Contante y Sonante

Estalla la bomba de relojería de sindicatos y clientes en la banca

Los empleados inician protestas por la presión comercial y de la opinión pública a la que están sometidos tras los ERE. Los clientes, también

Carlos San Juan, el hombre de 78 años que ha recogido más de 600.000 apoyos con su campaña 'Soy Mayor, No Idiota'
Carlos San Juan, el hombre de 78 años que ha recogido más de 600.000 apoyos con su campaña 'Soy Mayor, No Idiota' Europa Press

Como hoy se celebra el Día de los Enamorados, qué mejor momento para hablar de la pareja y el dinero, por eso de ampliar un poco el abanico de temas que abordo en estas páginas. Y es que el dinero puede ser muy traicionero. De hecho, hasta puede acabar con la relación de pareja. Pese a ello, es lógico que hay que hablar de dinero. Pero hacerlo cuando los problemas son evidentes puede ser demasiado tarde, explican los expertos.

En España, uno de los principales motivos por los que la gente se divorcia son las dificultades económicas, de acuerdo con la Asociación Española de Abogados de Familia. Para evitar que una relación se rompa no basta con ser romántico, sino que hay que adoptar una serie de hábitos saludables que fortalezcan el vínculo. Convertir el dinero en un tema tabú, no definir un plan en común y no ser honestos son algunos de los errores que no debemos cometer si no queremos que el dinero termine con nuestra relación, tal y como explica el comparador de productos financieros HelpMyCash.

Bueno, esperemos que el dinero no sea hoy un motivo de divorcio.

Lo que sí parece que se está convirtiendo en un divorcio es la relación de la banca con la reputación. 2022, de momento, está siendo un buen año para las cotizaciones de las entidades financieras. Están, en general, marcando unas subidas que recuerdan a los mejores años del sector.

Su reputación, sin embargo, cae en picado. Y no solo por la queja de los clientes ante las elevadas subidas de las comisiones por conceptos que cada vez se están convirtiendo en más estrafalarios, que contrastan con una peor atención y con un menor número de oficinas, sino también por las críticas de los propios empleados.

Cuando los ecos de las críticas del Gobierno y de los empleados del sector por los ERE que se han producido en la banca el pasado año aún resuenan, llega ahora una campaña por la falta de atención adecuada a los clientes mayores de 65 años, protagonizada por el médico jubilado Carlos San Juan, de 78 años de edad, que ha vuelto a revolver las quejas sobre el sector.

En esta ocasión, el Gobierno también ha decidido posicionarse para urgir a la banca a tomar medidas para atender a los colectivos más vulnerables y evitar la exclusión financiera.

Uno de los principales motivos por los que las parejas se divorcian es por problemas económicos

Pero las medidas que han incluido los bancos en su propuesta remitida al Tesoro el miércoles, al margen que parecen más unas soluciones de postureo que eficientes, representan cargar con más trabajo a los empleados de las oficinas bancarias, según comentan ellos mismos.

De momento, los empleados de CaixaBank, el mayor banco de España, han convocado una serie de movilizaciones para el próximo 22 de febrero, para protestar por el “caos” en las oficinas tras la falta de personal en un momento, además, en el que todavía fluyen los errores, problemas y dudas por la absorción de Bankia por esta entidad.

La plantilla pide rebajar la presión comercial para poder alcanzar los objetivos sin desatender a los clientes. A lo que se suma la presión social. “La situación actual de la plantilla de CaixaBank es insostenible, de nuevo en el punto de mira de la opinión pública y dando la cara ante los clientes por decisiones que toma la dirección del banco, que no entendemos ni compartimos”, denuncian los sindicatos de una entidad en la que el Estado es el segundo accionista, con el 16% de su capital, y en el que su mayor inversor es la Fundación La Caixa, con el 30% del capital, y que está presidida por Isidro Fainé, a su vez presidente de la CECA.

Fainé, con la patronal que encabeza, es uno de los más interesados en solucionar la resolución que ha provocado la campaña de Carlos San Juan para evitar la exclusión financiera de los mayores por varias razones. Es el presidente de la patronal de las antiguas cajas de ahorros, entidades cuyos orígenes inicialmente defendían la inclusión financiera y, de momento, parece que aún está en sus ADN.

Además, Carlos San Juan es uno de los millones de clientes de Bankia que han pasado a ser de CaixaBank tras la fusión producida entre ambas entidades en marzo del pasado año, operación que ha provocado la salida de 6.452 empleados a consecuencia del ERE aprobado el pasado año.

Pero no es la única plantilla que se ha quejado por la presión laboral y social a la que se ve sometida. Los empleados de Banco Santander en España también se han quejado, aunque sin llegar a las movilizaciones. En la reunión de la mesa de empleo de la entidad (que también puso en marcha el pasado año un ERE que afectó a más de 3.500 empleados), los sindicatos reclamaron mejoras directas en el empleo y “apoyo explícito” por parte de la dirección del banco, “ya que sufrimos de forma reiterada el acoso continuo de la opinión pública, cuando los trabajadores cumplimos estrictamente órdenes de nuestros superiores”, explican fuentes de UGT.

La tormenta perfecta para el futuro de la banca, que se encuentra en su propia revolución industrial, lo que acarrea problemas existenciales sobre su modelo de negocio, sobre su dimensión, con cierres masivos de oficinas de despidos y con unos clientes desatendidos por falta de plantilla, y sobre su operativa. Las fintech están arañando una parte sustanciosa del negocio cada día, a lo que se suma unos clientes totalmente descontentos con su servicio y con las altas comisiones que aplican sin saber muy bien cuales son los conceptos de cobro.

Carlos San Juan ha sido el primero en quejarse a través de una plataforma, con más de 600.000 firmas que avalan sus argumentos, pero seguro que una vez abierta la caja de Pandora le seguirán nuevas protestas, que se suman a los procesos judiciales abiertos por malas praxis y a las criticas de los empleados por la presión del sector. Y es que en una década se han destruido más de 100.000 puestos de trabajo en el gremio, el 50% del empleo existente hace 10 años, que se suma a más del 50% de cierre de oficinas y al aumento desmesurado de comisiones sin saber muy bien los conceptos. Hace un par de años un banquero francés me comentó que en España aún los clientes no se han levantado en armas, pero lo harán, como lo han hecho en otros países. Pues ahora parece que han empezado también los trabajadores. Cuidadín porque el Gobierno les apoya.

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