La factoría de Ford en Almussafes se juega su futuro contra una fábrica de Alemania

La planta española puja con una de Saarlouis para que le asignen dos modelos eléctricos

Los sindicatos y la patronal se reúnen este lunes para tratar este asunto

Un empleado de Ford durante su jornada de trabajo en la planta de Almussafes.
Un empleado de Ford durante su jornada de trabajo en la planta de Almussafes. Getty Images

El futuro de la fábrica de la automovilística Ford en Almussafes (Valencia) no está ni mucho menos claro. Este lunes, según han confirmado fuentes sindicales a este periódico, los representantes de los trabajadores y la dirección de la planta mantendrán una reunión para tratar la estrategia de electrificación de la fábrica que, actualmente, no tiene asignado ningún modelo eléctrico para los próximos años.

Ford, que se ha marcado como objetivo que en el año 2030 todas sus ventas en Europa sean vehículos eléctricos, ha centrado hasta ahora su producción en el continente en otros países como Alemania y ha dejado para la planta valenciana, que emplea a más de 6.000 personas, la producción de algunos modelos híbridos e híbridos enchufables. Hasta ahora, no tiene ningún eléctrico puro y solo quedan dos modelos más por asignar de los que Ford planea fabricar hasta 2030.

Actualmente, la compañía duda en si encargar esos dos modelos que serán 100% eléctricos a la factoría valenciana o a una alemana, aseguran fuentes conocedoras de los planes del grupo automovilístico a CincoDías. Según una información adelantada por La Tribuna de Automoción, la factoría con la que compite Almussafes es la que Ford tiene en la localidad alemana de Saarlouis. La decisión final al respecto, confirman estas fuentes, la anunciará la compañía en junio de este año.

La empresa, por su parte, al ser preguntada por este medio, no ha querido pronunciarse y se ha limitado a trasladar la postura oficial de la compañía con sede en Míchigan (EE UU): “En Europa estamos invirtiendo mucho para apostar por la electrificación de toda nuestra línea de vehículos comerciales y de pasajeros, como se anunció a principios de año. A medida que avanzamos hacia un futuro totalmente eléctrico, buscamos continuamente oportunidades para nuestras plantas de fabricación en Europa, pero no tenemos nada más que comunicar en este momento”.

Hoy por hoy, la planta valenciana ensambla cinco modelos. El más importante es el Kuga, el que más carga de trabajo da a la factoría, ya que además de su versión de combustión, cuenta también con una híbrida y una híbrida enchufable. La planta ensambla a su vez el S-Max y el Galaxy, aunque estos modelos, explican fuentes sindicales, representan un volumen bastante menor.

Por otra parte, también tiene el Mondeo, aunque este se dejará de hacer en marzo, y la furgoneta Transit, que la planta dejará de fabricar de forma escalonada. Primero reducirá su producción un 40% a partir de septiembre de este año y el 60% restante en 2023. “Es decir, nosotros en cuestión de un par de años tendríamos solo el Kuga [como modelo de muchas unidades]. No tenemos nada para sustituir ni a la furgoneta ni al Mondeo. Estamos en blanco de aquí a un par de años”, aseguran con desazón desde UGT.

Negociación encallada

La reunión que tendrá lugar este lunes entre sindicatos y la dirección de la planta no será la primera para tratar este asunto, ya que es algo que llevan hablando desde octubre, aunque sin demasiados avances. El principal escollo, aseguran de parte de los representantes de los trabajadores, es que la empresa pide bajar los sueldos de la plantilla. “Nos piden una rebaja salarial y aumento del tiempo de trabajo, pero ni siquiera con eso nos garantizan que nos vayan a asignar los modelos”, afirman.

“La de este lunes será una reunión más, pero lo que esperamos es que se cambie ya el ritmo en la negociación y realmente se pueda avanzar y la empresa abandone el tema del imperativo de la reducción salarial. Nosotros no contemplamos esa situación”, añaden los sindicatos, que en lo que sí se muestran partidarios es en pactar mecanismos de flexibilidad interna. Desde la empresa no han querido hacer comentarios sobre el encuentro que mantendrán.

La última propuesta de Ford, explican los sindicatos, es que los trabajadores renuncien al aumento salarial pactado para este año por la cláusula de revisión por el IPC del ejercicio pasado, cuyo promedio se situó en 2021 en el 3,1%, según el dato adelantado por el INE. “No estamos dispuestos a eso, porque es algo que tenemos firmado con la dirección. Nos gusta que se cumplan los pactos”, asegura la representación sindical, que señala que no llevarán ninguna propuesta a la reunión de este lunes. La empresa ha marcado el 31 de enero como la fecha límite para la presentación de planes de flexibilidad y reducción de costes.

Planta de baterías

En medio de esta situación, el ayuntamiento de Almussafes ofreció la semana pasada a los integrantes de la Alianza Valenciana de Baterías, la Generalitat y a fabricantes de automóviles como Volkswagen, la posibilidad de instalar una planta de baterías en un terreno disponible de la parcela industrial donde se ubica Ford. Dicho terreno cuenta con unos 750.000 metros cuadrados, según explicó el ayuntamiento en una información recogida por Efe.

Instalar allí una fábrica de baterías, aseguró el consistorio, garantizará unos ahorros “de por vida” a la factoría valenciana, algo preferible a la reducción de salarios de los trabajadores. El ofrecimiento se relaciona también con los planes de la compañía Volkswagen de levantar una gigafactoría en el territorio de la Comunidad Valenciana. El Ayuntamiento de Almussafes considera que la alianza empresarial entre Ford y el grupo Volkswagen para el futuro de la fabricación eléctrica, tendría “un cauce excepcional de oportunidad” con la construcción de una fábrica adosada a Ford en los terrenos de propiedad municipal.

La empresa plantea un ERTE para 4.700 empleados

Primer trimestre. La dirección de la factoría planteó la semana pasada a los representantes sindicales un nuevo ERTE para el primer trimestre del año, que afectará a los trabajadores de la fábrica de coches y dejaría fuera del mismo a los empleados de la zona de motores. De esta forma, el nuevo ERTE, que susituirá al que acaba de finalizar el 31 de diciembre, afectará a un total de 4.700 personas.

15 días. La propuesta contempla que el expediente se aplique un máximo de 15 días en los próximos tres meses. En el anterior ERTE, que también estuvo vigente un trimestre, supuso que entre 600 y 1.000 empleados estuviesen parados diariamente.

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