'Proxy advisor’

Bruselas acotará los posibles conflictos de interés de los asesores de voto

ESMA quiere revisar su labor y la fiabilidad de sus análisis. Analizará si tienen en cuenta los criterios ESG en sus informes

Sede de la Comisión Europea.
Sede de la Comisión Europea. Reuters

Los asesores de voto han adquirido un papel cada vez más relevante entre las cotizadas europeas ante la búsqueda por parte de los inversores institucionales de asesoramiento en las juntas. Los proxy advisors se han convertido en los últimos años en una figura clave gracias a la irrupción de los inversores rebeldes y del avance de las campañas contra la elevada retribución de algunas cúpulas. Ahora, la Comisión Europea pretende supervisar la transparencia de los asesores de voto en el marco de una revisión de la implantación de la directiva sobre la implicación a largo plazo de accionistas SRD2 (Shareholder Rights Directive 2, en inglés).

Para ello, el supervisor de los mercados europeos (ESMA) va a elaborar un informe previo que está en periodo de consulta pública, dirigido a inversores, emisiones, intermediarios y asesores de voto. La ESMA busca así atajar posibles conflictos de interés por parte de los asesores de voto, dado que según explican fuentes del mercado, además de ofrecer esta actividad algunos cuentan con otros servicios de consultoría adicionales que pueden provocar conflictos que impacten en la fiabilidad de su asesoramiento, como pueda ser la consideración de criterios ESG para la mejora del rating.

Carlos Sáez Gallego, Country Head de Georgeson España, comenta que "desde nuestro punto de vista, la industria de los proxy advisors ha trabajado muy bien durante los últimos años en todos los aspectos que tienen que ver con la transparencia y la divulgación de sus políticas de voto, y el engagement con las compañías emisoras. Se trata de una industria que aporta un valor fundamental para que las compañías se alineen con los mejores estándares internacionales en materia de gobierno corporativo y ESG".

Juan Prieto, consejero delegado del proxy advisor español Corporance, defiende por su parte que el papel de los asesores de voto es necesario dentro del mundo empresarial pero reconoce que existen conflictos de interés en el mercado. Unos problemas que, explica, radican en el predominio de los asesores de voto estadounidenses en la industria, y en el interés corporativo por este tipo de empresas –Deutsche Börse cerró en 2021 la compra del 81% de ISS por más de 1.500 millones de euros–.

Fuentes del mercado apuntan que los conflictos de interés por parte de los proxy advisor están siendo "trabajados adecuadamente". Sin embargo, consideran que la percepción del mercado sigue sin mejorar por las fuentes y formas de ingresos de estos asesores.

Al otro lado del Atlántico, el cada vez mayor peso de los proxy advisor –liderados por gigantes como ISS o Glass Lewis– ha llevado a algunos inversores a cuestionar sus recomendaciones. Es el caso de Michael Moritz, socio de la firma de capital riesgo Sequoia, quien a principios de año cuestionó el poder de ISS entre los accionista. El proxy advisor alertó sobre la retribución de 99 millones de dólares recibida por el consejero delegado de Apple, Tim Cook, el año pasado. Como respuesta, Moritz comentó que "las opiniones de ISS son tan creíbles como las emitidas por Moody's , S&P y Fitch antes de la crisis subprime de 2008" y aseveró que la firma era a la vez "juez y jurado" en el mundo corporativo.

Más allá, la ESMA quiere conocer si los asesores de voto están teniendo en cuenta los criterios ESG para la preparación de sus análisis y recomendaciones de voto y si estos aplican correctamente sus códigos de conducta. En el caso de Corporance, que forma parte de la red internacional Proxinvest, formada por proxy advisors de Alemania, Francia, Italia y Suiza, tiene en su código de conducta la aplicación de criterios de sostenibilidad, ambientales, sociales y de gobierno corporativo en su modelo de negocio y defiende además que sus análisis se realizan de forma individualizada, sin ofrecer tratos preferentes.

Otro de los elementos que centrará los trabajos de ESMA es la publicación de los informes de sus análisis. Desde el mercado se apunta que en ocasiones se dan a conocer tarde, lo que limita el posible tiempo de interacción de los emisores con sus inversores. Una situación que, apuntan fuentes conocedoras, podría ser una consecuencia de la falta de recursos en los momentos de mayor actividad.

Más implicación de los inversores institucionales

CNMV. El supervisor del mercado español trabaja en un código de buenas prácticas para inversores institucionales, gestores de activos y asesores de voto. Un código que pretende promover una mayor implicación en las sociedades para que cuenten con inversores mejor informados, más activos y más involucrados en su estrategia y decisiones.

Gobernanza. El objetivo de la CNMV es su implicación en la marcha de las cotizadas para reforzar la gobernanza. Se trata de una guía no vinculante, pero las entidades que decidan adherirse deberán indicar en su informe anual cómo han aplicado los principios del código en el ejercicio anterior.

Siete principios. La propuesta incluye siete principios entre los que está la necesidad de invertir y contar con una estrategia a largo plazo, el conocimiento y seguimiento de las empresas en las que se invierte, el desarrollo y publicidad de la política de implicación el ejercicio del derecho de voto. También la transparencia de las actuaciones de implicación realizadas y sus resultados, la gestión de conflictos de intereses, y el gobierno corporativo interno y la política retributiva.

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