Productos para la jubilación: tarea pendiente de las empresas

El éxito del plan del Gobierno dependerá del apoyo fiscal y de la negociación colectiva entre compañías y empleados

A qué edad podré jubilarme finalmente? ¿Cuál será mi pensión de la Seguridad Social? ¿Será suficiente para vivir como quiero hacerlo? ¿Debo preocuparme? ¿Ahorrar por mi cuenta? ¿Mi empresa pueda hacer algo para ayudarme? Estas son solo algunas de las preguntas que buena parte de los empleados españoles se hacen cuando reflexionan sobre cómo será su futuro una vez finalice su vida laboral. Desde luego, no es cuestión baladí y representa una inquietud muy real que, además, que varía según la edad: para los más jóvenes el mayor temor es si dispondrán de pensión, mientras que a los mayores lo que les preocupa es si será suficiente para mantener su nivel de vida.

Porque, si tomamos en cuenta la tasa de natalidad actual y el hecho de que España sea uno de los países con mayor esperanza de vida, nos encontramos con que, en torno al 2030, la generación del baby boom comenzará a jubilarse, y de estas pensiones deberá hacerse cargo una población trabajadora menguante.

En este contexto, las medidas previstas de reforma de la Seguridad Social, como el incremento en el cómputo de años para calcular la pensión o atrasar la edad de jubilación, buscan la sostenibilidad del sistema, pero algunas conllevan una reducción de la pensión pública de entre un 6% y un 8% respecto a la actual, lo que va a generar una necesidad mayor de ahorro para mantener el nivel adquisitivo.

Los empleados piensan que no podrán mantener su nivel de vida en el momento de jubilarse. Además, muchos creen que la pensión pública no será suficiente. Sin embargo, no están contribuyendo en general a ningún sistema de ahorro para la jubilación.

Esta situación remarca el papel que pueden y deben tener las empresas en la preparación del futuro financiero de sus empleados y en su concienciación. Algo que pasa por ofrecerles productos para complementar su pensión pública. Los trabajadores están dispuestos a invertir parte de su salario en un producto de ahorro para la jubilación vía su empresa.

A principios de julio entró en vigor la nueva ley de regulación de los planes y fondos de pensiones. Con la norma, el Gobierno trata de impulsar, a través de bonificaciones fiscales y reducciones de cotizaciones sociales, los planes de pensiones en las empresas como complemento a las prestaciones de la Seguridad Social. Esto es sin duda una buena iniciativa porque crea conciencia, pero su éxito dependerá, fundamentalmente, tanto del apoyo fiscal que se le dé, como de la negociación colectiva entre empresas y empleados.

Por lo tanto, atravesamos un momento clave y las empresas, a través de los productos de ahorro para la jubilación, tienen en sus manos una herramienta que puede actuar como elemento de fidelización y retención del talento a la par que puede participar de la sostenibilidad de un sistema de pensiones de calidad, algo que se antoja imprescindible para nuestra sociedad en su conjunto.

Juan Marina Rufas es director de Nationale-Nederlanden Employee Benefits