El Estado avala con 521 millones una exposición de Picasso y Chanel en el Thyssen

La muestra se inaugurará el 11 de octubre con obras del pintor malagueño y la diseñadora francesa

'Arlequín con espejo' (1923), de Pablo Picasso.
'Arlequín con espejo' (1923), de Pablo Picasso.

El Consejo de Ministros ha aprobado, a propuesta del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, el acuerdo por el que se autoriza la concesión de la garantía del Estado a 100 obras que formarán parte de la exposición temporal Picasso & Chanel, que tendrá lugar en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza desde el 11 de octubre de 2022 al 15 de enero de 2023, por un valor de 521.753.945,50 euros. Esto significa que en caso de que suceda cualquier percance con alguna de las obras, el Estado responde económicamente con la citada cuantía.

La muestra, cuya comisaria es Paula Luengo, una de las conservadoras del Museo Thyssen, recoge la amistad entre Pablo Picasso (1881, Málaga - 1973, Mougins, Francia), de cuyo fallecimiento se celebrará en abril del próximo año el 50º aniversario, y la diseñadora Gabrielle (Coco) Chanel (1883, Saumur, Francia - 1971, París) quienes colaboraron profesionalmente en dos ocasiones, ambas con Jean Cocteau: en Antígona (1922) y en el ballet ruso de Serguéi Diághilev Le Train Bleu (1924).

Se conocieron en torno a la primavera de 1917, seguramente a través del propio Cocteau o de la pianista Misia Sert. La diseñadora entabló con ambos una larga y duradera amistad que la introduciría en el círculo del pintor español. A partir de entonces, Chanel frecuentará a Picasso y su entorno, coincidiendo con la activa participación del artista en los ballets rusos. La creadora llegó a estar muy relacionada con el mundo artístico e intelectual del París de la época, hasta el punto de afirmar: “son los artistas los que me han enseñado el rigor”.

Abrigo-capa de Coco Chanel.
Abrigo-capa de Coco Chanel.

El museo propone una exposición que explora la relación de estos dos genios creadores del siglo XX, volviendo a reunir arte y moda en un nuevo proyecto expositivo, como con Balenciaga y la pintura españolaSorolla y la moda o un monográfico sobre el diseñador Hubert de Givenchy.

La muestra se organiza en cuatro grandes secciones que se suceden en orden cronológico y que abarcan, aproximadamente, la década que media entre 1915 y 1925. 

El estilo Chanel y el cubismo presenta la influencia de este movimiento en las creaciones de Chanel ya desde sus primeros e innovadores diseños: el lenguaje formal geometrizado, la reducción cromática o la poética cubista del collage se traducen en trajes de líneas rectas y angulosas, en su predilección por los colores blanco, negro y beige, y en la utilización de tejidos humildes y con texturas austeras.

Olga Picasso, el segundo capítulo, está dedicado a los numerosos y bellos retratos que Picasso realizó de su primera mujer, la bailarina rusa Olga Khokhlova, devota clienta de Chanel; junto a ellos, algunos vestidos de este periodo inicial de la diseñadora francesa, de los que se conservan escasos ejemplos. 

Antígona, adaptación moderna de la obra de Sófocles realizada por Cocteau, se estrenó en París en 1922, con decorados y máscaras de Picasso y vestuario de Chanel, que vuelven a reunirse en este capítulo para mostrar su común inspiración en la Grecia clásica.

Le Train Bleu es el título del cuarto apartado y del ballet producido por Diághilev en 1924, con libreto de Cocteau, que se inspiró en los juegos olímpicos, el jazz y el cine mudo; Dos mujeres corriendo por la playa (La carrera), un pequeño gouache que Diághilev descubrió en el taller de Picasso, se convirtió en imagen para el telón de la obra, y el pintor aceptó también el encargo de ilustrar el programa de mano, mientras que Chanel utilizó su colección de prendas deportivas de esa temporada para vestir a los bailarines.

 

 

 

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