La moda de autor necesita fama y dignidad

La falta de proyección internacional es una de las principal debilidades de la industria en España

Las expertas del sector abogan por una alianza con las grandes empresas

Una diseñadora trabaja artesanalmente en su taller.
Una diseñadora trabaja artesanalmente en su taller. Getty Images

La moda de autor española presentó un ritmo de crecimiento constante hasta 2019, pero se truncó con la llegada de la pandemia. Las ventas se redujeron un 36% y el empleo en el sector se redujo más de un 15%, según los datos de la Asociación de Creadores de Moda de España (ACME). Ahora, al sector le toca no solo recuperarse, sino mejorar.

Uno de sus principales hándicaps es su proyección internacional. Así se expuso en el encuentro Perspectiva internacional sobre la moda de autor en España, que tuvo lugar este viernes en el Museo del Traje de Madrid dentro de las jornadas de análisis sobre este sector, organizadas por la ACME y el Ministerio de Cultura y Deporte. Así, las ponentes concluyeron que, para bien y para mal, el resto de países desconocen el potencial de los creadores españoles. “Hay un problema de falta de visibilidad, no nos mostramos lo suficiente. Da mucha pena, pero por otro lado es una oportunidad extraordinaria”, aseguró la directora de marketing de Harrods, Alejandra Caro.

Tras su experiencia laboral en el centro comercial más renombrado de Londres, Caro apuntó a tres áreas que potenciar: una identidad colectiva de la moda española que posicione a sus diseñadores frente a otros países, legitimar la profesión y comunicar esos valores. “Italia, Inglaterra, China, Latinoamérica… se están posicionando y están empezando a tener una identidad que acompaña a los diseñadores cuando se presentan de forma individual. Aquí, en cambio, hay un trabajo doble porque hay que vender tu marca y vender la marca España. Ese trabajo es un trabajo que tenemos que hacer como colectivo”, lamentó.

Además, la consejera de Starhotels y Tous y exvicepresidenta ejecutiva de Hermès, Beatriz González-Cristóbal, manifestó la necesidad de dignificar los oficios artesanos que hay detrás de este tipo de moda. “En Francia o Italia les parece maravilloso tener un hijo patronista, pero aquí no. El resultado es que ya no los tienen, son demasiado mayores o se han ido a trabajar fuera. No hay que ver estos oficios solo como algo anecdótico que preservar como cuando vas a ver un cuadro a un museo, sino como generadores de riqueza y ayuda”, sostuvo.

Para Caro, la definición de artesanía engloba la unión del talento de una persona con su habilidad y con la creatividad, lo que da como resultado un producto único. “Hay que tener en cuenta los tres factores, no solo la producción. ¿Por qué va la gente a producir a Italia? Porque no se dedica solo a producir, porque ese proceso creativo del artesano se pone en valor”, sostuvo la empresaria.

Tender puentes

Aun así, reconoció que España tiene la suerte de contar con algunas de las empresas más importantes del mundo de la moda, aunque sea en la rama del fast fashion, como en el caso de Inditex. “Lo negativo que tiene para la moda de autor es que, como este país tiene un posicionamiento de fast fashion, ese ejercicio de visión internacional de la moda española está muy ligado a ello. Hay que hacer un ejercicio consciente para posicionar lo que no es ese tipo de moda que en otros mercados internacionales no tienen que hacer”, explicó.

Por eso, González-Cristóbal abogó por tender puentes entre ambos sectores: “Tiene que haber una alianza de esas grandes empresas exitosas con la moda de autor para sacar una moda con mayúscula entre todos y que no haya esa división, sino un único orgullo de pertenencia”. Talento, dijo, no falta, pero recursos económicos sí.

Actualmente, la ACME cuenta con más de 80 asociados, con incorporaciones recientes como Acromatyx, Eduardo Navarrete, Isabel Sanchís y Otrura. Estas empresas, de diverso tamaño y naturaleza, tienen en común su apuesta por el made in Spain, la producción responsable, la renovación de la tradición y la puesta en valor de los oficios. Sin embargo, nada de eso cuenta si no se hace saber, reconoció Caro. “Hay que comunicarlo hasta que se convierta en mantra”.

El futuro de la moda de autor en España

  • Venta online. La crisis del coronavirus también ha generado consecuencias positivas en la industria. Según el último informe de la ACME, el sector logró una facturación online de 67,4 millones de euros, 17 millones más que en 2019, cuando se facturaron 50,6 millones.
  • Omnicanal. La artesanía digital, de hecho, supone una nueva oportunidad para el sector, según las ponentes, también a la hora de comunicar sus creaciones. “Actualmente hay infinitas maneras de darse a conocer gracias a los canales digitales”, afirmó Caro.
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