Renta variable

El dólar pierde terreno a pesar de la subida de los tipos de interés China

El dólar ha roto su ligazón con los tipos de interés. Desde finales de abril sufre una fuerte depreciación frente al euro y las divisas asiáticas, en un contexto en el que los tipos estadounidenses, a corto y a largo plazo, han seguido subiendo.

Vistos a corto plazo, los datos económicos son caprichosos. El miércoles de esta semana, la publicación del índice de precios al consumo estadounidense provocó un vuelco en el mercado porque el dato, peor de lo esperado, aumentó el temor a que la Reserva Federal (Fed) siga subiendo los tipos. Un día después, la Fed mostraba su preocupación por la deceleración del mercado de viviendas lo que se interpretó en signo contrario.

Las divisas están estrechamente ligadas a la evolución de los tipos, que no son otra cosa que el precio del dinero. Cuando suben los tipos -o se prevé-, la divisa se aprecia.

Esta semana el dólar ha reaccionado a esos mensajes. Sin embargo, desde finales de abril la divisa ha sufrido una aguda depreciación frente al euro y el yen a pesar de que los tipos a corto y a largo han seguido subiendo. Muchos son los factores que intervienen en esta tendencia, pero todos convergen en la acuciante necesidad que tiene Estados Unidos de corregir su elevado déficit por cuenta corriente, lo que requiere que el dólar pierda valor para ganar competitividad.

El inicio del descenso del dólar coincide con un mensaje del G7 (el grupo de los países más industrializados del mundo) el pasado 23 de abril que conminaba a los países asiáticos a flexibilizar sus monedas, depreciadas artificialmente, para que se aprecien frente al dólar. Desde entonces el dólar se ha depreciado un 3% frente al euro y un 4% frente al yen. 'Las economías asiáticas han mantenido artificialmente sus monedas para seguir creciendo. Ahora pueden permitirse flexibilizar el tipo de cambio', opina Antonio Villarroya, analista de Merrill Lynch.

Mientras en el mercado abunda la incertidumbre sobre cuál será el próximo paso de la Reserva Federal, el dólar ha tomado su propio camino, más pendiente de aspectos estructurales derivados del déficit por cuenta corriente, que de factores cíclicos ligados a los tipos.

'Ahora creemos que el régimen bajo el cual la divisa opera ha cambiado de un mundo donde el diferencial de tipos se mueve por factores cíclicos a un mundo en el que los desequilibrios estructurales globales son la clave', sostienen los analistas de HSBC en un informe publicado esta semana. 'La atención renovada sobre los desequilibrios estructurales puede suponer que la reciente debilidad del dólar continuará y se extenderá hasta 2007'. El banco de inversión prevé que el euro alcanzará nuevos máximos frente al dólar (por encima de 1,3637 dólares) para finales de 2007.

Si la Fed se ajusta al guión, también los factores cíclicos contribuirán a la depreciación del dólar, pues se espera que frene el periodo actual de subidas de tipos, que suman ya 16 desde junio de 2004. Se espera que Japón y la zona euro eleven los suyos. Esto estrecharía el diferencial entre los tipos favoreciendo la caída del dólar. 'El elevado diferencial de tipos entre la zona euro y EE UU no justifica la divergencia existente entre ambas monedas, por lo que debería producirse un ajuste', seña âscar Germade, analista de Cortal Consors.

El reto reside en que sean los países asiáticos los que asuman en mayor medida la depreciación del dólar y no el euro, como ha sucedido en los últimos años. Para ello es fundamental la colaboración de China, a la que EE UU va arrancando, no sin esfuerzo diplomático, el compromiso de flexibilizar el yuan.