Ajustes empresariales

Las pymes reaccionan con planes de contingencia al aumento de los costes: ajustan producción y horarios

Cepyme denuncia que muchas compañías reestructuran sus planes de producción con cierres temporales parciales o totales y ajustan stocks y horarios

Costes empresas pulsa en la foto

La dirección de una papelera de Barcelona, que cuenta con un centenar de empleados, ha decidido que no podía seguir manteniendo su ritmo de producción, y no solo por el incremento de los precios de la energía sino también por los de los suministros que utiliza. Sencillamente, sus responsables llegaron a la conclusión de que producir ya no les era rentable y la solución pasó por llevar a cabo un plan de ajuste que convirtiera su actividad en rentable otra vez, aminorando daños al máximo. Esto es, diseñaron un plan de contingencia que los ha llevado a cerrar temporalmente hasta sacar todo el stock que tenían. Esa fue su respuesta para garantizar su viabilidad.

Este es uno de los numerosos casos que han llegado estos días a la sede de la principal organización patronal de las pequeñas y medianas empresas (Cepyme), socia de la gran patronal CEOE, han alertado de que “el incremento de los costes totales, especialmente los suministros y la energía, es más rápido que el de las ventas”. Concretamente, en el primer trimestre de 2022 los costes totales subieron un 23%, mientras que las ventas aumentaban un 19,8%. “Esta situación, que se está agravando conforme avanza el ejercicio, empeora los resultados de muchas compañías y deriva en un deterioro de la liquidez y de la competitividad de las empresas”, añaden.

La espiral inflacionista que vive la economía desde el último cuatrimestre de 2021 ha provocado que, al menos, ocho de cada diez empresas en España hayan experimentado un incremento adicional en sus costes de producción debido al encarecimiento de sus consumos intermedios, fundamentalmente los relacionados con la energía y algunos suministros. Así lo refleja la Encuesta a las empresas españolas sobre la evolución de su actividad del segundo trimestre de este año elaborada por el Banco de España que, sin embargo, también asegura que apenas el 40% de estas compañías han trasladado este encarecimiento a los precios finales de sus bienes y productos.

Tras constatar lo extendido de esta situación los responsables de Cepyme han llevado a cabo una ronda de consultas entre varias patronales más representativas de la economía española para conocer cómo están afrontando la situación, y han detectado numerosas compañías que ya están poniendo en marcha planes de contingencia o de ajustes de diversos tipos. Así, “están reestructurando sus planes de producción, incluso con cierres temporales parciales o totales de parte de sus cadenas, y ajustando stocks y horarios”.

Esto está ocurriendo, sobre todo, en los sectores más afectados por el incremento de los costes, que son los de uso intensivos de gas y electricidad, como la industria papelera, la metalurgia o la siderurgia, que interrumpen más habitualmente su producción para adaptarla al aumento de costes. Aunque estos responsables patronales aseguran que se han encontrado también estos planes en numerosas empresas de menor dimensión de la hostelería, la industria manufacturera y agroalimentaria, así como la agricultura y la ganadería.

Menos turnos

Otro ejemplo de estos planes es el adoptado por un matadero que contaba con turnos de mañana y tarde y ha suprimido este último temporalmente, “para acumular lo menos posible en las cámaras, cuya utilización dispara la factura de la luz”. Así, persigue sacar a la venta todo lo que fabrica, para evitar su costoso almacenaje.

Otro grupo de empresas que están adoptando este tipo de planes de contingencia pertenecen al sector de la hostelería. Esta actividad está también afectada por el encarecimiento de la energía y los suministros, pero, de forma muy generalizada, cuentan con otro problema casi mayor: la falta de personal. En este caso el ajuste se produce por la vía de los horarios y los servicios. Prueba de esta situación es que, según los últimos datos de afiliación a la Seguridad Social, la hostelería aún no ha recuperado el nivel de empleo que tenía antes de la pandemia: le faltan unos 16.000 ocupados.

No son pocos los bares y restaurantes –aseguran en Cepyme–, que están eliminando algún servicio del día como el desayuno o la cena”, según les han hecho llegar las patronales del sector. Este está siendo, por ejemplo, el caso del mítico “almuerzo” media mañana en la zona del levante, que está siendo suprimido en numerosos bares, no sin gran disgusto de sus clientes más fieles.

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