¿Quién cubre los daños en las obras de arte?

En el caso de las obras más relevantes suele ser el Estado quien se hace cargo

El sector de los seguros baraja distintas posibilidades si continúan los ataques

Dos activistas ecológicos se pegan este sábado al marco de los cuadros de 'Las Majas' de Goya en el Museo del Prado.
Dos activistas ecológicos se pegan este sábado al marco de los cuadros de 'Las Majas' de Goya en el Museo del Prado.

El ataque vandálico de este sábado en el Museo del Prado se suma a los que se han venido repitiendo a varias obras maestras de la pintura por activistas del clima, que buscan atraer la atención sobre la causa que defienden. En la pinacoteca madrileña dos activistas de la asociación Futuro Vegetal han pegado sus manos a los marcos de La maja desnuda y La maja vestida de Francisco de Goya. Además, en el espacio de pared que separa ambas pinturas han escrito "+1,5°", en referencia al aumento de la temperatura mundial. La dirección del Prado ha asegurado que las pinturas no han tenido daños, aunque sí puede que los marcos tengan algún desperfecto.

Antes que las creaciones de Goya, en los últimos meses se han venido repitiendo ataques vandálicos a varias obras maestras de la pintura. Los girasoles, de Vincent Van Gogh; La carreta de heno, de John Constable, o una copia de La última cena atribuida a Giampietrino han sido tres de los últimos objetivos de los simpatizantes de la organización ecologista Just Stop Oil, que, afortunadamente, no causaron daños considerables en las obras. Los museos de todo el mundo se han puesto en guardia ante esta forma de protesta. Pero no son los únicos. Las compañías de seguros especializadas en obras de arte también siguen al detalle la evolución de la situación.

“Afortunadamente la mayor parte de las obras estaban protegidas con cristales. De no ser así, los daños podrían haber sido de cierta importancia. Los que se han producido son daños de restauración del marco, podríamos decir que menores. Pero en el caso de que continúen los ataques y se produzcan desperfectos a las obras, lógicamente afectaría al precio futuro de los seguros y al resultado de la póliza. O a la cobertura. Y podría ser más difícil de contratarlos”, explica Rafael de la Hera, socio director de Poolsegur, correduría de seguros especializada en arte.

Dos activistas cubren 'La carreta de heno', de Constable, con otra pintura.
Dos activistas cubren 'La carreta de heno', de Constable, con otra pintura. GETTY IMAGES

No comparte la misma opinión Eva Peribáñez, responsable de arte y clientes privados de Hiscox España. “Nosotros, desde el punto de vista asegurador, no nos estamos planteando un incremento de primas. Lo que sí puede pasar es que se empiece a exigir a los museos que tengan cierto tipo de control para intentar que estos incidentes no se produzcan o, si suceden, que sean en menor medida”, asegura.

Basa su respuesta Peribáñez en que, hasta ahora, “los ataques se están produciendo, sobre todo, en museos con mucha repercusión, muy notorios, que al final es donde los activistas tienen más posibilidades de llamar la atención. Y, generalmente, estas obras no suelen estar aseguradas por una compañía privada. Son los propios Gobiernos los que designan partidas presupuestarias para garantizar los bienes que son propiedad del Estado o de Patrimonio Nacional, en el caso de España”. Se refiere a la garantía del estado, que en España cubre a todos los museos nacionales dependientes del Ministerio de Cultura. Si hay desperfectos en las obras que albergan, el Estado es quien paga la reparación. Y también pueden cubrir las obras que prestan otras pinacotecas mientras se encuentran en las exposiciones temporales. En esos casos se suele pedir una ampliación de la garantía para cubrirlas, y dicha cuantía debe ser aprobada por el Consejo de Ministros. “La garantía del Estado para las exposiciones temporales tiene una franquicia. Una parte que asumen los museos, cuyas cantidades están establecidas por decreto, y es lo que ellos aseguran con compañías privadas. En el mayor de los casos, la franquicia es de 60.000 euros por cada siniestro que se produzca”, explica De las Heras.

“Las obras que dependen de otros organismos oficiales, como ayuntamientos y diputaciones, en muchas ocasiones están incluidas dentro de las pólizas de daños de la propia institución, en la que se cubren todos los edificios, con todo el contenido. Y una parte de todo eso son las obras de arte. Pero, obviamente, el seguro llega hasta donde llega, porque no está especialmente diseñado para este tipo de bienes que tienen un componente un poco diferente de lo que puede ser un contenido general”, añade Peribáñez, que asegura que el sector del seguro aún tiene pendiente una labor de dar a conocer que existen productos adaptados a las obras de arte, tanto para organismos oficiales como para coleccionistas privados.

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