste serie, desde que el sorteo nació en 1812. Y la cosa no pinta bien: las puras probabilidades están en contra de lugares con poca población y que, por tanto, consumen una cantidad reducida de décimos, y encima internet y la movilidad hacen que los habitantes de esos lugares hayan decidido que es mejor buscar la suerte en otros sitios.

"Lo notas cuando vienen a cobrar reintegros o pedreas, que llegan décimos de otros lugares, sobre todo de Madrid o de Sort", explica Encarna Sánchez, de la administración número 1 de Zamora. A los parientes viajeros del pasado se suman ahora las posibilidades tecnológicas, puesto que es posible hacer compras por internet en administraciones de cualquier rincón del territorio nacional; y no faltan ciudadanos que prefieren pagar gastos de envío para eludir el supuesto gafe de sus localidades.

Para vencer el desánimo, los loteros intentan conseguir series de números que también llevan dos lugares míticos para los compradores: Doña Manolita, de Madrid, y La Bruixa d'Or, de Sort (Lérida). Cosa no del todo complicada cuando ambas administraciones, las más vendedoras de España, ponen a la venta unas pocas series de miles de números distintos. Las administraciones de provincias publicitan, con éxito, esos números "compartidos": "Hemos llegado al punto de agotar un número tan feo como el 470 simplemente porque también lo tienen en Sort", señala Encarna Sánchez.

La crisis y estas dificultades han hecho que en Melilla se haya reducido el número de administraciones de lotería a la mitad, de diez a cinco, en apenas un lustro. La ciudad autónoma es el territorio español que menos juega por habitante, pese a que Paqui Casado, de la administración número 9, dice que no falta la afición: "La gente es aquí morbosa, y los números más demandados son los terminados en 13 y en 00, que aquí llaman la muerte".

A cambio, también hay quien cree que la fortuna ya ha sido demasiado tiempo esquiva con estos lugares. Según Elena Martín Valera, de la administración Doña Elenita de Ávila, "recibimos algunas llamadas de gente de fuera que nos pide números diciendo que ya debe ser este año el que toque. Y, de hecho, aquí la gente se ilusiona también en cada Navidad". Considerando, sin embargo, que entre las seis provincias venden el 3,3% de toda la lotería del país, la posibilidad de que una de ellas salga de esa lista parece complicada.

æscaron;ltimas compras

Aunque todavía es pronto para saber cómo marcharán las ventas este año, a falta del último golpe de consumo tras cobrar la paga extra, sí se adivina que bajarán algo las ventas. Y que las más perjudicadas serán las participaciones, señala Emiliano Álvarez, de El Mirlo Blanco de Orense: "Con la crisis, la gente prefiere comprar con la seguridad que suponen los décimos, que no andar luego con dudas de si cobrará el premio. Además de ahorrarse lo que se aporta adicionalmente al organismo que organiza el reparto de participaciones".

Muchas de estas administraciones también habrán vendido billetes sueltos de otros números en las máquinas expendedoras automáticas, si bien parece que, en el caso de la Lotería de Navidad, esta posibilidad no ha sido muy del gusto de los consumidores, que prefieren "palpar" un décimo tradicional a un simple recibo impreso.

Soria, Sort y los números atractivos

Podría pensarse que las provincias que nunca han recibido el Gordo son, simplemente, las menos pobladas. Sin embargo, Soria viene a demostrar exactamente lo contrario. La provincia menos poblada de España, y muy alejada de la siguiente, será la que más juegue por habitante en este sorteo de Navidad. La estadística dice que los 95.000 sorianos se gastarán 238 euros cada uno, aunque en realidad la cuestión es que, tras una serie de premios, Soria se ha convertido en la nueva Sort, y venderá más lotería que una provincia que triplica su población, como Álava. El año del despegue fue 2008, cuando allí se repartieron series del Gordo y el tercero íntegro, y el año pasado se repitió el fenómeno con dos quintos.

La ilerdense Sort se mantiene como la población con mayores ventas de España por habitante gracias al continuado fenómeno de La Bruixa d'Or, que mantiene una facturación anual por encima de los 100 millones de euros: lo que viene a gastarse en provincias enteras del tamaño de Sevilla o Zaragoza.

Al margen de las ubicaciones, el otro eje de las supersticiones loteras son los números en sí. Este año, la gran estrella fue el 11.710, el correspondiente a la fecha en la que España se proclamó campeona del mundo de fútbol, que se agotó días después del evento. También terminó por ser muy buscado el 11.555, correspondiente al minuto y segundo en que Andrés Iniesta consiguió el gol de la victoria en la final frente a Holanda.

A cambio, también hay números olvidados por la fortuna. En caso de que ese 11.710 sea agraciado, sería la primera ocasión en que el Gordo termine en 10. Hay otras 16 terminaciones de dos números que tampoco han tenido jamás el mayor premio, entre ellas una de las más demandadas: el 13.