Alemania pagará las facturas eléctricas de todos los hogares en diciembre

Berlín comienza a dar forma a su plan de 200.000 millones de euros en ayudas

El canciller alemán, Olaf Scholz, el ministro de Economía, Robert Habeck, y el ministro de Finanzas, Christian Lindner, reciben la propuesta de la comisión de expertos.
El canciller alemán, Olaf Scholz, el ministro de Economía, Robert Habeck, y el ministro de Finanzas, Christian Lindner, reciben la propuesta de la comisión de expertos. Reuters

Un pago excepcional y un fuerte freno al precio del gas. Estas son las dos principales medidas sugeridas por el panel de expertos comisionado por el gobierno alemán para poner en funcionamiento su fondo de ayudas públicas por 200.000 millones de euros. La comisión ha presentado un reporte intermedio a Berlín para suavizar el impacto de los altos precios de la energía, aunque ha destacado que aún continúa explorando otras alternativas.

Los consumidores y pequeñas empresas recibirán antes de diciembre una ayuda extraordinaria de alrededor de una factura mensual de su consumo de gas y calefacción, lo que representa un gasto de 5.000 millones de euros (2,5% del total del fondo). La administración debe trazar los detalles finales para la segunda medida: un tope al gas que podría situarse entre el 60% y el 80% del precio del mercado actual y que se implementará hacia fin del invierno, con un costo total de 96.000 millones.

El principal debate entre los expertos continúa siendo cómo conciliar la necesidad de un alivio inmediato a las familias sin limitar los incentivos a la reducción de la demanda. El regulador de la red gasística, Klaus Mueller, ha situado el nivel de ahorro durante el invierno en 20% para evitar cortes en el suministro, aunque los primeros datos durante la primera semana de octubre han mostrado niveles similares al de los años anteriores.

La propuesta del panel de expertos ha intentado conciliar los dos extremos al subsidiar exclusivamente entre el el 80% del consumo de los hogares, lo que promueve un descenso en el uso de la calefacción en los hogares.

Berlín aún ha de anunciar sus propuestas para el sector industrial. Siegfried Russwum, uno de los expertos del panel, ha destacado que cualquier amenaza a la industria pone en jaque el sistema social y de seguridad alemán.

A nivel comunitario, Alemania evita dar su apoyo a un tope al precio del gas, aunque a nivel interno lo subsidie. La portavoz del gobierno, Susanne Ungrad, afirmó a fines de septiembre que la administración consideraba la medida como un riesgo a la oferta del hidrocarburo que llega a la UE. “Esto sería contraproducente si no hay suficiente gas, porque nuestra seguridad de suministro no podría ser garantizada”, afirmó Ungrad.

Pero desde otros extremos del bloque comunitario ven más riesgosas las acciones unilaterales de Berlín que una decisión en conjunto que limite el precio del gas. El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, apuntó el viernes en la cumbre de líderes contra el gobierno alemán, al que acusó de “egoísmo” y de “destruir” el mercado común. “El país más rico y poderoso de la UE está intentando usar la crisis para ganar ventaja comparativa de sus empresas en el mercado único. Esto no es justo y no es como el mercado único debería funcionar”, apuntó Morawiecki en referencia al fondo de asistencias alemán. En el mismo sentido se refirieron la primera ministra finlandesa Sanna Marin y la líder estonia Kaja Kallas. En cambio, el canciller Olaf Scholz sostuvo al terminar el encuentro que había podido dar respuesta a las objeciones de sus socios.

Cronología de la intervención

La administración del canciller Olaf Scholz ha sido una de las activas en el mercado energético. Antes del anuncio del fondo excepcional de 200.000 millones de euros, Berlín ya había comprometido otros 100.000 millones en ayudas y recursos para nacionalizar empresas del sector. En total, el gobierno alemán busca destinar más del 7% de su PIB para hacer frente a la crisis energética.

El incremento de los fondos destinados al sector ha sido progresivo. En septiembre de 2021, mucho antes de la invasión rusa a Ucrania, el saliente gobierno de la canciller Angela Merkel había anunciado que no estimaba necesario una intervención estatal para limitar los aumentos en el precio del gas, que ya estaban al alza. En diciembre de ese año, a poco de asumir la nueva coalición bajo el liderazgo de Scholz, se anunció un paquete de 130 millones de euros para asistir a hogares vulnerables con sus facturas eléctricas.

Posteriormente, el gobierno aumentó su intervención en empresas fundamentales que estaban en control extranjero. En abril, el gobierno federal tomó el control de Gazprom Germania con un préstamo de 10.000 millones y después rescató a las principales empresas de gas locales: Uniper, Rosneft y VNG.

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