Emilio Botín: “Al apellido Botín se le exige mucho”

Es sobrino de la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, y nieto del fundador de Sisley. Acaba de presentar en España una bebida que ya ha sido un éxito en México

Emilio Botín, inversor y socio de Palmar Spritz.
Emilio Botín, inversor y socio de Palmar Spritz.

Es el artífice de la llegada a España de una nueva marca, Palmar Spritz, fundada en 2020 en México, y una nueva bebida: agua con gas, de sabores naturales, como maracuyá, frutos rojos y melocotón, con un 4,2% de al alcohol. Emilio Botín d’Ornano (Madrid, 1995), socio de la firma de capital riesgo iGan Partners y de la empresa de alimentación y bebidas RTDS México, de cuya filial en España y Portugal es cofundador, perteneciente a una de las estirpes financieras de España, como son los fundadores del Banco Santander. El día de la presentación de la firma, recibe a CincoDías en una oficina próxima a Alonso Martínez. Cerca están sus socios mexicanos, Antonio Prida e Ignacio Velasco, creadores de la idea, a la que se sumó en cuanto se lo propusieron, ya que después de un tiempo trabajando para otros en temas de capital riesgo para empresas recién nacidas, en firmas como Initial Capital y GBM (Grupo Bursátil Mexicano), decidió dar el salto y emprender por cuenta propia.

La vena empresarial no solo le viene por vía paterna: es hijo de Emilio Botín O’Shea, presidente y fundador de la gestora de activos Rentamarkets y a su vez hijo del desaparecido presidente del Santander, entidad que preside su tía, Ana Botín, y de la aristócrata Elisabeth d’Ornano, hija de los condes Hubert e Isabelle d’Ornano, fundadores de la firma de cosmética Sisley.

¿Por qué se involucró en este proyecto?

Conozco a los fundadores porque estuve viviendo en México. Cuando surge la pandemia regreso a casa y me planteo qué quiero hacer, si quiero trabajar para otros o llevar mi propio camino. Y empiezo a evaluar qué proyectos me interesan, porque hasta ahora estaba metido en temas de venture capital y startups. Inspirado por toda mi familia, sé que lo que quiero es estar en algo que tenga un aspecto social, no solo un retorno financiero. Es importante que haya retorno social. Y fue cuando el creador de la marca, con el que había trabajado en el mismo fondo, me propone entrar en la empresa que ha creado. La categoría de bebidas hard seltzer es la que más crece y es la que se ha comido en Estados Unidos al mercado de la cerveza. En pandemia se ha acelerado el crecimiento porque la gente se cuida más y ha entendido que la salud es importante.

¿Qué componente social tiene la marca?

Nace con el propósito de cuidar las playas de Yucatán y proteger el flamenco. Nos hemos enamorado de esta causa, y estamos pintando murales con artistas para generar atención. El flamenco es como un paraguas que protege a otras aves de alrededor. Y queremos ver cómo implantamos todo esto en España, donde también queremos hacer limpieza de playas y donde hay flamencos. Estaría bien hacer crecer la población de estas aves aquí.

¿Con qué capital entró en la compañía?

Al principio invertí 25.000 dólares en una ronda de un millón, pero el proyecto enseguida evolucionó y vi la oportunidad de traer la marca a España. Era también la oportunidad de crear algo, de desarrollar una marca internacional a Europa. Al principio tuve dudas porque el gusto americano no siempre funciona aquí, pero vi que en Londres funcionaba. En ese momento metemos un ticket de 100.000 dólares. En enero se hizo otra ronda de tres millones de dólares, y nosotros pusimos 750.000. Y vamos a meter otros 700.000 dólares para el negocio de España. Es una empresa capitalizada y apoyamos su crecimiento. En México tenemos de inversor también a Carlos Fernández, ex-propietario de Grupo Modelo (cerveza Corona), y México a su vez es accionista en España, aunque nosotros tenemos la mayoría.

Emilio Botín, en la oficina de Palmar en Madrid.
Emilio Botín, en la oficina de Palmar en Madrid.

La financiación es la principal preocupación de las empresas que comienzan, pero no es su caso.

De capital no hemos tenido problemas, tampoco tenemos deuda porque somos jóvenes, aunque tal vez busquemos financiación pública. Un proyecto bueno siempre atrae al capital.

¿Eso significa que ya piensa salir a Bolsa?

Sí, la meta final es sacar la empresa a Bolsa. Tenemos la visión a diez años de crear algo con cuidado y sin quemarnos. En unos meses lanzaremos una segunda marca con el mismo concepto, pero a base de tequila. La de ahora es de vodka. Y el propósito es apoyar a las mujeres que trabajan en campos de agave en México, ya que tienen bastantes problemas de violencia.

Involucra a su padre en el negocio, ¿un Botín se fía de otro Botín?

En mi familia hay mucha gente ligada a los negocios. He aprendido mucho de ellos, hay mucha confianza. Son todos unos líderes y les consulto todo. Desde siempre he visto esos aspectos sociales en la familia. Siempre tenemos presente hacer dinero y crear valor en el lado social. Porque si ganas tú solo, nunca vas a ser feliz. Ese aprendizaje lo he tenido por los dos lados, como también el trabajar duro y emprender. Es importante que todas las empresas nazcan apoyando ciertas cosas, que sean empresas responsables y sostenibles.

¿El apellido Botín abre puertas?

Abre la puerta, la gente te quiere conocer, pero hay mucha presión y si no tienes nada detrás se pierde el interés. Por ser Botín no tienes éxito. Se exige mucho porque se esperan muchas cosas. En mi familia siempre he visto el esfuerzo y el trabajo duro. Nunca, ni a mis primos ni a mí, se nos ha puesto presión por hacer cosas, se nos ha dejado cometer errores y buscar nuestro camino. Lo que siempre nos han dicho es que todo lo que hagamos tenemos que hacerlo bien, metiendo empeño y esfuerzo. Y si lo que hacemos es fallido no es un problema.

El empresario cree que España va a vivir unos años de oro.
El empresario cree que España va a vivir unos años de oro.

¿Qué tipo de empresario desea ser?

Responsable. Todos los empleados, en México hay más de 40 y aquí hay cinco personas, son accionistas de la marca y eso es importante porque se sienten parte de la empresa. Hasta el comercial de México es accionista. Somos una familia. También vamos a pagar estudios para todo aquel que desee formarse. Se trata de crear valor para los accionistas, para la comunidad y para los empleados.

¿En qué otros proyectos invierte?

Estoy involucrado con el fondo iGan Partners en proyectos de tecnología médica de nueva generación de compañías americanas y canadienses. En gafas que devuelven la vista, en soluciones para el cáncer. La sanidad no es sostenible y hay tecnología que mejora la vida y reduce costes. Se trata de mejorar la vida de la gente. Por ejemplo, con la tecnología se puede ver la efectividad de los tratamientos contra el cáncer, y saber si están funcionando o no, de manera que se mejora la calidad de vida del paciente y a la vez se reducen costes. Con el Covid, la digitalización de los hospitales se convirtió en una necesidad. Quiero traerlo a España y apoyar la salud.

¿Cómo reparte su jornada laboral?

El trabajo es flexible y dedico unas seis horas al día a cada proyecto. El trabajo es importante, pero es necesario tener un equilibrio y poder conciliar con la vida personal. Trabajamos duro, pero se puede respirar.

Su abuelo era todo lo contrario.

Mi abuelo no se cansaba nunca de trabajar, pero es importante tener un equilibrio. Hay que exigir a los empleados, pero es necesario que tengan una vida saludable. Puedes tener mil problemas, pero si tienes un problema de salud solo tienes un problema. 

¿Cree que es buen momento para emprender en España?

España es la puerta de entrada para Latinoamérica. Cada vez hay más mexicanos viviendo aquí. Madrid se ha vuelto más multicultural, una ciudad internacional, que vive un gran momento. También le pasa a Málaga, que está atrayendo a mucho talento internacional, ahora con Citi y con Google, que va a crear un parque tecnológico. A España le veo un gran potencial porque también es un país de disfrute. Vamos a tener unos años de oro. Soy optimista, a pesar de que la guerra da miedo, pensábamos que era cosa del pasado. 

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