Lunes de los Fondos

La hora de lo alternativo

La volatilidad de los mercados eleva el atractivo de los 'hedge funds'.

Parece fuera de toda duda ya que termine como termine la actual crisis de los mercados de crédito, disparada por el fenómeno de las hipotecas basura o subprime, hemos entrado en una nueva fase de los mercados, diferente a la disfrutada en los últimos tres o cuatro años. La fase se distingue por una mayor volatilidad de los mercados, tras un periodo donde hemos disfrutado de volatilidades históricamente bajas, Bolsas donde la tendencia ya no está tan clara y especialmente, la amenaza de recesión en la mayor economía del mundo volando sobre nuestras cabezas más cerca que nunca desde que aconteció la última hace unos seis años.

Los principales mercados de deuda gubernamental tampoco ofrecen perspectivas especialmente atractivas, a pesar de que los tipos pudieran bajar algo más en Estados Unidos, mientras que la deuda de alto rendimiento sigue en el ojo del huracán. Los emergentes están resistiendo con extraordinaria dignidad, pero sabemos que si realmente vinieran mal dadas, difícilmente se librarían.

En definitiva, no parece que ningún tipo de activo (financiero o no) vaya a proporcionar rendimientos especialmente espectaculares en el corto o medio plazo, incluso aunque la tendencia de fondo alcista de las Bolsas europeas logre finalmente mantenerse en algún grado.

No debiera sorprender por tanto que no sean pocos inversores los que miren hacia la gestión alternativa o industria de fondos hedge con más interés si cabe de lo que lo han hecho en los últimos años. El motivo es obvio, los fondos hedge disfrutan de la aureola de obtener rentabilidades positivas, también en periodos de caídas de los mercados. En realidad, es en esos periodos cuando más se espera de ellos y cuando realmente más tienen que mostrar su valía.

La industria de los fondos de alto riesgo ha conseguido aumentar sus activos bajo gestión de manera apreciable en estos últimos años, a pesar de que los mercados de renta variable con sus rentabilidades de dos dígitos y baja volatilidad, no la hacían especialmente atractiva. En definitiva, en su conjunto los fondos hedge raramente superan los dos dígitos de rentabilidad positiva, incluso cuando las ganancias de las Bolsas brillan. En España, como muchos lectores sabrán, es un fenómeno bastante reciente, que ha sido legislado bajo la etiqueta de fondos de inversión libre y que esta todavía por desarrollar como en otros países de su entorno.

La industria hedge es en realidad una industria global y que no conoce por tanto de fronteras. Lipper estima su tamaño en alrededor de 1,3 billones de dólares (unos 872.000 millones de euros) y se espera que siga creciendo de manera progresiva en los próximos años.

Los retos y oportunidades que acechan a la industria son varios y van desde los efectos que puede tener una mayor regulación de la industria hasta la amenaza de los clones (productos que tratan de replicar el atractivo comportamiento de los fondos hedge pero con un acceso más sencillo y comisiones más reducidas), pasando por su creciente institucionalización. Estos y otros aspectos claves son planteados en una amplia encuesta que Lipper ha realizado recientemente entre gestores de fondos hedge y que próximamente sus resultados verán la luz en diferentes eventos e informes.

Lo que parece claro es que su atractivo, a pesar de las críticas que habitualmente reciben por parte de la propia industria de gestión de activos, de medios de comunicación y de algunas instituciones y políticos, sigue estando ahí. Desde el punto de vista de los inversores institucionales, con los fondos de pensiones y clientes de banca privada a la cabeza, el concepto de rentabilidades positivas estables con un nivel de riesgo bajo parece hecho casi a medida.

El principal problema es que no se puede hablar de comportamiento general de la industria, ya que la variabilidad de los rendimientos entre unas estrategias y otras y unos productos y otros es muy elevada. Por ejemplo, este año mientras la estrategia de emergentes disfruta de una rentabilidad media acumulada en el año de casi un 15%, la rentabilidad de las estrategias de gestión de futuros o de arbitraje de renta fija apenas superan el 2%.

Por tanto, como es el caso en la industria de fondos de inversión tradicional, sino más, se impone el análisis profundo de los fondos y gestores. Uno de los aspectos clave será el difícil equilibrio entre las rentabilidades descorrelacionadas y rendimientos superiores generados por la exposición a los mercados y el desarrollo de medidas alternativas para unos productos gestionados de manera alternativa.

Análisis. Gestión más flexible

¦bull;Con la entrada en vigor de la nueva regulación europea conocida como UCIT III han proliferado fondos de inversión que tienen como objetivo binomios de rentabilidad/riesgo similares a los de los fondos de cobertura o hedge funds.

¦bull;La nueva legislación proporciona una mayor flexibilidad en la gestión y en la inversión en nuevos tipos de activo como los instrumentos derivados.

¦bull;Estos productos son otro de los retos a los que tendrá que enfrentarse la industria de los fondos hedge en los próximos años.