La tendencia de comprar una casa para reformarla y venderla lo antes posible

Se conoce como ‘flipping house’, en EE UU afectó a una de cada 10 viviendas, y ha aterrizado en España

Un hombre compra una casa a reformar.
Un hombre compra una casa a reformar. Getty Images

Comprar un inmueble, reformarlo por el menor coste y de la mejor manera, venderlo en el mínimo plazo de tiempo y obtener el mayor un beneficio. En eso consiste el flipping house, una tendencia que crece en España, según expertos del sector. De hecho, se ha consolidado y aumenta en EE UU, donde casi una de cada 10 viviendas vendidas durante el primer trimestre de 2022 fue a través de ese proceso, según un informe de la compañía de análisis de datos inmobiliarios Attom.

Ángeles Nieto, agente inmobiliario y personal shopper de la empresa madrileña Luxury Angels, avisa de que en España no existe una estadística oficial por tipo de vivienda según sus datos; pero asegura que “ha habido un boom brutal”. “En 2020, de cada 10 casas que visitamos, dos tenían este tipo de reajuste. En 2021 este margen se duplicó, como poco, y proliferaron durante el año”, afirma. Lo secunda Iñaki Unsain, el presidente de la Asociación Española de Personal Shopper Inmobiliario (AEPSI): “La pandemia y la guerra lo han convertido en un refugio dentro de la inversión”.

Nieto destaca que la crisis afecta a todo: “Los dos años anteriores han sido fantásticos para las ventas de viviendas. Había menos producto y se intentaba captar en exclusiva”. Este marzo se llegó a 59.272 operaciones, la mayor cifra desde enero de 2008 (61.825) y el mejor dato en este mes desde 2007, cuando se superaron las 74.000 transmisiones, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). El resultado fue una subida de un 25,6% en marzo en comparación con la misma fecha de 2021, hasta un total de 59.272 operaciones.

Para Unsain, quien también es personal shopper, el flipping se da en las grandes ciudades como en la suya, Barcelona, u otras como Madrid, Valencia o Bilbao. El precio medio depende del barrio. En la zona céntrica de la capital de Cataluña, para un piso pequeño, estima el precio en unos 160.000 euros y la obra en unos 240.000.

“La gracia es que las compras son muy rápidas, tardas entre cuatro o cinco meses en adquirir la propiedad. Dada la tasa de inflación es una vía que gusta mucho”, prosigue el presidente. Lo más complicado es encontrar una vivienda que permita ganar el beneficio esperado: “A lo mejor hay que cambiarla entera porque tiene una distribución o una instalación eléctrica muy antigua”, traza.

Características del piso

Todo blanco, con un estilo despersonalizado y nórdico; las paredes lisas, sin gotelé; la cocina nueva; los electrodomésticos de gama media; el suelo de madera. Nieto describe la casa típica y corrige: “Bueno, son vinílicos, laminados y de baja calidad. Imitan a la madera, pero es contrachapado sintético y se encaja como un puzzle”. Lo mismo ocurre con el resto de detalles: están hechos con materiales baratos, pero soy muy “golosos” estéticamente.

Nieto, que lleva 15 años en el sector, percibe que tienen algunos elementos comunes e identificables en cuanto se abre la puerta. No obstante, aclara que seguir ese proceso no implica que el resultado sea de mala calidad. “Por ejemplo, nos encontramos en el barrio de Salamanca un piso de 50 metros cuadrados cerca del Parque del Retiro con un flipping muy bueno que hizo una empresa que se dedica a eso”, cuenta. Tenía dos dormitorios y lo compraron por 395.000 euros. “Nuestro arquitecto aseguró que la reforma era muy buena”. También se ha topado con otros perfiles, como un joven de unos 36 años que quería comprar por Vallecas o San Blas. “Es una zona más económica y él quería invertir entre 80.000 y 100.000 euros para meterle un arreglo de unos 10.000 euros y venderlo por 125.000”, recuerda: “El negocio era redondo porque a la gente, cuando ve un piso a estrenar, se le hacen los ojos chiribitas”.

Consejos

Comprador. Ángeles Nieto propone que quien esté en búsqueda de una casa cuente con la opinión de especialistas, como un arquitecto. “Cuando vas a vivir con familia, la rentabilidad te trae al pairo: quieres un hogar que te guste, en el que vas a vivir 25 años, donde estés cómodo. Actúas por sentimientos. En cambio, los inversores buscan una casa con buena localización y precio adecuado para ganar lo suficiente. Es su negocio”. Por ese motivo, ha visto a clientes que han gastado un 25% más de lo que vale la reforma.

Vendedor. Iñaki Unsain aconseja que el interesado en hacer la compraventa tenga en cuenta las cifras. “Que haga los números al revés. Que, a partir de lo que vale, le quite los costes asociados”. Para él, es fundamental la planificación: “Al haber mucha demanda los precios se tensionan, por eso hay que tener clara la barrera insuperable para obtener rentabilidad”.

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