BNP desafía el malestar de los bancos franceses con los tipos

Se libra, por su expansión internacional, de la normativa del siglo XIX que limita los intereses del ahorro

Jean-Laurent Bonnafé, jefe de BNP Paribas.
Jean-Laurent Bonnafé, jefe de BNP Paribas. reuters

Los bancos franceses se enfrentan a la ira de Napoleón Bonaparte. La tasa de ahorro regulada, que se remonta a las guerras de conquista del emperador francés, es una de las razones por las que los bancos minoristas galos podrían perderse la ganancia inesperada por los tipos de interés, que está impulsando a los bancos en otros lugares. Paradójicamente, BNP Paribas, de 60.000 millones de euros, parece que se librará de la maldición gracias a su propia expansión internacional.

Las subidas de los tipos de interés por parte de los bancos centrales deberían de significar mayores ganancias para las entidades, que tienden a aumentar los intereses que cobran a los prestatarios mucho más rápido que los que pagan a los depositantes. Por ejemplo, CaixaBank. El rendimiento de su cartera de préstamos subió al 1,84% en el tercer trimestre desde el 1,63% de los tres meses anteriores, pero el coste de sus pasivos de clientes apenas se movió por encima de cero. Ello significa que su margen de crédito general fue mucho más amplio.

El truco es mucho más difícil en Francia. Los analistas de Jefferies consideran que un tercio de los depósitos de los bancos galos se encuentran en vehículos de ahorro con tipos de interés regulados. El más conocido es el Livret A, introducido por el rey Luis XVIII en 1818 para pagar las deudas de la guerra napoleónica. El ministro de Economía, Bruno Le Maire, anunció en verano que el tipo se duplicaría hasta el 2%, siguiendo el consejo del Banco de Francia. Es probable que vuelva a subir en febrero de 2023, según el jefe de la oficina de tipos del país, François Villeroy de Galhau. Junto con otras regulaciones de los tipos de interés y el hecho de que muchos prestatarios franceses tienen tipos fijos, el resultado es que los márgenes de los préstamos minoristas galos no suben tan rápidamente como podrían hacerlo en España o Gran Bretaña.

Ello es más dañino para algunos que para otros. Société Générale, por ejemplo, depende de la banca minorista francesa para alrededor de un tercio de sus ingresos, según los analistas de Jefferies, en comparación con el 15% de Crédit Agricole y aproximadamente el 10% de BNP Paribas, que presentó los resultados del tercer trimestre el jueves.

El consejero delegado, Jean-Laurent Bonnafé, que está a punto de cumplir 11 años en el cargo, merece crédito por haber ayudado a BNP a desafiar el malestar de los préstamos de su país. Su nueva estrategia, presentada en febrero, se centra en impulsar el crecimiento en las áreas más competitivas, como la financiación de automóviles, la gestión de patrimonios y el trading.

El banco ha creado un gran negocio internacional que abarca Bélgica, Italia, Polonia y otros países. Su múltiplo del valor contable tangible es aproximadamente un 50% superior al de su compatriota SocGen, según las cifras de Refinitiv Datastream. Es poco probable que esta prima de valoración cambie.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías