Maria da Graça Carvalho, ministra de Medio Ambiente y Energía de Portugal: “Vamos a seguir el proceso para la integración de Galp y Moeve con total atención”
La cooperación de España y Portugal en materia de agua y electricidad es “un ejemplo mundial”. Portugal está facilitando las inversiones en redes y elimina el impuesto del 7% a la energía


Ingeniera mecánica y académica, Maria da Graça Carvalho (Beja, 70 años), actual ministra de Medio Ambiente y Energía de Portugal, tiene tras de sí una larga carrera política. Fue ministra de Ciencia y Enseñanza Superior entre 2002 y 2004 y ministra de Ciencia, Innovación y Enseñanza Superior entre ese año y 2005. Desde 2009 ejerció como diputada en el Parlamento Europeo por el Partido Social Demócrata (centro derecha) portugués durante dos mandatos.
Pregunta. Galp y Moeve han anunciado un acuerdo de intenciones para integrar sus redes de gasolineras y sus refinerías. ¿Cuál es la posición del Gobierno portugués? ¿Hay discrepancias entre distintos ministerios?
Respuesta. No. La operación se le comunicó al Gobierno. El asunto está en manos del primer ministro y en él están involucrados los ministerios de Finanzas y de Economía, ya que Galp tiene una participación estatal, del 8%, a través de Parpública. En estos ministerios y el de Energía estamos totalmente alineados y en el momento en que hicieron el anuncio el Gobierno comunicó que iba a seguir el proceso con total atención porque son áreas de gran interés para la Península Ibérica y Europa.
P. ¿El reparto previsto le parece correcto?
R. No quisiera hacer comentarios al respecto porque se trata de dos empresas privadas que están negociando entre sí. Vamos a esperar a las conclusiones.
P. ¿Ha tratado sobre el tema con su homóloga española, la vicepresidenta para la Transición Ecológica, Sara Aagesen?
R. Hoy podría haber tenido esa oportunidad, pero lamentablemente se ha producido el trágico accidente ferroviario y se han decretado tres días de luto nacional. Pero hablaremos con seguridad, porque tendremos una cumbre muy pronto.
P. Al hilo de este acuerdo, ¿cómo vería una fusión entre Naturgy y EDP, para la cual hubo un acercamiento en 2024?
R. Sobre ese acercamiento no se ha tratado en el Gobierno. De nuevo, es algo que concierne a empresas privadas y, en este caso, en EDP ni siquiera hay participación del Estado.
P. Existe el mercado ibérico de la electricidad, pero cuando se trata de fusiones empresariales la cuestión se complica.
R. Defiendo firmemente las reglas del mercado. De hecho, fui ponente, cuando estaba en el Parlamento Europeo, para el diseño del mercado eléctrico europeo. Es importante dejar al mercado funcionar, con una supervisión. Solo debemos intervenir cuando hay un aumento repentino de los precios como ocurrió hace unos años, y estén en riesgo los consumidores vulnerables. Hay que defender a las personas y las empresas.

P. ¿Está satisfecha con el funcionamiento del Mercado Ibérico de la Electricidad (Mibel)?
R. Tenemos un verdadero mercado ibérico. La pena es no estar más interconectados con el resto de Europa, porque cuanto mayor es la dimensión del mercado, mayor es la seguridad del suministro y menor es el precio de la electricidad.
P. Sobre el apagón del pasado 28 de abril que dejó sin luz a toda la península, ¿cuál cree que fue la causa?
R. Estamos esperando el informe final de Entso-E, los operadores europeos de las redes, y en el que Portugal pidió que ACER, que es la asociación de los reguladores de energía europeos, estuviese también involucrada, pues es independiente. Esperamos el informe antes de que se cumpla un año, el 28 de abril.
P. ¿Qué medidas tomó el Gobierno luso tras el blackout?
R. Justo a los tres meses del apagón anunciamos 31 medidas para reforzar el sistemas, entre ellas, el arranque automático del sistema, el llamado Black Star. Solo teníamos dos centrales flexibles, con esta opción, y las duplicamos. Teníamos una de gas y una hidráulica y ahora tenemos una de gas y tres hidráulicas, lo cual, ayudaría, en caso de apagón, a una recuperación más rápida. Además, hemos abierto un concurso para que las infraestructuras críticas, como hospitales, tengan también sistemas automáticos, con paneles fotovoltaicos y baterías. En definitiva, más almacenamiento, inversiones en red y más control de tensión. Y usando fondos europeos.
P. Los ciudadanos en Portugal no fueron tan críticos con el Gobierno como fueron los españoles, ¿fue porque tenían claro que el origen estuvo en España?
R. Fue muy importante lograr recuperar el suministro antes de ir a dormir. En algunos sitios se había recuperado a las 8 o las 9 de la noche. Fue un poco antes que en España. A las 11 casi todo el país, un poco antes las grandes ciudades, tenía electricidad. El martes comenzó como un día normal, se abrieron los colegios, lo que dio normalidad.
P. Red Eléctrica de España aplica desde entonces una operación reforzada con la programación de muchas centrales de gas, que son más caras, lo que ha provocado un encarecimiento de los precios. ¿Cuál es su opinión?
R. Nosotros lo hicimos uno o dos meses, pero luego se normalizó. Hasta el apagón, teníamos casi un 80% de producción renovable y en esos dos meses usamos más gas, lo que nos bajó la media. Afortunadamente, tenemos mucha hidráulica y este año ha sido lluvioso.
P. Pero el precio español también ha encarecido el de Portugal.
P. Sí. Pero, ¿qué nos pasó aquella primera semana en que estuvimos desconectados de España por precaución? Pues que los precios subieron, porque un mercado eléctrico, tanto para Portugal como para España, significa casar la energía más barata. Somos pequeños, no tenemos mucha elección, pero unidos podemos buscar la energía más económica.
P. Portugal acaba de eliminar el equivalente a un impuesto muy polémico en España, el del 7% a la generación. ¿Esto supondrá una desventaja para el consumidor y las generadoras en España?
R. No podemos hacer una comparación solo con un impuesto. La fiscalidad de la energía es muy compleja. Nosotros también teníamos, y aún tenemos, un impuesto extraordinario sobre la energía que decidimos eliminar para los nuevos proyectos y poder atraer nuevas inversiones en redes. El del 7% era un mecanismo de equilibrio competitivo que empezamos a aplicar cuando España lo aprobó, en 2013; eran casi 50 millones de euros y en el último año, solo 7 millones. Había muchas empresas pidiendo su eliminación porque era complicado y disuadía las inversiones. Cuando comparamos hay que verlo todo: la fiscalidad, la tasa de remuneración, la estructura de costes y la regulación.
P. Precisamente, sobre la retribución de las redes, que acaban de aprobar, respectivamente, los reguladores de los dos países, las distribuidoras españolas consideran que la tasa de retribución financiera (TRF) portuguesa es mejor y la ponen como ejemplo.
R. Creo ronda el mismo valor [la TRF española es un 6,58%], depende si es para alta o media tensión.
P. ¿Existen saturaciones en la red que impiden cubrir la demanda, por ejemplo, la de los centros de datos?
R. Estamos trabajando mucho en la inversión en redes. Vamos a aprobar una metodología para liberar la capacidad de red que estaba asignada y no se utiliza por distintos motivos. Estamos preparando un decreto-ley para redirigir y reorganizar la listas de entrega, que, como son han adjudicado en subastas, no podemos cambiar.
P. ¿Tienen ventaja las zonas industriales?
R. Estamos ampliando las zonas de gran demanda, con mucha concentración, para facilitar el proceso de atribución de red en esas zonas con mucha petición de inversiones. La demanda está concentrada en determinadas áreas, por ejemplo, Sines, donde tenemos un puerto, captación de agua de mar para refrigeración, energías renovables alrededor, y otras zonas industriales. En esos lugares estamos legislando para facilitar la adjudicación de redes. Ya aprobamos un decreto ley, y ahora basta con una orden ministerial, que es más rápido, para facilitar el trámite regulatorio y administrativo. Y simplificaremos las tasas para que sea más favorable a los inversores porque necesitamos inversiones en toda la red eléctrica. Hay varios promotores, como la propia EDP, que han manifestado públicamente su intención de invertir en la red de distribución. Y la conexión de alta tensión entre Portugal y España, entre el Miño y Galicia, está casi lista.
P. Como experta en agua, ¿qué tal son las relaciones en esta área entre dos países que comparten grandes ríos?
R. Hemos trabajado muchísimo con España, ha sido muy útil. Y tanto en energía como en agua somos un ejemplo de cooperación a nivel mundial, no es fácil que países vecinos trabajen juntos como nosotros. Somos muy elogiados por la manera en que cooperamos.
P. En España hay un debate abierto sobre el cierre de las centrales nucleares. En el caso de Almaraz, que está a menos de 100 kilómetros de la frontera, ¿tendrían que dar su opinión?
R. Cuando hay un proyecto con impacto ambiental, la Agencia Portuguesa de Medio Ambiente debe estar involucrada en su estudio. Eso ocurre en cualquier proyecto, de un lado u otro de la frontera. En este caso, es al revés, sería un cierre, pero si fuese a continuar con alguna modificación ambiental, la agencia portuguesa tendría que ser invitada a dar su opinión.
