Calviño liga la negociación de los ERTE a la aceptación por parte de la CEOE de un alza en el SMI

La vicepresidenta primera y ministra de Economía advierte de la incompresión que generaría que los empresarios se nieguen a una subida de los sueldos más bajos, pero a la vez pidan ayuda para continuar con la herramienta de los ERTE

Escrivá anuncia que la semana que viene comenzarán las conversaciones con los agentes sociales sobre la prórroga de los Expedientes de Regulación Temporales de Empleo

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño.
La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño. EFE

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, ha replicado este miércoles a los empresarios que "los ciudadanos no entenderían" que no se aprobase una subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y más cuando ahora precisamente hay que negociar las condiciones de extensión de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), cuya vigencia finaliza el próximo día 30 de septiembre y donde las compañías están demandando una prórroga hasta fin de año.

"Los ciudadanos no entenderían que, desde el mundo empresarial no haya ningún tipo de sensibilidad con la necesidad de también mejorar las condiciones de los trabajadores que tienen los salarios más bajos, sobre todo, cuando en el curso del mes de septiembre vamos a tener también que decidir qué hacemos con los ERTE y la prestación de los autónomos", ha indicado en una entrevista a Onda Cero recogida por Servimedia.

"Yo creo que esto es muy difícil, muy difícil de explicar", ha insistido, subrayando que "lo que no parece lógico es que, dentro de tres días, empecemos una negociación en la que los representantes empresariales nos van a decir que hay que extender las bonificaciones, hay que extender las prestaciones cuando no haya habido un acuerdo" en SMI.

El Gobierno ha propuesto subir el SMI en una horquilla de entre 12 y 19 euros, ya a lo largo de este mes de septiembre para que entre en vigor en la última parte del año y con intención de volver a incrementarlo en el año 2022 y 2023 hasta que su cuantía suponga el 60% del salario medio comprometido durante la legislatura. La patronal se ha negado a una subida este año en pos de no perjudicar la recuperación económica.

Al ser cuestionada sobre si el Ejecutivo legislará si no hay acuerdo en el seno del diálogo social ante el rechazo de los empresarios, Calviño se mostró confiada en que sí se logre. "Yo espero que haya acuerdo. Vamos a seguir trabajando intensamente para que haya acuerdo", ha dicho.

A su vez, la ministra ha recalcado que "la sociedad española, en su conjunto, ha hecho un esfuerzo enorme desde marzo del año pasado para apoyar a las empresas, a los autónomos, el tejido productivo, también las rentas de las familias", y todas las medidas tienen "un coste fiscal muy importante" que obligará a emitir 150.000 millones de euros de deuda pública adicional "para la respuesta sanitaria, pero también para todo el apoyo que se ha prestado a las empresas de este país".

Al ser cuestionada sobre si con sus palabras sugería que la falta de apoyo en el SMI pondría en riesgo la petición de prórroga de las empresas para los ERTE, la vicepresidenta lo ha negado, argumentando que solo exponía que la negociación con el diálogo social no se agota en una sola medida. "No, yo solamente estoy explicando que la relación que tenemos con los agentes sociales es constante, es continua. No se trata de una negociación aislada un día, se trata de una negociación que ha sido muy intensa desde hace un año y medio, que ha sido muy constructiva", apuntó.

Por otro lado, el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha indicado en declaraciones a la Cope que el efecto sobre el empleo de una subida del SMI sería moderado. "Puede afectar en algunos sectores y geografías de manera limitada. Uno no puede diseñar una política económica que beneficie a todos completamente. Siempre hay elegir y, en la elección, el efecto agregado de redistribución de renta claramente sobrepasa los costes pequeños que pueda tener sobre el empleo cuando uno se maneja en niveles de salarios mínimos razonables", ha argumentado.

A su vez, el ministro ha anunciado que la semana que viene abrirá la negociación con los agentes sociales para negociar la prórroga de los ERTE más allá del 30 de septiembre en los "pocos" sectores donde todavía son necesarios. "Buscaremos la mejor solución de transición hacia adelante con los agentes sociales", ha comentado Escrivá.

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