¿Puede un trabajador conocer el salario de sus jefes?

Las recientes herramientas del registro y auditoría retributiva arrojan dudas sobre la publicidad de los salarios de los altos directivos

¿Puede un trabajador conocer el salario de sus jefes?
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Hace menos de año entró en vigor la obligación para todos los empleadores en España de contar con un registro retributivo, un informe que guarda todas las retribuciones de la empresa (incluidas la de los altos directivos y de los altos cargos). Desde el pasado 7 de marzo aquellas empresas que tengan 50 o más trabajadores deberán contar, además, con una auditoría retributiva, otra herramienta que identifica los salarios de todos los puestos de la plantilla.

La ley permite a los trabajadores a través de sus representantes acceder a estas herramientas y por ello las dudas se han cernido sobre los departamentos de recursos humanos de muchas empresas: ¿Es preciso identificar a la persona en el puesto? ¿Quiénes pueden conocer el sueldo de los jefes? ¿Puedo ocultar ese dato? Las soluciones a estas preguntas son más sencillas de lo que parecen por tres principales motivos:

En primer lugar, porque el salario en estos instrumentos de igualdad retributiva no se conecta con la persona trabajadora (en el registro se difumina entre las diversas categorías de la empresa y en la auditoría retributiva no se identifica con el nombre del trabajador).

En segundo lugar, porque el dato salarial de los altos directivos del régimen común (que no del régimen especial, que sí que están excluidos de aportar este dato) siempre ha sido accesible a los trabajadores a través del derecho de la información que les concede el artículo 8.4 del Estatuto de los Trabajadores.

Por último, en tercer lugar, porque a pesar de que siempre hayan tenido derecho a acceder a los contratos, también siempre han tenido unas limitaciones. Estas líneas rojas son el deber de sigilo que deben guardar sobre los datos que conocen en sus puestos de representantes y también la posibilidad que tiene la empresa les niegue darles esta información siempre que exista un motivo justificado que pueda obstaculizar el rendimiento de la empresa.

Por todo ello, los trabajadores no lo tendrán fácil para conocer el salario de sus superiores. A pesar de que los altos directivos no puedan evitar que la empresa ceda sus datos salariales a los representantes de los trabajadores para su análisis, las limitaciones señaladas impiden que estos sean conocidos por toda la plantilla. Además, hay que tener presente que cualquier tratamiento inadecuado de estos datos podría tener consecuencias sancionables no solamente en el ámbito laboral, sino también fuera de él.

Claudia San Martín Rodríguez. Consultora legal, Departamento de Transformación Digital – EUIPO.

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