Reforma laboral

Las ETT advierten dificultades para convertir contratos de obra en fijos discontinuos

Las empresas de trabajo temporal aumentan su contratación un 19% en 2021 pero aún no recuperan los niveles precovid, salvo en el transporte y almacenamiento e industria

ETT Pulsar sobre el gráfico para ampliar

Las empresas de trabajo temporal (ETT) realizaron el pasado año un total de 4.067.727 de contratos de puesta a disposición en sus empresas clientes. De esta cantidad, uno de cada tres (el 36%) fueron contratos de obra o servicio determinados, una modalidad a extinguir, que dejará de existir el 1 de abril, ya que ha sido eliminado en la reforma laboral. Al tiempo, esta nueva normativa permitirá a las ETT realizar contratos fijos discontinuos, en un paso más para que estas compañías gestionen también una parte del empleo indefinido y este gane presencia en el mercado. Aunque sobre el papel pueda parecer una operación sencilla para aumentar la estabilidad en el empleo, en la práctica podría no dar los resultados esperados.

Así, desde los tres grandes grupos de gestión del empleo temporal advierten que, pese a la intención del legislador de fomentar los fijos discontinuos –que figuran como indefinidos también estadísticamente–, la conversión en estos contratos de los de obra o servicio no va a ser ni mucho menos generalizada. “La traslación de los contratos de obra o servicio en fijos discontinuos no se esta produciendo por dos motivos. El primero es que las empresas están apurando los últimos meses de los contratos de obra o servicio antes del 1 de abril, aunque tengan una duración máxima de 6 meses. Y, en segundo lugar, porque no hay un encaje directo entre un tipo de contrato y otro, porque en muchos casos donde se usaba el contrato de obra no se percibe claramente la recurrencia”, explica Valentín Bote, director de Randstad Research. Si bien, es optimista y dice que en el medio plazo cerca del 40% de los contratos de obra que hacían las ETT podrían pasar a ser fijos discontinuos.

Algo que no comparten, en la misma medida, desde Adecco ni desde Mampower, donde encuentran prácticamente imposible que las ETT vayan a realizar masivamente contratos fijos discontinuos como para sustituir a los de obra y servicio y creen que esto, fuera de la contratación de su sector, tampoco se va a producir. “Se va a usar más el nuevo contrato de duración determinada (similar al de circunstancias de la producción) porque el fijo discontinuo aporta rigidez y obliga a llamar siempre a la misma persona y si no hay carga de trabajo y afecta a muchos trabajadores puede obligar a la empresa hasta a hacer un despido colectivo”, asegura el director de Adecco Group Institute, Javier Blasco. Este directivo, opina que los límites a la temporalidad de la reforma laboral lograrán bajar la temporalidad del 25% al 20% en el medio plazo, pero no más.

Y aún más escéptico se mostró Álvaro Álvarez, secretario general de ManpowerGroup, para quien el permiso de las ETT para hacer fijos discontinuos siempre que haya necesidades temporales, hará difícil que las empresas quitarles a las empresas la idea de que “si se puede hacer un eventual, ¿para qué hacer un fijo que sigue siendo más caro?”

Ante esta circunstancia, el sector se encuentra negociando con el Gobierno y los agentes sociales el desarrollo reglamentario de la ley de reforma laboral para "limar" algunas aristas que ha detectado en el contrato fijo discontinuo diseñado en la nueva norma y hacerlo más atractivo para las ETT, según indican fuentes del sector.

Fijeza del puesto

Junto al recelo que ha despertado la imposibilidad de canalizar la mayor parte de los contratos de obra a través de la modalidad fija discontinua, las ETT encuentran en otra medida adoptada por la reforma laboral un obstáculo a su actividad. Se trata de la adquisición de indefinida por parte de toda persona "que ocupe un puesto de trabajo que haya estado ocupado, con o sin solución de continuidad, durante más de 18 meses en un periodo de 24 meses mediante contratos de duración determinada, incluidos los de puesta a disposición realizados con empresas de trabajo temporal". Con esta limitación, se pasa de que sea el abuso de la contratación temporal el que determine su fijeza a que sea el abuso de contratación eventual en un puesto de trabajo, la que lleve a la fijeza a un trabajador.

Así, si se incumple esta limitación a la concatenación de temporales en un mismo puesto, el trabajador afectado podría reclamar la fijeza a su empleador, que en este caso sería la ETT. En este punto hay empresas de trabajo temporal que consideran que podrán incluirse cláusulas en las contrataciones con sus empresas clientes que icluyan el incremento de costes si esto se produjera.

En cualquier caso, las ETT ven la reforma laboral con buenas perspectivas en términos generales y confían en que apuntale su recuperación, ya en marca en 2021. Ese año incrementaron su contratación un 19% respecto a 2020 hasta superar cuatro millones de contratos y la cesión de trabajadores se elevó a 2,38 millones un 16% más. Si bien en ninguno de los dos casos recuperaron sus niveles precovid. La contratación por ETT solo superó la de 2019 en los sectores del transporte y el almacenamiento y la industria.

Normas
Entra en El País para participar