Patricia Ayuela, una mujer de la familia para la Línea Directa autónoma

La nueva consejera delegada mantendrá la apuesta por salud y digitalización

Patricia Ayuela, nueva consejera delegada de Línea Directa.
Patricia Ayuela, nueva consejera delegada de Línea Directa.

En su nueva etapa como cotizada, en la que está cerca de cumplir un año, Línea Directa Aseguradora está más expuesta al escrutinio del mercado, ya sin la protección de Bankinter. Y ha estrenado hace un mes consejera delegada: Patricia Ayuela de Rueda (Oviedo, 1975), que conoce la empresa como la palma de su mano tras pasar por muchos de sus departamentos durante las dos décadas que lleva en ella. Los últimos seis años ha dirigido la rama de motor, que supone el 83% de la facturación del grupo. Sustituye como consejera delegada a Miguel Ángel Merino, que llevaba 11 años en el puesto y 27 en la empresa, y que seguirá vinculado a ella.

Casada y con tres hijos, Ayuela admite que no tiene mucho tiempo libre, pero disfruta “muchísimo” de los viajes que hace en familia. “Descubrir o redescubrir el mundo con mi marido y mis hijos es de las cosas que más gustan. Intentamos irnos unos días cada año desde hace unos seis, y ojalá podamos continuar muchos más. Me gusta cocinar, recibir a nuestros amigos en casa y cuidarlo todo mucho, que sientan que realmente has pensado en ellos y quieres que pasen un momento estupendo”. Le encanta leer, y como salvo en vacaciones, encuentra poco tiempo para darle continuidad, hace varios años descubrió una alternativa: los audiolibros. “Con esto me he llevado la lectura al coche, a los viajes. Es una opción muy buena, porque hay verdaderos actores de voz que leen tan bien que te hacen disfrutar muchísimo la historia.”

Se levanta a las 6:30 para desayunar con su hijo, el mediano, cuya ruta para el colegio sale muy pronto. Después lleva a sus dos hijas a la escuela y llega a la oficina sobre las 8:45. “Trabajo todo el día, intento aprovechar la hora de la comida tomando algo rápido mientras leo correos y me pongo al día. Trato de optimizar el tiempo porque para mí, como madre de familia, es muy importante. Salgo a una hora razonable la mayoría de los días, intento que no sea más allá de las 19 horas. Cuando llego a casa reviso deberes, tomo lecciones, etc. Cenamos en familia, que es el momento en el que compartimos los cinco cómo nos ha ido el día. Después de que los niños se acuesten, muchos días trabajo desde casa, pero intento sacar tiempo a diario para charlar con mi marido mientras nos vamos a dar un paseo nocturno, y leer algo antes de dormir, aunque suelo caer rendida”.

De pequeña siempre quiso ser médico, cuenta. “Pero cuando llegó el momento de elegir allá por los 17 años, me fui un día a la Facultad de Medicina en Oviedo y me metí en una clase a ver cómo era aquello, y no sé por qué (¡a lo mejor fue la sala de disección!) salí pensando que no era lo mío. Siempre me gustaron mucho las matemáticas y la física (así como la química y la biología), así que, sin vocación clara, me decidí por hacer Ingeniería Industrial. ICAI (Universidad Pontificia Comillas) me pareció muy buena opción, y me hacía mucha ilusión la independencia de venirme a Madrid a estudiar”.

“Mirando atrás”, considera, “creo que fue muy buena decisión, por los amigos que aún guardo de esa etapa y porque me hizo una persona más perseverante, más capaz de superar dificultades y más analítica. Siempre fui muy buena estudiante, cursé Bachillerato Internacional cuando casi nadie lo hacía, solo por el reto; yo tenía claro que quería estudiar en España. Me gustaban mucho las ciencias, pero también el lenguaje; creo que al contrario de lo que puede parecer hoy en día, cuando se valoran tanto las carreras técnicas, la capacidad de expresión, de acertar con las palabras, es clave en el ámbito personal y profesional.” Es bilingüe en inglés, y habla alemán y francés. Ha hecho además un Executive MBA por el IESE, y se ha formado también en Harvard Business School, la Universidad de Michigan y en Wharton Business School, de la Univerdad de Pensilvania (todas en EE UU).

Entre 1998 y 2003 participó en diversos proyectos de banca online en Argentaria, BBVA y Santander Central Hispano. “He tenido mucha suerte porque he podido trabajar en empresas sólidas y en proyectos interesantes en todas ellas. De la etapa de Argentaria recuerdo con especial cariño y agradecimiento a mi primer jefe. Yo entré de becaria, en mi último año de carrera, pero desde el principio me dio una responsabilidad y me demostró una enorme confianza. Me hizo trabajar de firme, eso sí, y pasar mucha tensión en momentos, encargándome retos para los que yo no me veía preparada, pero fue un acierto, aprendí muchísimo”. De la etapa de Santander recuerda: “Fue apasionante, estaba en pleno boom la banca por internet e hicimos proyectos con un nivel de innovación y de tecnología que se adelantaron a su tiempo.”

Lleva dos décadas en Línea Directa. “Profesionalmente, lo ha sido todo para mí. Con su cultura de mérito, de apoyo al otro, de determinación y empuje me conquistó desde el principio”. Ha dirigido las principales líneas de negocio: hogar (2009-15) y motor (desde entonces). Ha participado en las decisiones estratégicas, pues está en el comité de dirección desde 2008. Ha sido también responsable de fidelización de clientes, y de calidad (2006-09), y desde 2017 dirige además la transformación digital del grupo. Fue consejera no ejecutiva de Bankinter Consumer Finance entre 2015 y 2021.

“He tenido la suerte de trabajar en cosas muy distintas, de conocer a gente extraordinaria que me ha enseñado e inspirado con su talento e integridad. Y también agradeceré siempre a la compañía su compromiso con la conciliación familiar, que me ha permitido desarrollar mi carrera profesional hasta el puesto que ocupo hoy, y al mismo tiempo ocuparme de mis hijos, lo que para mí era irrenunciable. Me gusta venir a trabajar cada mañana, creo que eso lo resume todo”.

Línea Directa es la quinta aseguradora de autos de España y la duodécima en hogar. En 2021, el crecimiento vino por hogar y salud, esta última a través de la filial Vivaz, mientras que en autos se ven síntomas de estancamiento. Ayuela no descarta entrar en nuevos negocios, pero por ahora prefiere consolidar la apuesta por la salud, en la que la empresa ha superado los 100.000 clientes en cuatro años de actividad. Seguir creciendo, pero con los pies en el suelo.