Pedro Mirete

'Hay que aprovechar el dividendo mientras dure'

El analista opina que, pese a las subidas de las Bolsas, éstas se encuentran todavía infravaloradas. Aún no se han disipado incertidumbres y el inversor exige una alta prima de riesgo.

El director de Estrategia y Análisis de Ahorro Corporación, Pedro Mirete, muestra un optimismo moderado respecto a la evolución de las Bolsas, aún atenazadas por ciertos elementos de incertidumbre. Pese a todo, la renta variable europea sigue siendo, a su juicio, la opción más rentable en un horizonte a dos o tres años.

Parece que, por fin, surgen los primeros síntomas de reactivación de la demanda interna en Alemania. ¿Se traducirá eso en mayores ganancias para la renta variable europea en los próximos meses?

Incluso en una situación de casi estancamiento, nos gustaba la Bolsa europea. La perspectiva ha mejorado en los últimos dos meses y, por poco que crezca la economía, la renta variable europea nos sigue pareciendo la mejor inversión. No hay otra alternativa que ofrezca una rentabilidad esperada ni siquiera similar. Con dinero para invertir en un horizonte de dos o tres años, es la opción más segura. Si hablamos a corto plazo (seis meses), el mensaje es algo diferente porque no terminan de cotizar ciertos elementos de incertidumbre (petróleo, desequilibrios en Estados Unidos). Aunque esa resistencia parece un síntoma de fortaleza, nadie descarta que estas incertidumbres puedan pasar factura.

¿Cómo se explica que las Bolsas europeas hayan subido tanto con esas incertidumbres y la actividad económica bajo mínimos, incluso ampliando la brecha de revalorización con los índices en Estados Unidos?

Es una cuestión de valoración. Si las Bolsas europeas tuvieran que depender de que el PIB europeo subiera más que el PIB americano estaríamos listos. Pese a las subidas, las Bolsas europeas están baratas porque los beneficios de las empresas han subido mucho más de lo previsto, con la debilidad del euro como uno de los factores de impulso. Pero es que, además, los tipos de interés están muy bajos. Ahora mismo, las Bolsas europeas se están cotizando con una prima de riesgo de siete u ocho puntos, cuando la prima de riesgo normal de una bolsa desarrollada se sitúa, como mucho, en cuatro o cinco puntos. El hecho es que las subidas de las Bolsas no han venido tanto de una mejora de la confianza, como de las subidas de los beneficios empresariales por encima de lo previsto y de la situación de los tipos de interés. Es cierto que las Bolsas llevan tres años con alzas casi sin parar. Se lo tenían merecido, porque el castigo había sido excesivo. Dicho esto, y aunque es verdad que sigue siendo la mejor opción posible, tampoco es para tirar cohetes. Aún hay muchas incertidumbres.

¿Cuándo podrán estar en su precio?

Cuando la percepción del riesgo desaparezca. Esto es, cuando se disipen los temores por el petróleo y por la posible depreciación del dólar, se confirme la recuperación en Europa y en Japón, y se eliminen otras incertidumbres. Entonces, subirán los tipos a largo plazo y las primas de riesgo tenderán a una situación más normal, los crecimientos implícitos en las cotizaciones volverán a tasas normales y el Ibex y el Euro Stoxx podrán valer más de lo que valen.

¿Plantea, entonces, un escenario de tipos más altos y Bolsas más altas?

Tipos bajos y Bolsa baja son las dos caras de la misma moneda, es la lectura de una situación de mercado más bien recesiva y de baja inflación. Si las incertidumbres se disipan, podremos tener tipos más altos de la mano de Bolsas más altas porque las subidas de tipos se producirán por la mejora de la actividad económica y la reducción de los desequilibrios mundiales. Los tipos estarán más arriba, pero bajarán las primas de riesgo. Otra cosa es que los tipos a largo suban por culpa de la inflación, de que el precio del petróleo se cuele en la estructura productiva. Entonces subirán los tipos, pero también aumentará la prima de riesgo. Ese es el peor escenario para la Bolsa.

¿Qué espera del Ibex para lo que queda de año y para 2006?

No somos especialmente optimistas para lo que queda de año y pensamos que el próximo será una réplica de éste, quizá algo peor. Pero tampoco esperamos grandes sustos, a menos que caiga mucho el dólar o el precio del petróleo se vaya mucho más lejos. Para fin de año vemos el Ibex más o menos en los niveles actuales, quizá algo por encima gracias a los grandes valores, pero no mucho más allá. No creo que la situación actual sea el pistoletazo de salida para que el Ibex acometa el asalto de los 13.000 puntos. Veo difícil que en los próximos tres o cuatro años sigamos apuntando crecimientos del 15%. Además, el binomio rentabilidad riesgo nos parece mejor en la Bolsa europea que en la española. Nuestra Bolsa doméstica tiene que ser ya la Bolsa europea, que está más diversificada y donde ahora es posible encontrar mejores oportunidades.

Consejos: 'Mientras haya rentabilidad por dividendo hay que aprovechar'

El analista de Ahorro Corporación considera que la distribución de las revalorizaciones por sectores será diferente en el último tramo del año, tanto en el Ibex como en el resto de las Bolsas europeas, que están ya siguiendo el patrón habitual de recuperación de la confianza.

'Cuando las Bolsas caen, donde primero se pierde la confianza es en valores de crecimiento, es lo que ocurrió el año 2000 con internet y las tecnológicas y telecomunicaciones. La pérdida de confianza se traslada luego a los valores cíclicos, luego a los mixtos que ofrecen valor y crecimiento y, por último, llega hasta las empresas con ingresos más seguros, como las eléctricas'.

Pues bien, el proceso de recuperación de confianza es justo el contrario. Eso le lleva a afirmar que 'ahora es el momento para las telecomunicaciones' y cita a Telefónica, Deutsche Telekom y France Télécom como favoritas. 'Primero se recuperaron las eléctricas. En esta segunda parte del año es el turno de las telecos, que han sido capaces de ampliar sus niveles de cash flow y ofrecen rentabilidades por dividendo que no se están cotizando suficientemente'.

La rentabilidad por dividendo ha sido uno de los criterios básicos para la selección de valores hasta la fecha. Mirete cree que de ahora en adelante es posible que 'haya que empezar a comprar valores en crecimiento', pero asegura que 'mientras haya rentabilidad por dividendo, nuestra obligación como inversores es aprovecharla'. 'Cuando el precio haya subido tanto como para que la rentabilidad por dividendo ya no sea del 4% sino del 3% o del 2,5% ya no tendremos una razón para comprar por eso. Habrá que fijarse más en cómo va a crecer esa compañía, qué estructura financiera tiene o cómo son sus beneficios', explica, pero, de momento, 'pensamos que el dividendo es sostenible y hay que aprovecharlo. Cuando el inversor haya premiado a estas empresas con un precio en Bolsa tal que su rentabilidad por dividendo ya no sea tan alta nos tendrá que convencer por otro tipo de cuestiones', señala.