COLUMNA

El mercado de trabajo: el español y el europeo

Con datos homogéneos de Eurostat, correspondientes al primer trimestre de 2007, y según la Encuesta sobre las Fuerzas de Trabajo (EFT), compuesta por las encuestas de cada país (en España, la EPA), las tasas de actividad y de ocupación españolas, medidas ambas en relación con la población de 15 a 64 años, ya superan tanto a las del conjunto de la Unión Europea (UE-27) como a las de la zona del euro (EU-13).

En efecto, en el primer trimestre de 2007, último periodo para el que se disponen de datos de la EFT para el conjunto de la Unión Europea, la tasa de actividad española asciende al 71,1%, 1,2 puntos porcentuales superior a la de la UE-27 y seis décimas por encima de la UE-13, mientras que la tasa de ocupación, que se sitúa en el 65,1%, supera a la de la UE-27 en siete décimas y a la de la UE-13 en tres décimas.

Ahora bien, si se diferencia por género, tanto en la tasa de actividad como en la de ocupación se producen diferencias muy notables. En los hombres, las tasas de actividad y de ocupación son claramente superiores en España a las del conjunto de la Unión Europea y a las de la zona del euro: en la tasa de actividad sólo cinco países (Dinamarca, Alemania, Chipre, Países Bajos y Reino Unido) superan la de España (81%), mientras que en la tasa de ocupación los que superan a España (75,9%) son los cinco anteriores menos Alemania y más Irlanda y Austria.

Por el contrario, en las mujeres las tasas de actividad y ocupación españolas (61% y 54%, respectivamente) todavía son inferiores a las de la U-27 (1,7 puntos menos en la primera y 3,4 puntos menos en la segunda) y a las de la zona del euro (1,8 puntos en la de actividad y tres puntos en la de ocupación), aunque esas diferencias están reduciéndose continuamente en los últimos años, lo que supone una tendencia a la convergencia con la media europea.

Por su parte, en lo que respecta a la tasa de temporalidad (porcentaje del empleo asalariado con contrato temporal), la española (32% en el primer trimestre de 2007), es inferior en 1,3 puntos a la de un año antes, como consecuencia de los efectos de la reforma laboral acordada con los interlocutores sociales en mayo de 2006, aunque sigue siendo la más elevada de la Unión Europea, lo que también ocurre tanto en los hombres (31%) como en las mujeres (33,2%). La diferencia de la tasa de temporalidad española para el total de la población respecto de la del conjunto de la UE-27 es de 18 puntos porcentuales y respecto de la zona del euro de 15,8 puntos.

En cambio, pese al aumento que se ha producido desde 2005, en parte como consecuencia del cambio del cuestionario que se introdujo en la EPA en el primer trimestre de ese año, el porcentaje del empleo a tiempo parcial, que se sitúa en el 12,4%, es muy inferior a la media de la Unión Europea: seis puntos menos que el de la UE-27 y 8,5 puntos menos que el de la UE-13. Estas diferencias en contra de España son más altas en el caso de las mujeres que en el de los hombres, y ello aunque el porcentaje del empleo a tiempo parcial es en las primeras (23,9%) muy superior al de los segundos (4,5%).

Por último, en lo que respecta a la tasa del paro, y con datos más actuales, los desestacionalizados y armonizados por Eurostat correspondientes a agosto, la tasa de paro española, el 8%, supera a las de la UE-27 y la zona del euro en 1,3 y 1,1 puntos, respectivamente, diferencias muy inferiores a las que se producían, por ejemplo, en 2001, año en el que la tasa de paro española era superior en cuatro puntos a la de la antigua Unión Europea (UE-15) y en casi siete puntos a la de la UE-25 (la actual menos Rumanía y Bulgaria). Las diferencias en las tasas de paro, tanto respecto a la de la UE-27 como a la de la zona del euro, son todavía mayores en las mujeres que en los hombres y en los menores de 25 años que en la población de 25 y más años.

Resumiendo, las diferencias en cuanto a las tasas de actividad, empleo y paro españolas respecto a las europeas se han reducido acusadamente en los últimos años, aunque todavía son significativas en las mujeres. La tasa de temporalidad española sigue siendo la más elevada de la UE y el porcentaje del empleo a tiempo parcial, inferior a la media europea.

José Ignacio Pérez Infante. Profesor Asociado de Mercado de Trabajo en España de la Universidad Carlos III