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Larga vida al rey cripto: ¿la hora de la consolidación del bitcóin?

La expectativa por la aprobación de nuevos fondos cotizados esconde el posible fin del criptoinvierno. Los expertos mantienen el optimismo y apuntan a una rápida adopción, tras años de falsas promesas, pero evitan las previsiones sobre nuevos precios objetivos, a la espera de la irrupción de los grandes fondos

Bitcóin y criptos Gráfico
Belén Trincado Aznar
Leandro Hernández

Monarquía y criptomonedas parecen dos conceptos aislados, propios de mundos muy alejados. Sin embargo, una de las familias reales más acaudaladas de toda Europa prueba que no es así. LGT Bank, el banco propiedad de la corona de Liechtenstein, ofrece desde 2022 la compra y venta de bitcóin a sus clientes. La decisión llegó con un mercado a la baja, con el bitcóin en sus niveles más bajos de los últimos tres años. Sin embargo, la apuesta parece haber salido bien: el principal activo digital ha logrado, al igual que buena parte de la nobleza europea, mantenerse en el poder pese a los escándalos y dificultades de los últimos meses.

“El panorama de la industria cripto ha cambiado drásticamente”, afirmaba decidido Richard Teng, responsable global de Binance, en una entrevista reciente con CincoDías. “Nuevos productos y servicios serán puro beneficio para la industria”, sentenciaba la nueva cara visible de la principal plataforma de intercambio de activos digitales.

La gestora de activos Fidelity coincide en la mirada esperanzada: “2023 renovó el optimismo en la criptoesfera, ya que el mercado se recuperó parcialmente de la venta masiva que sufrió en 2022″. Así, el bitcóin ha sobrevivido a una nueva crisis que podría haberle obligado a renunciar a su corona.

La tormenta perfecta

La relativa resiliencia en 2023 de la economía global, especialmente en Estados Unidos, y los altos tipos de interés, han mantenido a los inversores alejados y en la búsqueda de opciones más conservadoras y alejadas de la volatilidad. La correlación inversa entre el bitcóin y el dólar alcanzó en julio valores máximos en 17 meses, y solo cambió la racha después de que la Reserva Federal deslizara posibles cambios en su política macroeconómica. La capitalización total del mercado cripto se duplicó este último año, aunque muy lejos de los niveles máximos antes de que en julio de 2022 comenzaran las subidas de tipos.

La desconfianza del mercado destapó todos los trapos sucios de la industria. El colapso de las monedas estables (que poco tenían de solidas) Terra y Luna se combinó con la caída en desgracia de los principales gurús del sector, desde Sam Bankman-Fried hasta Changpeng Zhao, los fundadores de FTX y Binance, respectivamente. Estos escándalos dejaron al rey desnudo, con el bitcóin a la búsqueda de una nueva narrativa. “La condena de Sam Bankman-Fried a principios de noviembre se percibió como un hito importante en el proceso de autolimpieza del sector”, resalta optimista Claudio Wewel, estratega de divisas en J. Safra Sarasin Sustainable AM.

El temor de los inversores minoristas y su rápida salida de la principal criptomoneda dejo a los fanáticos y a los desarrolladores al mando del sector. Estos reforzaron sus posiciones en otras alternativas más volátiles y de nicho, erosionando la predominancia del bitcóin. Ethereum fue el gran ganador, al mejorar su cuota de mercado y controlar hasta un 20% de la criptoesfera a mediados de año. Por detrás, Tether, BNB y Solana reforzaron sus participaciones.

Sin embargo, desde octubre, estas tormentas comenzaron a despejarse, con un alza en la cotización de la principal criptomoneda del 60% en la recta final de año. El elemento más destacado son los nuevos fondos cotizados (ETF, en inglés), que podrían ser aprobados en los próximos días por el regulador estadounidense, si bien los recelos no son pocos.

“Al tratarse de un elemento alcista, entraría más liquidez y más demanda, con un gran impacto por parte de los futuros y se reduciría la oferta de bitcóin de acuerdo con esa demanda”, apunta Félix Fuertes, director de Formación en Inversión. “Esto provocaría que el precio se moviera considerablemente en los meses posteriores a la aprobación”, sugiere este experto.

Esto se suma al cuarto gran halving en la historia del bitcóin. Este hito, previsto para abril, reduce la recompensa por crear nuevas monedas, lo que disminuye así la oferta de nuevas monedas que aterrizan en el mercado –el número de bitcóin es finito–.

¿Qué esperan las plataformas?

  • Binance. “Después de los máximos alcanzados en el 2021, el mercado de criptomonedas ha estado en gran medida centrado en su expansión en los últimos años. A medida que la euforia por los NFT, bitcóin, dogecoin y otros activos se ha desvanecido, algunos abandonaron la industria, mientras que otros redoblaron sus esfuerzos y visión.”
  • Coinbase. “La capitalización total del mercado de criptomonedas se duplicó en 2023, lo que sugiere que la clase de activos ya ha salido de su “invierno” y ahora está en medio de una transición. Aún así, creemos que sería prematuro afirmar que se han terminado los tiempos difíciles”.  
  • Crypto.com. “A pesar de las difíciles condiciones macroeconómicas, el crecimiento en la adopción de criptomonedas se mantuvo fuerte en 2023. Hasta noviembre, el número de usuarios alcanzó los 575 millones. Durante el año, la tasa promedio mensual de crecimiento en la adopción fue del 2,8%. Dependiendo de las condiciones, esperamos que esta cifra se sitúe este año entre los  700 y 900 millones.”

Las tendencias invisibles

La posible aprobación de estos nuevos fondos, que harán la inversión en criptomonedas más fácil para los grandes inversores y los minoristas –a falta de la puesta en marcha de las distintas regulaciones sobre este mercado en EE UU y en la zona euro– puede ser el comienzo de una consolidación en el sector. “Creemos que estamos en el umbral de una nueva era para el bitcóin, justo en el momento antes de que las criptomonedas salgan de la sombra y establezcan su lugar en el mundo real a largo plazo”, apunta la gestora especializada Bitwise.

Sin embargo, otros analistas son más cautos sobre la velocidad de estos movimientos. “No esperamos flujos inmediatos masivos hacia los ETFs tras su aprobación”, señalan los analistas de K33, Anders Helseth y Vatle Lunde, y deslizan que los grandes cambios ya se han dado. “Advertimos que la aprobación regulatoria está aún pendiente y que los acontecimientos idiosincráticos seguirán siendo los protagonistas”, agrega por su parte Wewel.

La industria coincide en el análisis: “En 2023 se ha dado un gran paso en términos regulatorios, y este año se pondrá en práctica mucha de la teoría pactada”, apunta Lukas Enzersdofer-Konrad, a cargo de Bitpanda Technology Solutions. Para este experto, la verdadera cuestión a evaluar es de qué manera se hará cumplir la normativa. “De lo contrario, no servirá para nada”, sentencia Enzersdofer-Konrad.

De cualquier manera, no cabe esperar un gran movimiento por parte de las autoridades, al menos en Europa. Los Veintisiete deberán trabajar en los ajustes necesarios para cumplir con los plazos establecidos por la normativa MiCA, aprobada en abril del año pasado. En un primer momento, los países miembros deberán designar a los responsables de llevar a cabo las funciones y obligaciones previstas por la directiva, como recordó recientemente la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA). En el caso de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el Banco de España serán las autoridades competentes encargadas de aplicar el reglamento europeo.

En el sentido regulatorio, los primeros cambios visibles vendrán en el campo de las monedas estables. La Autoridad Bancaria Europea (EBA) lanzó en noviembre una consulta sobre los requisitos de liquidez y capital para los emisores de estas divisas, y se espera que entren en vigor antes de fin de este año.

Las entidades bancarias son otro de los grandes jugadores que prefieren mantener sus movimientos en secreto. La banca española se encamina a ofrecer servicios cripto en el futuro cercano, aunque fuentes del sector se niegan a confirmar fechas exactas aún. Por el momento, la industria espera que sea los neobancos y el sector fintech quienes se adelanten en este sentido. Esto puede provocar cambios también en los grandes nombres de la industria. Además de la competencia, colosos del sector como Binance ya están reduciendo su brillo. La cuota de mercado global (sin contar Estados Unidos) de esta plataforma pasó del 70% a comienzos de 2023 a 46% a principios de este año, de acuerdo con The Block.

Incógnitas

Más allá de lo que suceda con los pequeños inversores y los nuevos vehículos de inversión, la incógnita está puesta en el rol de los grandes fondos y el capital riesgo. “Creemos que la tendencia hacia la adopción institucional de criptomonedas se acelerará”, apuesta el equipo de investigación de Coinbase, el mayor exchange en Estados Unidos y uno de los pocos que cotiza en la Bolsa de Nueva York. Este coloso cree que este año veremos finalmente a los clientes instituciones volcarse al bitcóin, así como inversores de alto patrimonio. “Consideramos que los flujos institucionales seguirán estando firmemente centrados en bitcóin, al menos durante la primera mitad de 2024″, afirman los analistas de esta firma.

Al mismo tiempo, el reinado del bitcóin deberá acomodarse a la fortaleza de las herramientas de inteligencia artificial (IA). “La intersección de la IA y las cripto ha dado inicio a una nueva era de posibilidades que promete redefinir todo el ecosistema”, apunta un informe del gigante Gemini. La expectativa está puesta en que los algoritmos permitan, por ejemplo, mejorar la información disponible y reforzar la seguridad de los inversores.

Otra de las grandes preguntas es si el bitcóin, así como el resto de las monedas digitales, podrán cumplir la promesa de servir como forma de pago simple y con bajos costes de comisión. La tarifa media de cada transferencia se elevó en 2023, limitando aún más la competitividad de su uso. Esto ha llevado a que otras alternativas, especialmente las monedas estables, se posicionen en este campo, en especial para el envío de remesas.

Cualquier nuevo servicio, ya sea de ahorro, pagos o tecnológicos deberá hacer frente también a los fraudes asociados. A lo largo de 2023, las estafas y fraudes asociados a las criptomonedas alcanzaron los 3.700 millones de dólares, según la plataforma Crypto.com, que destaca que la cifra representa una caída del 51% respecto a 2022.

“El mayor reto será equilibrar la regulación y la innovación”, apunta Enzersdofer-Konrad. De un correcto balance, específicamente en un mercado sin fronteras, pende el futuro de la principal criptomoneda. Mantener la corona y posicionarse como un activo atractivo para los inversores será el desafío para este año.

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Sobre la firma

Leandro Hernández
Periodista económico. Interesado en entender más de criptoactivos, transformación digital y energía. Se incorporó a este periódico en 2022 después de haber trabajado en diferentes países de América Latina y en Estados Unidos. Estudió Relaciones Internacionales en la Universidad Torcuato Di Tella (Argentina), y el Máster de Periodismo UAM-El País.
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