Retribuciones

Díaz prepara la subida del salario mínimo y calienta el pacto de convenios

Patronal y sindicatos tienen previsto arrancar mañana, viernes, las negociaciones para un nuevo acuerdo de negociación colectiva (ANC)

Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, saluda al presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi.
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, saluda al presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi.

La patronal y los sindicatos tienen previsto iniciar mañana, viernes, las negociaciones para intentar alcanzar un nuevo acuerdo interconfederal de negociación colectiva (ANC) que recoja las directrices para negociar los convenios de los próximos dos o tres años, según ha podido saber este periódico. Este acuerdo, que de salir adelante sería el quinto de este tipo que alcanzaran los interlocutores sociales, recogería las recomendaciones salariales y de cualquier otro tipo que harán las cúpulas de los agentes sociales a sus negociadores de los convenios hasta 2024.

En este primer encuentro los encargados de negociar este nuevo pacto tan solo tomarán contacto y esbozarán la mecánica y calendario de las posibles reuniones que se desarrollarán en próximas semanas o incluso meses.

Este inicio de las reuniones para acordar un nuevo pacto de convenios se verá claramente marcado por la convocatoria del Gobierno a los agentes sociales para abordar otra subida del salario mínimo interprofesional (SMI). La noticia llegó por parte de la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien citó a patronal y sindicatos el próximo lunes, 7 de febrero, para determinar un nuevo incremento, casi con toda seguridad.

Desde UGT ya han advertido taxativamente en reiteradas ocasiones que no aceptarán una cuantía del salario mínimo inferior a 1.000 euros de forma retroactiva desde enero de 2022, para lo que el SMI debería incrementarse en 35 euros al mes, lo que supondría un avance del 3,6% respecto a la cantidad actual (965 euros al mes). Según las distintas fuentes consultadas, todo apunta a que sea cual sea el aumento que finalmente proponga el Gobierno, la patronal no lo aceptará, “porque desde septiembre hasta ahora, cuando la CEOE ya se negó a firmar la subida de 950 a 965 euros del SMI no han cambiado mucho las cosas y, en todo caso, lo han hecho a peor”, precisan fuentes cercanas a los empresarios.

Ante esta posibilidad, Díaz ya pidió ayer a la patronal que sea “coherente” y apoye un nuevo incremento del salario mínimo porque “en tiempos de crisis hay que ser justos y dar más a quien menos tiene”.

Esta nueva alza del SMI caerá como una bomba de relojería entre los empresarios justo en el arranque de las negociaciones salariales para el pacto de convenios. Si bien en el encuentro de mañana los negociadores aún no abordarán temas concretos, entre otras cosas porque los sindicatos aún no se han reunido ni siquiera entre ellos para acordar un planteamiento común ante esta negociación, algo que siempre han hecho hasta ahora para abordar los anteriores ANC. De hecho, existen ciertas diferencias de matiz entre las propuestas de CC OO y de UGT a la hora de determinar sus pretensiones salariales para este acuerdo.

Tras anunciar el martes que UGT reclamaría incrementos salariales del 5% este año, el vicesecretario de Política Sindical de este sindicato, Mariano Hoya, indicó ayer a este periódico que este porcentaje podría ser incluso superior si la patronal se negara en rotundo a recuperar la recomendación de firmar cláusulas de garantía salarial, que compensan los desvíos de la inflación. En CC OO también apuestan por una “nítida recuperación” del poder adquisitivo , pero prefieren garantizar que esto se realiza con subidas a lo largo de tres años, por ejemplo; aunque también incluyendo siempre dichas cláusulas de revisión con el IPC, "porque se ha demostrado que hay márgenes", indican fuentes de este sindicato.

Asimismo, en CC OO creen que este acuerdo debería incluir, aún con más intensidad que otros anteriores, otras cuestiones de la negociación colectiva distintas a las salariales, como las nuevas fórmulas de flexibilidad interna pactadas en la reforma laboral o el teletrabajo, entre otras cuestiones. Por su parte, Hoya planteó también la necesidad de que los trabajadores, además de recuperar el poder de compra perdido, consigan otras mejoras como reducciones de jornada o cláusulas de incorporación de jóvenes a la empresa y cláusulas de subrogación de trabajadores.

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