Industria farmacéutica

Los Gallardo se dan el relevo en Almirall

Carlos Gallardo asume la presidencia de manos de su padre. El objetivo de la farmacéutica, lograr ser en líder mundial en dermatología

Jorge Gallardo, a la izquierda, cedió este viernes la presidencia de Almirall a su hijo Carlos.
Jorge Gallardo, a la izquierda, cedió este viernes la presidencia de Almirall a su hijo Carlos.

Un emocionado Jorge Gallardo dio el relevo este viernes en la presidencia de Almirall a su hijo Carlos en la junta de accionistas celebrada en Barcelona. Concluía así la etapa, iniciada en 1988, de la segunda generación en la cúpula de la farmacéutica, que internacionalizó el laboratorio, se fusionó con Prodesfarma, la llevó a Bolsa, vendió su potente negocio respiratorio a AstraZeneca y dio un reciente giro hacia la dermatología médica.

“Mi aspiración es continuar ese camino para convertirnos en líderes en dermatología médica mundial”, aseguró Carlos Gallardo, el nuevo presidente no ejecutivo en rueda de prensa posterior a la junta que avaló su nombramiento.

El hasta ahora presidente afirmó que él ya está fuera, pero va a seguir ejerciendo de propietario, ya que la familia cuenta con el 59,7% del capital de la farmacéutica cotizada en el Ibex 35 y que capitaliza en Bolsa por más de 2.000 millones de euros. “Me voy después de un ejercicio bastante modélico de cómo traspasar las responsabilidades de una persona a otra. Esto en las familias no es muy corriente. Estoy muy satisfecho de cómo se ha hecho este proceso”, reconoció.

Echando la vista atrás, el veterano directivo de 80 años reconoció que le hubiese gustado dejar la compañía el doble de grande, pero lamentó la falta de ayuda política en los últimos 30 años, con continuos recortes. “No tenemos un Gobierno con una política y una estrategia clara de qué se esperaba de la industria farmacéutica”, aseveró. “Resulta que yo soy empresario, lo que no soy es un santo que hace milagros. Es muy difícil si me van recortando las alas”.

Sobre el legado de su padre, Carlos Gallardo, de 50 años, reconoció que, en perspectiva, una de las decisiones que han sido muy beneficiosas para Almirall fue la internacionalización. De hecho, insistió en que el laboratorio debe seguir creciendo paso a paso en EE UU, un mercado que se le ha atragantado al laboratorio catalán en los últimos años y que llegó a provocar entrar en pérdidas en 2017. En 2021, la farmacéutica también cerró con pérdidas de 40,9 millones de euros debido a varios deterioros contables principalmente por su fármaco Seysara.

“EE UU es el mercado dermatológico más importante del mundo. Tenemos ambición de ser líderes en dermatología, por lo tanto va a ser un mercado que va a seguir siendo prioritario para nosotros. Es verdad que en los últimos años ha habido cosas que no han salido como esperábamos. Vamos a continuar trabajando”, afirmó.

El recién elegido presidente no será ejecutivo y cederá la gestión al consejero delegado Gianfranco Nazzi, en el cargo desde el pasado año. Gallardo compatibilizará sus funciones con las de inversor a través de su firma CG Health Ventures, de la que es fundador.

El futuro inmediato de la compañía pasa por los lanzamientos de Wynzora en más países (frente a la psoriasis), Seysara (acné) en China y, sobre todo, la molécula biológica lebrikizumab (dermatitis atópica). El laboratorio puede lanzar este último fármaco, sin nombre comercial todavía, en Europa (solo tiene los derechos para este mercado) en 2023.

Lebrikizumab puede ser un producto transformacional para la compañía”, aseveró el nuevo presidente. Este tratamiento puede otorgar al laboratorio catalán hasta 450 millones en peak sales (ventas máximas al año), según una presentación para inversores realizada por el propio laboratorio en 2020. Sería un elevado salto respecto a la facturación de 2021, que el pasado año fue de 812,2 millones (un 7,3% superior de forma interanual). “Tenemos una oportunidad buenísima en nuestras manos ahora, con los activos que tenemos en nuestro portafolio”, reflejó Carlos Gallardo.

En su despedida ante la junta, el presidente saliente aseguró que el laboratorio cuenta con numerosas ventajas que constituyen una base firme sobre la que continuar creciendo. Y citó entre esas fortalezas la buena reputación como compañía, “seria y honesta”; una presencia significativa y creciente en Europa; el compromiso de convertirse en líderes en dermatología médica; la importante cartera de productos en I+D, y una posición financiera muy sólida. Igualmente destacó una estrategia clara para formar un equipo de primera línea en innovación; un renovado equipo directivo, “y muy importante, un fuerte apoyo de los principales accionistas, la familia Gallardo; el nuevo presidente Carlos Gallardo es el mejor ejemplo”.

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