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Breakingviews
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Los aspirantes a OPV se visten de corto... con pocos sitios a los que ir

Las que ha habido este año en EE UU y Europa cotizan en general por debajo de su precio de salida

Shein
Fachada de un espacio efímero de Shein en Madrid.dr

Para los aspirantes a debutar en el mercado, la espera es la parte más dura. Desde que estalló la guerra de Ucrania y la Fed inició un rápido ciclo de alzas de los costes de endeudamiento a principios de 2022, en la mayor parte del mundo ha sido sumamente difícil para las empresas poner en marcha ofertas públicas de venta. Muchas se están preparando por si surge una oportunidad, pero aún no hay señales claras de que vaya a producirse.

A la cabeza de la lista de OPV más esperadas está Shein, el imperio de moda rápida de rápido crecimiento creado en China, con sede en Singapur y que pretende vender acciones en Nueva York. Ha presentado confidencialmente su folleto a la Comisión del Mercado de Valores (SEC) de EE UU, y podría alcanzar una valoración de 90.000 millones de dólares, según Bloomberg. Justo tras ella hay una amplia variedad de candidatas a poblar las Bolsas mundiales, donde se negocian más de 100 billones en acciones.

Hay tecnológicas, como el proveedor de servicios de pago Stripe y la red social Reddit. En el sector financiero, el proveedor privado de créditos HPS Investment Partners y la firma de compras CVC Capital Partners, centrada en Europa, están prácticamente listos para rodar. Renault y Geely tienen sus respectivas empresas de vehículos eléctricos, Ampere y Zeekr, dispuestas para salir a Bolsa. La marca italiana de zapatillas de lujo Golden Goose, la línea de ropa interior Skims, de Kim Kardashian, y la aerolínea de bandera de Kazajistán, Air Astana, son otras de las que están a punto.

Pero las condiciones no son propicias para el despegue. En lo que va de año, las nuevas salidas a Bolsa solo han recaudado 114.000 millones de dólares, un 29% menos que en el mismo periodo de 2022, y en camino de ser la cifra más baja desde 2008, según la firma de estudios Dealogic. Es una caída drástica desde el máximo de 571.000 millones alcanzado hace solo dos años. Además, las empresas que han afrontado la inestabilidad de los mercados no están induciendo precisamente a otras a seguirlas.

En EE UU, las 10 mayores OPV del año cotizan de media un 1% por debajo de sus precios de emisión. Peor aún, los estrenos europeos, en su mayoría de tamaño mediano, están un 6% por debajo de donde empezaron. A escala mundial, las 10 principales han subido un 4% de media, en gran parte gracias a las megaoperaciones de Arabia Saudí y Abu Dabi. Todo esto ha hecho que los gestores de fondos se muestren extremadamente cautos, así que podría pasar algún tiempo antes de que estén listos para volver a los mercados.

La situación es tan mala que incluso las firmas de capital riesgo se han abstenido en gran medida de sacar a Bolsa las compañías de su cartera. Por lo general, Blackstone, KKR y otras están dispuestas a aceptar a regañadientes descuentos de valoración solo para tener la opción de vender más fácilmente acciones cotizadas cuando surgen oportunidades. Pero desde hace algún tiempo, la brecha en materia de precios entre compradores y vendedores es demasiado amplia. El S&P 500 cotiza a unas 19 veces los beneficios esperados para el próximo año, una prima del 20% respecto a su media de 20 años, pero un descuento del 12% respecto a 2021.

Una excepción fue el fabricante alemán de sandalias Birkenstock, respaldado por el fondo de compras L Catterton, de LVMH. Sus acciones, de forma algo embarazosa para la empresa y sus colocadores, cayeron más de un 12% en su primer día de cotización y tardaron siete semanas en volver al precio original. Aunque la aseguradora Aspen, propiedad de Apollo, no se ha dejado intimidar, el resultado de Birkenstock ha asustado a varias firmas europeas que exploran las brillantes luces de Broadway.

El objetivo de Permira de alcanzar una valoración de 3.000 millones de euros por Golden Goose parece tambaleante, sobre todo si se tiene en cuenta que su anterior OPV de calzado, la de Dr Martens, vale un 79% menos que donde empezó a cotizar en 2021. De hecho, los capital riesgo están más interesados en recomprar las empresas que sacaron antes a Bolsa que en lanzar otras.

Otro problema potencial para algunos candidatos de EE UU a OPV son las nuevas normas de la SEC que están a punto de entrar en vigor y que exigen divulgar información sobre planificación en ciberseguridad. Muchas empresas respaldadas por capital riesgo carecen de las protecciones necesarias para mitigar estos riesgos en caso de sufrir un ataque informático y responder de una forma que cumpla las expectativas de la agencia. Podrían tardar meses en reforzarse y pasar el examen.

Si la ventana de OPV no se abre pronto, la geopolítica puede ayudar a mantenerla cerrada. Las dos guerras en curso y las tensiones entre Washington y Pekín no ayudan a restablecer la confianza. Más concretamente, las elecciones presidenciales de EE UU de noviembre de 2024, las británicas previstas para el segundo semestre y la renovación del Parlamento Europeo en junio pesarán en la mente de los inversores. Los directivos de las empresas también se muestran reacios a correr riesgos, pues temen una recesión y prolongadas interrupciones de la cadena de suministro, según una encuesta de EY.

Un estudio de US Bank señala que tanto los mercados de renta variable como los de renta fija suelen registrar un rendimiento más apagado en el año previo a unas elecciones presidenciales en EE UU, con ganancias medias de la Bolsa inferiores al 6%, frente a la media habitual del 8,5%. Solo una OPV de EE UU salió adelante en el cuarto trimestre de 2008, cuando Barack Obama se enfrentó a John McCain en las urnas y los bancos mundiales andaban revueltos. Del mismo modo, la venta de nuevas acciones se disparó un 71% en el cuarto trimestre de 2017, un año después de la elección de Donald Trump.

India está demostrando ser una excepción. El país, cuyas elecciones generales se celebrarán en primavera, ha registrado casi 200 OPV en lo que va de año, pulverizando récords de salidas tanto en el país como en el extranjero. Las perspectivas de crecimiento económico se han disparado, impulsando las acciones junto con una amplia base de inversores minoristas.

En términos más generales, la economía de EE UU se ha comportado bastante bien tras la respuesta de la Fed a la fuerte inflación. El mercado de trabajo se mantiene fuerte, aunque el gasto se esté enfriando. Estos factores pueden aportar algunos vientos de cola para los aspirantes a OPV a principios de año, pero por ahora ­están todos vestidos de corto, con pocos lugares a los que ir.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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