Barceló adelanta la recuperación de los niveles precrisis de actividad a 2022

La segunda hotelera española asegura que ha facturado más en abril, mayo y junio en comparación con el mismo período de 2019

Raúl González, consejero delegado de la división de hoteles de Barceló para Europa, Oriente Medio y África
Raúl González, consejero delegado de la división de hoteles de Barceló para Europa, Oriente Medio y África

La recuperación del turismo se acelera con fuerza y eso está provocando que las grandes cadenas revisen al alza sus previsiones para el verano y el cierre del ejercicio. Si hace tres semanas, Barceló, la segunda hotelera de España, auguraba que volvería a tener beneficio este año y que recuperaría los niveles de actividad previos a la pandemia en 2023, esta mañana ha mejorado este pronóstico por los buenos resultados cosechados en abril, mayo y en lo que va de junio y por las reservas contabilizadas para temporada alta. “Vamos a cerrar 2022 por encima de lo que teníamos previsto. En abril, mayo y junio ya estamos por encima de los mismos meses de 2019, lo que provoca que en el acumulado hasta mayo también estemos por encima, pese al impacto negativo de ómicron en enero y febrero”, recalcó Raúl González, consejero delegado de la división hotelera de Barceló para Europa, Oriente Medio y África, en un encuentro con medios de comunicación

De este modo, la compañía podría cerrar este ejercicio con una facturación superior a los 2.850 millones logrados en 2019 y obtener un beneficio neto por encima de los 134 millones de euros. Un hito que González achacó a la recuperación de la demanda, con una contratación de viajes sin precedentes por parte de gente que quiere volver a viajar tras dos años de pandemia y que quiere gastar todo el dinero ahorrado, pero también a la importante inversión de 150 millones de euros acometida en reformas. “Hemos realizado una fuerte inversión en mejoras de cartera y eso nos hará fuertes para salir de la pandemia y afrontar futuros ciclos bajistas. Es por lo que lo veo con cierto optimismo”, apuntó el directivo, que recordó que la hotelera ha quemado mucha menos caja que sus competidores y que eso le ha llevado a sacar mejores números.

Pese a su discurso optimista, González reconoció que el principal problema que van a afrontar este verano es la falta de personal, especialmente en el área de restauración. “No somos capaces de encontrar gente. Vamos a tener mucha demanda y poco personal. Lo achaco a la carestía del alquiler o a la fuga de trabajadores hacia otros sectores”, recalcó González, que reconoció que a fecha de hoy las plantillas para atender a los clientes en temporada alta están totalmente confeccionadas. “Pero están muy justas y habrá problemas cuando haya personal librando”, anticipando que habrá que ampliar las horas extraordinarias y los turnos.

Otro obstáculo en el horizonte es el incremento de los costes en el suministro de comidas y bebidas y especialmente de la energía, con alzas cercanas al 10%. Ese incremento de costes detraerá, según González, parte de los márgenes de la compañía, que podrán ser compensado parcialmente con incrementos de tarifas. "Si los costes se hacen europeos, las tarifas se tienen que hacer europeas. No es buena esa presión sobre los costes o unas inflaciones tan aceleradas”

La fuerte recuperación de la demanda obligará a la compañía a retomar el calendario de aperturas. La segunda hotelera de España prevé cerrar este año con 20 nuevos hoteles. Por ahora ha abierto siete y está a punto de abrir otro en Puerto Banús (Málaga). “Nuestro objetivo era firmar 20 contratos este año. Creo que no va a ser fácil, vamos muy justos”, reconoció González. Pese a ello reconoció que podrían cerrar por encima de esa cifra si fructifican algunas conversaciones que están manteniendo con empresas y fondos propietarios de activos para llevar la operativa de los establecimientos, lo que elevaría su cartera.

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