ANÁLISIS

¿Tendrán los BRIC un crecimiento sostenido?

Jim O'Neill de Goldman Sachs acuñó en 2001 el término BRIC para describir a cuatro economías emergentes: Brasil, Rusia, India y China. Hoy consideramos que las perspectivas de los BRIC a largo plazo son mejores que nunca y calculamos que para 2032 podrían situarse a la misma altura que el G7.

Los fundamentales en los que se basan estas economías son sólidos y en mejoría. Primero, sus robustas cuentas públicas, las más "limpias" de su historia, han permitido mayor flexibilidad a sus bancos centrales durante la crisis financiera, reflejando su comportamiento conservador de la última década. Segundo, también son firmes los fundamentales de sus empresas, con unas tasas de rentabilidad sobre recursos propios por encima de sus niveles históricos y más rentables que las compañías del mismo sector en los mercados desarrollados. Por último, los BRIC cuentan con un ecuación demográfica equilibrada: se espera que la clase media, compuesta por personas que ganan más de 15.000 dólares anuales, aumente en 200 millones para 2053.

Los BRIC son geopolítica y económicamente únicos: existe una simetría atractiva en que Rusia y Brasil cuenten en abundancia con las materias primas que India y China necesitan para crecer y mejorar sus infraestructuras.

No debemos olvidar que siempre existen riesgos inherentes en la inversión en renta variable en los mercados emergentes. Consideramos que una apuesta interesante estaría en las compañías capaces de aprovechar el dinamismo económico del crecimiento de los BRIC. Y aunque sabemos que en ocasiones los mercados se mueven por sentimientos a corto plazo, creemos que serán los fundamentales los que ganen la partida a largo; y, como hemos visto, los que sustentan el crecimiento de los BRIC son muy sólidos.

Kathryn Koch. Responsable de carteras de clientes de Goldman Sachs AM