Eneko Atxa, el cocinero de la NASA

El propietario de Azurmendi colabora con la agencia espacial estadounidense en el desarrollo de nuevos materiales sostenibles y alimentos con los que colonizar otros planetas

Eneko Atxa, durante su intervención en la vigésimo edición de San Sebastián Gastronomika.
Eneko Atxa, durante su intervención en la vigésimo edición de San Sebastián Gastronomika. EFE

Eneko Atxa va disparado. El cocinero del restaurante Azurmendi (Vizcaya, tres estrellas Michelin, tres soles Repsol), colabora con la NASA en el desarrollo de nuevos materiales y alimentos que sirvan para próximos viajes a la Luna o para colonizar planetas como Marte. Para ello ha firmado un convenio de colaboración con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio para investigar en los posibles usos del micelio -la red de filamentos que forman la parte vegetativa del hongo- en futuras misiones espaciales, como el programa Artemis que enviará a una mujer y a una persona no blanca a la Luna por primera vez en la historia en su tercera misión, prevista para 2025, 56 años más tarde desde que Neil Armstrong puso un pie, en 1969, en el satélite.

Para explicar la iniciativa de la NASA, el cocinero contó sobre el escenario del Kursaal, donde hasta este miércoles se celebrará la vigésimo cuarta edición de San Sebastián Gastronomika, que en esta edición cuenta con Reino Unido como país invitado, con la ayuda del científico Eneko Axpe, colaborador de la agencia del gobierno estadounidense, que explicó que el objetivo es "fabricar un hábitat, una plataforma, con este tipo de material, ya que a la Luna no se puede subir ni madera ni cemento, y se necesitan nuevos materiales".

Para ello, hay que probar primero que se puede utilizar en la Tierra. Y esto es lo que está aplicando Atxa en su restaurante, primer restaurante colaborador de la NASA, a través de mobiliario y de la vajilla, pero también de los alimentos, ya que el micelio puede ser una de las principales fuentes de proteína de los astronautas, ya que que contiene entre un 9 y un 45% de esta molécula. 

Porque una de las preocupaciones es qué se va a dar de comer a los astronautas cuando se colonice Marte. "No solo estamos investigando en materiales sostenibles, sino en la futura comida del espacio", añadió. 

Eneko Atxa, además de Azurmendi, cuenta con restaurantes en Larrabetzu (Vizcaya), Tokio y Karuizawa (Japón), Lisboa, Londres, Bruselas y próximamente abrirá otro NKO, además de los de Bilbao y Sevilla, en el Radisson Collection Hotel de Madrid.

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