Decepción por el menor gasto estatal en sanidad y alegría contenida por la mayor inversión en I+D

Descontento en la atención primaria con las cuentas de 2022

Las partidas del proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2022 destinadas a la sanidad y a la I+D+i han causado reacciones distintas en los dos ámbitos. Mientras que en el sector sanitario cunde la decepción por el escaso esfuerzo económico dedicado a la salud, en el sector científico hay cierta satisfacción, aunque, eso sí, contenida.

El gasto total de sanidad es de 6.606 millones de euros, lo que supone 724 millones menos que en las cuentas de 2021, casi un 10% de caída. Si bien el grueso del gasto sanitario corresponde a las comunidades autónomas, la bajada estatal para diversas partidas ha sorprendido. Especialmente ha caído como un jarro de agua fría la cantidad destinada a la atención primaria, que se sitúa en 176 millones y otros 70 millones para la mejora de las áreas sanitarias.

“Estos Presupuestos no recogen ni por asomo lo que pedíamos”, lamenta Rafael Micó, vicepresidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen). “Son unos Presupuestos bajos, insuficientes; esperábamos, claramente, más gasto debido a la pandemia y a los fondos europeos”, juzga Salvador Tranche, presidente de SemFYC (Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria). Ambos se quejan de que “se ha desaprovechado una gran oportunidad” para recuperar todo el gasto real perdido desde 2009 y modernizar un sistema, “que se está dejando caer”, según Micó.

El sector científico recibe bien los 13.298 millones de gastos

Los especialistas de atención primaria calcularon ya antes de la pandemia que esta necesitaría al menos 4.000 millones en total para dotarse del personal y de las estructuras necesarias. Tranche critica que, además de escasos, los gastos sean opacos.

“Los 70 millones de las áreas sanitarias no se sabe bien a qué se van a dedicar porque no son para aumentar personal y para su digitalización, es poco dinero”, explica, y recuerda que los recursos económicos que los Gobiernos autonómicos destinan a la atención primera también “son opacos, ya que han desaparecido las gerencias de la atención primaria para integrarse en las gerencias únicas, donde entra todo tipo de atención sanitaria”.

Para Micó, se trata de un desmantelamiento paulatino del sistema de atención primaria. “Soy muy pesimista”, indica, y eso a pesar de que el Ministerio de Sanidad quiere concluir este mismo año un plan de acción para el fortalecimiento de esta área, “en el que participaremos aunque el diagnóstico ya está hecho”.

Los médicos de familia creen que 176 millones es poco para un sistema “tan deteriorado”

Precisamente, un grupo de científicos del Instituto Nacional de Investigación en Salud del Reino Unido ha analizado la disminución del gasto sanitario en este país desde 2010 y ha concluido en un informe que cada caída de un 1% en el mismo genera casi 2.500 muertes adicionales.

Gasto en innovación

Las partidas destinadas a innovación en el proyecto de Presupuestos han provocado otra reacción. En 2022 se gastarán 13.298 millones de euros en partidas de I+D+i y digitalización, “casi el doble que hace dos años”, según el Ministerio de Hacienda.

El director de Cotec lamenta la posible desaparición de incentivos fiscales a la I+D+i

“Aumento considerable, incremento muy significativo, hay que alegrarse”, son expresiones con las que el sector científico ha recibido el gasto. No obstante, no todo son parabienes. El director de la Fundación Cotec, Jorge Barrero, reconoce que este crecimiento se debe a los fondos Next Generation EU, pues “sin ellos hubiera sido prácticamente plano, lo que nos lleva a pensar qué va a pasar cuando ya no haya ayuda europea”. Además, lamenta que, al incluir digitalización, “es difícil comparar el aumento real respecto a años pasados”.

Para Ion Arocena, director general de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio), y debido a la inclusión del concepto digitalización, el gasto importante es el del Ministerio de Ciencia e Innovación, que asciende a 3.843 millones de euros. Arocena da la bienvenida al incremento del gasto, pero matiza que las inversiones en ciencia son a medio y largo plazo y que los instrumentos no pueden ser los mismos de hace 10 años porque la I+D+i es ahora más disruptiva, con más riesgos y con plazos más largos.

Igualmente, no ve con buenos ojos que el 70% de los gastos del CDTI, la principal agencia financiera pública de la innovación, sean créditos a las empresas y no subvenciones directas.

El profesor de Esade Xavier Ferràs destaca que lo positivo de las inversiones para 2022 es que lo que más crecen son las ayudas directas (8.000 millones) y no los créditos. “Trabajar en investigación con préstamos no es operativo, es un sector que no se puede endeudar. Si las ayudas llegan con rapidez, podemos llegar al 2% del PIB en inversión en innovación y corregir el déficit que arrastra España”.

Barrero añade otro pero a estos Presupuestos: la fijación de un tipo mínimo del 15% en el impuesto sobre sociedades. “Pone en peligro todos los incentivos fiscales a la I+D+i”. Hasta hoy no ha habido ningún cambio en este sentido y esto puede perjudicar seriamente a un subconjunto de empresas, pequeño, pero muy relevante”, subraya.

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