Contante y Sonante

Ahora sacarás dinero en la tienda y comprarás en el banco

Cada vez más plataformas llegan a acuerdos con comercios para ofrecer servicios básicos, mientras que los bancos venden más televisiones

Ángel Ron, expresidente de Banco Popular en el Congreso de los Diputados
Ángel Ron, expresidente de Banco Popular en el Congreso de los Diputados

La banca sigue su transformación, con su pérdida de peso en la economía nacional. Va dejando huecos que poco a poco comienzan a cubrirlos otros actores que entran en el sector bancario. Los medios de pago se han convertido en la joya de la corona de fintech, big tech y bancos. Los fondos de inversión, pensiones y seguros también, aunque estos negocios están fuera del balance de las entidades financieras.

Si las fintech de inversión o neobrókeres están creciendo como la espuma, y pese a las críticas de la CNMV por ofrecer servicios sin comisiones, sin aclarar que las comisiones se las pagan terceros, suman diariamente miles de usuarios, lo mismo sucede con las plataformas de pago. Ahora estas apps no solo ofrecen distintas formas de fraccionar tus compras, sino que crecen las que te permiten sacar dinero o depositarlo en tiendas, gasolineras, bares, estancos, etc., etc. Todo porque los bancos han ido recortando su presencia con cierre de oficinas y cajeros automáticos, dejando algunas zonas, las más desplobadas, sin posibilidad de obtener dinero en efectivo.

Países como Alemania, Francia, Italia o Reino Unido ya cuentan desde hace tiempo con servicios básicos bancarios ofrecidos desde comercios o estancos o gasolineras. En España era más extraño encontrarte un bar donde poder sacar dinero a la vez que te tomas un café. Pero todo era cuestión de tiempo.

Ahora, las plataformas que llegan a acuerdos con bancos para poder extender su actividad a la reposición del dinero en efectivo en cualquier establecimiento también están comenzando a florecer en España, según los bancos van abandonando plazas. La necesidad de reducir costes por parte de las entidades financieras provocan estos desajustes sectoriales, que ya comenzamos incluso a considerarlos normales.

Los bancos, mientras, siguen vendiendo televisiones, móviles y otros electrodomésticos, como una forma ya habitual de hacer negocio. CaixaBank es un ejemplo de ello. Las ventas de televisiones o móviles en sus oficinas podrían sorprender a más de algún gran establecimiento dedicado a este negocio. Hace un tiempo, y ya lo escribí en estas páginas, un conocido banquero me comentó que llegaría un día en el que entrar en una oficina bancaria sería un grado de distinción, ya que las operaciones o servicios básicos se realizarían desde el móvil o desde otros establecimientos, mientras que la sucursal se reservaría para las actividades más rentables, y si no, te cobrarían por realizar una operación sencilla en una oficina. Este banquero sigue teniendo este proyecto en su cajón por si un día lo pone en marcha.

Por cierto, volviendo como en las últimas semanas a hablar de la cada vez mayor influencia de la banca privada en el negocio financiero, Bankinter ha decidido impulsar esta actividad, tanto que incluso aspira a desbancar a BBVA en este negocio. Además, Barclays ha decidido también volver a ofrecer servicios de banca privada en España, actividad que abandonó en 2014 al vender a CaixaBank su división de gestión de altos patrimonios. Ahora busca clientes con más de 20 millones de euros.

El abogado del TJUE dice que los accionistas de Popular no pueden pedir a Santander indemnizaciones, pero sí al consejo que presidió Ron

Deutsche Bank también está reforzando este negocio en España, lo mismo que Banca March. Ambos, de hecho, quisieron pujar por la cartera de UBS en España, pero el grupo suizo había decidido negociar en exclusiva con Singular Bank.

Andbank sigue creciendo con el fichaje de banqueros, como el resto del sector. Acaba de reforzar su presencia en Madrid con la incorporación de cuatro banqueros privados. Con una media de 25 años de experiencia, Mónica Borrero (de Santander Banca Privada), José Ignacio Gómez (de Quintet) e Ignacio Suárez y Antonio Tudanca (de Bankia Banca Privada) se unen al centro de banca privada de Castellana. En total, este año Andbank ha fichado más de 20 banqueros. Mientras, sigue mirando posibles compras, Santander también.

Mapfre, por su parte, tiene planes para duplicar el número de agentes y abrir otras cinco sucursales entre 2022 y 2023. Ya gestiona 1.200 millones de euros en su actividad de banca privada.

Cambiando de tema. Santander aún no sale de su asombro (y estado de felicidad). El abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), Jean Richard de la Tour, aseguró el jueves en un escrito que los accionistas de Banco Popular (entidad absorbida por Santander) no pueden pedir indemnización al grupo que preside Ana Botín basándose en que el folleto de ampliación de capital previo a su caída contenía información defectuosa (Popular amplió capital en 2016 por 2.500 millones de euros, y en junio de 2017 fue intervenido).

Pero, curiosamente, si se analiza todo el escrito del abogado francés, se interpreta que no se puede reclamar daños y perjuicios a Santander, pero sí al emisor y consejo del emisor de las acciones, es decir, al consejo del ya desaparecido Banco Popular, que en el momento de la ampliación de capital estaba presidio por Ángel Ron, según explican a este periódico fuentes jurídicas.

El punto 69 de las conclusiones del escrito del letrado francés dice textualmente desde un punto de vista indemnizatorio, el artículo 6 de la Directiva 2003/71 “establece que los Estados miembros se asegurarán de que exista una acción de responsabilidad, en caso de folleto erróneo o inexacto, al menos contra los emisores o sus organismos administrativos, de gestión o supervisión, el oferente, la persona que solicita la admisión a cotización en un mercado regulado o el garante, según el caso. De este modo, el derecho de la Unión deja abierta la posibilidad de ejercitar acciones de responsabilidad sobre esta base frente a los emisores o sus organismos administrativos, de gestión o supervisión, el oferente, la persona que solicita la admisión a cotización en un mercado regulado o el garante, según el caso. De este modo, el derecho de la Unión deja abierta la posibilidad de ejercitar acciones de responsabilidad sobre esta base frente a personas distintas del propio emisor y permite que los accionistas obtengan una indemnización.

Ahora Ron y el consejo del banco de 2016 tienen un problema, aunque dudo mucho que alguien reclame al consejo de Popular de 2016.

Y para terminar. El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, no para. El lunes estuvo en tres actos públicos que sepa. En unas jornadas de banca de El Economista, en otras de Expansión y el foro Ecofin le entregó el premio al mejor financiero del año. En ese acto, afirmó: “Hay que tener la valentía de señalar, en cada momento, lo que uno piensa”. Una frase con mucho mensaje.

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