El juego de tronos del ‘value investing’ suma una nueva casa en busca del trono

A Cobas AM y Azvalor se va a unir una nueva firma

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Bestinver, la gestora de fondos del grupo Acciona, se ha convertido en la nave nodriza de la que van surgiendo aventuras empresariales de gestores que dejan la firma. Como si de un linaje aristocrático se tratase, el haber pasado por Bestinver otorga a los profesionales el prestigio y la confianza para lanzarse a levantar su propio negocio. Ocurrió con AzValor. Siguió con Cobas AM. Y en breve le seguirá una nueva firma.

Pero, vayamos a los orígenes. Hace 35 años la familia Entrecanales (accionistas de referencia en Acciona), decidieron crear una sociedad de inversiones para diversificar su patrimonio al margen de la construcción y la ingeniería. En 1989 ficharon a un joven recién salido de un máster del IESE, Francisco García Paramés. Empezó como analista pero a los dos años ya estaba invirtiendo el dinero de la familia, casi en solitario.

Paramés había conocido la filosofía de inversión por fundamentales (value investing, en inglés) en varias publicaciones estadounidenses, y era un gran admirador de los maestros de este estilo, como Warren Buffett, Benjamin Graham y Peter Lynch. La puesta en práctica de estas enseñanzas fue un éxito y logró entre 1993 y 2002 una rentabilidad acumulada del 571% en Bolsa española, frente al 289% del mercado. Sumando la cartera internacional gestionaba 160 millones de euros al final de este periodo.

“Hay que reconocer que Paramés fue el pionero del 'value investing' en España, y luego le surgieron muchos imitadores”, apunta un veterano gestor de fondos.

La metamorfosis de la gestora más emblemática

  • Solo Bolsa. Durante la etapa de Francisco García Paramés al frente de Bestinver, la gestora de los Entrecanales se dedicó prácticamente en exclusiva a la renta variable. En los primeros años era casi un family office, y poco a poco se fue abriendo a inversores de fuera. Paramés empezó primero con una cartera de Bolsa española y al cabo de unos años empezó a invertir también en compañía europeas.
  • Multi activos. La familia quiso aprovechar el prestigio que había alcanzado Bestinver para lanzar otro tipo de fondos. Añadieron uno de Bolsa de Latinoamérica y algunos de renta fija. El gran salto lo dieron cuando ficharon al equipo de inversión en deuda de Mutuactivos, uno de los más prestigiosos de España, para poder ofrecer un servicio más amplio.
  • Mercado de capitales. La tercera transformación vino cuando Bestinver adquirió Fidentiis, que era una firma que además de tener una gestora de fondos también tenía un equipo dedicado los mercados de capitales: con el asesoramiento para la emisión de deuda, para operaciones corporativas. Actividades más propias de bancos de inversión.
  • Capital riesgo. En 2020 lanzó su primer fondo de capital riesgo, dedicado a la inversión en infraestructuras. Nunca antes la gestora había invertido dentro del mundo de los activos ilíquidos. Además, también ha entrado en la inversión sostenible.

Los buenos resultados hicieron que poco a poco fueran llegando a la gestora más clientes externos. Bestinver empezó a crecer y Paramés fichó a Álvaro Guzmán de Lázaro para que le ayudara en la gestión, en 2003. Con él, y con Fernando Bernad en 2007, fue cuando el éxito de la firma fue abrumador, llegando a gestionar activos por valor de 6.500 millones de euros.

Uno de los grandes aciertos fue esquivar la crisis financiera de 2008 al no tener en cartera ni bancos, ni compañías muy endeudadas. Entre 2003 y 2013 lograron una rentabilidad media anual del 12%, a pesar de la crisis financiera y la crisis española.


Cisma y espantada

Todo cambio a partir de ese año, cuando Paramés y su familia se trasladaron temporalmente a Londres. Allí el gestor se dio cuenta del enorme poder que había acumulado y de la ascendencia que tenía sobre sus clientes, y empezó a negociar con Acciona para tener más control sobre Bestinver. El gestor llegó a proponer la compra de la firma, pero los Entrecanales lo rechazaron. Al final, acabaron enfrentados y Paramés dio la espantada en septiembre de 2014.

Tras él se fueron sus dos colaboradores más cercanos, Álvaro Guzmán de Lázaro y Bernando Bernad. También el director comercial de Bestinver, Beltrán Paragés.

Paramés, que por entonces ya era el gestor de fondos más famoso de España, tenía un periodo de no competencia de dos años (además de varias batallas legales por su abrupta salida). En cambio, sus excompañeros tenían periodos de no competencia más cortos. Ese fue el germen del distanciamiento.

A partir de 2015 ya se empezó a oír hablar del regreso de los exBestinver. Los tres subordinados de Paramés dieron los primeros pasos y fundaron la gestora AzValor Asset Management. Todo el mercado esperaba que el gestor se incorporara unos meses después.

Sin embargo, por divergencias sobre el control de la nueva firma los antiguos socios se distanciaron, y Paramés acabó creando su propia gestora, Cobas Asset Management. Un amplio grupo de analistas, que primero trabajaron para AzValor, se fueron con Paramés cuando creo su propia firma.

Mientras, Bestinver movió ficha rápido para sustituir a Paramés. Un cazatalentos fichó en Londres a un desconocido gestor español que trabajaba para JP Morgan, Beltrán de la Lastra.

El directivo se hizo rápido con las riendas de la gestora, frenó la sangría de fondos y logró mejores rentabilidades en los fondos que gestionaba que las logradas por las dos spin off de Bestinver, Cobas AM y Azvalor AM. Para reforzar la firma fichó a un nuevo director comercial, Gustavo Trillo (de Morgan Stanley) y a un gestor de Mutuactivos (Ricardo Cañete). Acabó siendo nombrado presidente.


La Historia se repite

Pero nuevamente la historia se repitió y De la Lastra chocó con los planes de los Entrecanales para la firma. La familia decidió que quería ampliar los horizontes de Bestinver, para lo que acabó fomentando su fusión con la firma Fidentiis, especializada en mercado de capitales. El fundador de Fidentiis, Enrique Pérez Pla, fue nombrado consejero delegado, y De la Lastra quedó degradado.

A los poco meses, el gestor dejó la firma, y tras él fueron sus lugartenientes Trillo y Cañete. Ahora, estos dos últimos ya han contratado a un despacho de abogados para tramitar la creación de una nueva gestora y la llegada de De la Lastra se presenta como más que probable.

Cuando la nueva gestora eche a andar, cuatro firmas tratarán de postularse como las auténticas merecedoras del trono de la inversión en valor en España.

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