La Semana Dorada de China se tiñe de gris

Las ventas del turismo nacional durante el período anual de gastos y viajes cayeron hasta los 40.000 millones de dólares, menos de la mitad del volumen anterior a la pandemia.

La Semana Dorada de China se tiñe de gris

La deslucida Semana Dorada de China de este año proyecta un oscuro nubarrón sobre la economía. Las ventas del turismo nacional durante el período anual de gastos y viajes cayeron hasta los 40.000 millones de dólares, menos de la mitad del volumen anterior a la pandemia. Las regiones más ricas podrían recibir con brazos abiertos el gasto por parte de los compradores que no han viajado, pero el sector supone casi el 30% del consumo chino.

La fiesta del Día Nacional, de una semana de duración, es la más popular entre los consumidores y viajeros del país. Antes de la pandemia, los turistas nacionales derrocharon unos 650.000 millones de yuanes (91.000 millones de dólares) durante la Semana Dorada de 2019, más de una cuarta parte por encima de lo gastado durante la fiesta del Año Nuevo chino.

Las sombrías cifras de este año no nos sorprenden. Las draconianas medidas de Pekín contra la Covid han ahuyentado a los turistas nacionales. La semana pasada, Xishuangbanna, un popular destino chino fronterizo con Laos y Myanmar, de repente quedó confinado tras detectarse 27 casos de Covid-19. Los vídeos de funcionarios locales armados y de la policía impidiendo a los viajeros subir a los aviones se hicieron virales. En general, solo hubo 422 millones de viajes nacionales durante la Semana Dorada, un 18% menos que el año pasado.

En vez de irse lejos, los residentes optaron por gastar cerca de casa. Los datos de la mayor agencia de viajes online de China, Trip.com, mostraban que los viajes locales de corta distancia representaron el 65% del mercado turístico durante los primeros siete días de octubre, con un gasto per cápita que aumentó un 30% sobre el año anterior. Esto beneficia a las metrópolis más ricas, que cuentan con sus propias atracciones.

Aun así, una semana de vacaciones en casa no bastará para compensar la caída del turismo interno, que representaba más del 10% del PIB antes de la pandemia, y la contracción del sector de los servicios. La Semana Dorada de China ha perdido su brillo.