Puestos de trabajo

Por qué crea España tanto empleo

Por qué España ha creado casi siete millones de empleos en los últimos diez años? Entre 1996 y 2006, la tasa de paro ha bajado del 22% al 8,5%. En Europa se habla desde hace tiempo del milagro del empleoespañol.

El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, al igual que sus predecesores, cuenta que en las reuniones con sus homólogos comunitarios éstos siempre le preguntan: ¿qué hacéis para crear tantos puestos de trabajo? La respuesta no es ni única ni sencilla, sino que las causas son muchas y variadas. æpermil;stas son las principales.

1Preparativos para llegar al euro. En 1996 el Gobierno decide que España entrará en el euro. Es la primera inyección de confianza en los agentes económicos. Esto coincide con la recuperación de la economía y con las políticas económicas que el PP pone enmarcha para cumplir los requisitos de la entrada fectiva en el euro el 1 de enero de 2001 (entre ellas, un acuerdo que abarató el despido y estableció ayudas a la creación de empleo fijo).

En estos diez años se han creado 6,9 millones de puestos de trabajo. El mejor ejercicio fue 2005, con 900.000 nuevos empleos (la mitad de ellos por afloración de empleo sumergido ocupado por inmigrantes). Pero en cualquier caso, cada año se crearon más de medio millón de empleos.

2Llegadade inmigrantes. España está protagonizando uno de los mayores, si no el mayor, fenómeno de llegada de más inmigrantes a un país en menos tiempo. De los casi cuatro millones de extranjeros censados hoy en España, 1,86 millones cotizan a la Seguridad Social. El resto son niños y personas inactivas. A éstos se deben sumar los inmigrantes irregulares (que, según distintos cálculos, oscilan entre medio millón y un millón de personas). Los extranjeros han ocupado uno de cada tres empleos creados en España desde 1996. Este aumento de la oferta ha sido otro de los motivos que ha facilitado la contratación, máxime cuando esta oferta ha sido mano de obra más barata.

3Salarios del país de origen. Aunque no hay datos oficiales sobre si los inmigrantes cobran salarios más bajos que los españoles, la opinión generalizada es que sí. Lomás parecido a un dato oficial es el aportado por la Seguridad Social, que indicó que la base media de cotización de los inmigrantes regularizados en el último proceso de normalización era de unos 1.000 euros mensuales, un 20% más baja que la base medida de cotización del sistema.

Otras fuentes indican que el salario de los inmigrantes es alrededor de un 37%inferior al de los españoles. Y un estudio de CC OO asegura que en la hostelería, los trabajadores inmigrantes cobran la mitad que un español por el mismo trabajo. Pero, ¿qué ha sido lo que ha atraído a cinco millones de personas para venir a España? Elmayor efecto llamadaha sido la gran actividad económica.

4Crecimiento del PIB. La economía española ha registrado incrementos medios anuales por encima del 3,5% desde 1998, muy superior a la media de las economías de la zona euro en su conjunto, que crecieron

5Tipos de interés bajos. La uniónmonetaria arrancó en 2001 con unos tipos de interés para la zona euro inferiores al 4% y fueron disminuyendo hasta anclarse en el 2% desde mediados de 2003 hasta el pasado 3 de agosto, cuando el BCE decidió una subida de 0,25 puntos, una vez constatada la recuperación económica europea.

Para la economía española, ésta ha sido la principal espoleta para la reactivación económica y, sobre todo, ha abonado el boom inmobiliario. El bajo nivel de los tipos de interés ha dado alas a las familias y a las empresas para endeudarse y para aumentar el consumo.

6Boom inmobiliario. Desde el año 2000 se realizan una media de un millón de transacciones (compraventa)inmobiliarias anuales. Pero el boom de los precios empezó antes, en 1998. Desde ese año, el aumento del precio de la vivienda se ha mantenido por encima del 10% anual, llegando al 18% en varios trimestre de 2003 y 2004. Esta actividad inmobiliaria ha creado nada menos que unos dos millones de empleos, de los cuales 1,4 millones los generó la construcción y el resto, los sectores adyacentes relacionados con las actividades inmobiliarias y del alquiler.

7Precios bajo control. La inflación más alta que han visto los españoles en los últimos diez años ha sido del 4,2%, lejos de las tasas superiores al 10% de mediados de los ochenta. Este control de los precios ha propiciado un mejor aprovechamiento de los salarios y una señal de confianza más a la hora de que las familias y las empresas tomen decisiones de gasto e inversión.

8Moderación salarial. Esta quizá haya sido una de las principales razones que ha impulsado a los empresarios a perder el miedo a la contratación de nuevos trabajadores. La estabilidad económica en general ha permitido que los incrementos retributivos hayan estado en el entorno del 3% varios años seguidos, y que los convenios incluyan cláusulas de revisión salarial. El hecho de que la inflación no se coma las alzas salariales y que éstas sean moderadas beneficia al trabajador, que tiene renta disponible e impulsa el consumo, y al empresario, que tiene másmargen de beneficio, de inversión y de contratación.

9Ayudas al empleo y al despido. Los empresarios tienen desde 1997 un programa de bonificaciones a la creación de empleo estable y un despido más barato.

Desde entonces se han destinado casi 18.000 milloes a subvencionar esta rebaja selectiva de cotizaciones.

10Auge de los servicios.

El sector industrial español ha perdido peso en favor del sector servicios.

Este último genera cerca de siete de cada diez nuevos empleos. Esto ha repercutido en un claro freno de la productividad. En 2005, los españoles eran sólo un 3% más productivos que diez años antes, sobre todo, porque tres de cada diez empleos se crearon en áreas donde cae la productividad (hostelería, comercio y construcción).

El valor intangible del diálogo y la paz social

Una de las cosas que los dirigentes europeos envidian más de la economía española es el elogiado proceso de diálogo social. La paz social es un valor intangible que, sin embargo, todos los agentes económicos persiguen por sus beneficios. En los últimos diez años ha habido numerosos procesos de concertación, pero el más rentable para la economía fue, sin duda, el Acuerdo para la Estabilidad en el Empleo de 1997 pactado entre empresarios y sindicatos.

Este pacto creó un nuevo contrato indefinido con despido más barato y estableció programas de ayudas al empresario que creara al empleo estable, aún hoy vigentes. En 2001, el decretazodel Gobierno de José María Aznar le costó la única huelga general de los últimos diez años.

Ahora, la economía acaba de estrenar una nueva reforma laboral, de menor calado estructural, que pretende convertir en fijos a un millón de temporales.

Dónde, cuánto y cómo se trabaja en España

La creación de empleo en España ha aumentado nada menos que un 52% en los diez últimos años, con casi siete millones de nuevos ocupados. Esto quiere decir que la economía española ha creado casi la mitad de todo el empleo generado en la UE-15.

Sin embargo, el reparto de todos estos nuevos puestos de trabajo no ha sido ni mucho menos homogéneo ni sectorial ni geográficamente. Así, sólo las comunidades de Andalucía (con 1,21 millones de nuevos empleos), Madrid (1,20 millones) y Cataluña (1,15 millones) ha generado la mitad de los nuevos empleos creados en toda España entre 1996 y 2006.

Aunque en términos porcentuales, donde más ha crecido la ocupación en estos diez años es en la cuenca mediterránea y en las islas. Murcia es la región que encabeza este ranking, con un incremento del 81%, seguido de Baleares y Canarias, con aumentos del empleo del 75% cada una, mientras que Valencia ha registrado un crecimiento del 64% y Madrid, del 69%. Galicia, por el contrario, fue con diferencia la comunidad donde menos empleo se ha creado, sólo un 23% más desde 1996.

Las desigualdades también afectan al reparto sectorial del empleo creado.

Uno de cada dos nuevos puestos de trabajo se generaron en la construcción, la hostelería, el comercio o las empresas de servicios, la mayoría de ellas relacionadas con la actividad inmobiliaria.

Llama la atención lo ocurrido en estos diez años con el empleo industrial: entre 1996 y 2001 este sector creó 630.000 empleos, pero en los últimos cinco años, la ocupación en la industria se ha frenado en seco e incluso lleva casi tres años destruyendo empleo. Con ello, el saldo neto de los últimos cinco años es que la industria ha creado sólo 85.000 nuevos puestos de trabajo.

En cuanto a los tipos de contratos, el tiempo parece no haber pasado. En 1996 uno de cada tres trabajadores tenía un empleo temporal, idéntica proporción a la actual.

Por el contrario, sí ha cambiado sustancialmente el tipo de jornada que se hace en España. Mientras que hace diez años sólo el 8% de quien tenía un empleo trabajaba a tiempo parcial, hoy en día son el 15% las personas que tienen una jornada reducida.

Hasta hace un año, este porcentaje estaba inamovible en el 8% citado, pero la llegada masiva de inmigrantes y la incorporación de más mujeres al mercado laboral han impulsado este tipo de empleo, hasta casi igualar su utilización a la media europea.