La deuda de las empresas con los perfiles sénior

Las compañías deben tener en cuenta a los mayores, tanto a los empleados como a los consumidores

La deuda de las empresas con los perfiles sénior
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En el año 2050 un tercio de la población española tendrá más de 65 años y habrá más de 5,3 millones de personas mayores de 80 años. “Una población cada vez más envejecida en una sociedad cada vez más digital”, según Ignasi Carreras, profesor y director de los programas de formación directiva para ONG del Instituto de Innovación Social de Esade. El docente introdujo con estas palabras el ciclo Reto demográfico y negocio responsable, organizado este miércoles por la escuela de negocios y la Fundación Seres. Las empresas, continuó, deben preguntarse qué políticas deben introducir para no discriminar a la población de más edad, ni como consumidores ni como empleados.

Uno de los primeros retos cuando se aborda esta cuestión es definir bien qué es talento sénior. En esta línea, el director general de la Fundación Adecco, Francisco Mesonero, ilustró que él fija esta frontera en los 55 años, si bien “hay gente de 45 años que no sería sénior por edad, pero sí en términos de experiencia y conocimiento”. El directivo hizo hincapié en que se debe poner en valor este talento, pues lo contrario implica renunciar a la mitad de la población. Un compromiso que, aseguró, debería colocarse en un primer plano en el marco de la Agenda 2030: “Decimos constantemente que no hay que dejar a nadie atrás. Esto también es una cuestión de diversidad”.

Para ello, el primer paso debe ser eliminar los sesgos inconscientes. “La principal causa de discriminación son los prejuicios que todos tenemos y debemos ir trabajando”, reconoció Mesonero. Desde la fundación que dirige trabajan por impulsar lo que denominó #TalentoSinEtiquetas, una campaña a través de la cual se comprometen a garantizar la igualdad de oportunidades en los equipos. Un recorrido que pasa por poner el foco en la formación y el upskilling de los empleados, trabajar su empleabilidad, también de aquellos perfiles más sénior, antes de que su formación llegue a estar desactualizada. “No podemos permitir que la transformación digital sea una transición precaria a la jubilación”, reivindicó el portavoz de Fundación Adecco.

Contar con profesionales sénior en las plantillas no es solo una cuestión de empatía, sino también de negocio. “Nuestra plantilla tiene que reflejar la diversidad de las sociedades a las que queremos hacerles llegar nuestros productos”, ejemplificó la responsable de políticas públicas para España y Portugal de Meta, Hélène Verbrugghe. También Mesonero se mostró preocupado por esto: “No es lógico que cuando una población está envejeciendo, las plantillas no tengan un movimiento acorde. Así, no tendrán la capacidad de entender por completo la sociedad en la que se encuentran”.

Pero tampoco se debe caer en generalizaciones eurocentristas: en África la mitad de la población tiene menos de 18 años, puntualizó Verbrugghe. Mientras que en España el problema del envejecimiento está muy ligado a lo que se conoce como España vaciada. “Sabemos que aquí está muy vinculado a los entornos rurales. Son, en su mayoría, las personas mayores las que se quedan aisladas”, prosiguió. Si bien reconoció que también se deben buscar oportunidades laborales para las personas jóvenes de estos entornos.

Una forma de tener en cuenta a estas generaciones más mayores es lanzando productos específicamente pensados para ellos, introdujo Núria López, directora de servicios transversales e hipoteca inversa de Caser Seguros. Por ejemplo, lanzando soluciones innovadoras, como un sistema de alarmas que avisa a los familiares si un usuario pasa todo el día sin abrir la nevera o la hipoteca inversa.

Pero también asegurando la accesibilidad de las herramientas que ya existen. “No es algo exclusivo de ellas, pero las personas mayores empiezan a desarrollar problemas de vista o de audición. Tenemos que tener eso en cuenta”, recordó Verbrugghe. El 80% de las fotos que están colgadas en Facebook e Instagram ya están descritas para que personas con algún tipo de discapacidad visual puedan comprenderlas a través de una tableta. El reto no se queda ahí, sino que habrá que aplicar esta misma óptica a las novedades que vengan. “El metaverso aún no existe, estamos creando las bases de este mundo virtual, pero tenemos que asegurarnos de que las personas mayores también puedan disfrutar de ello”, concluyó la portavoz de Meta.

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