Alimentación

Félix Gullón aspira a facturar hasta 22 millones en el primer año de su negocio galletero

En seis meses ha lanzado 12 referencias de Family Biscuits

Félix Gullón, propietario de la galletera jiennense Family Biscuits.
Félix Gullón, propietario de la galletera jiennense Family Biscuits.

Félix Gullón cumple seis meses al frente de su propio negocio galletero, Family Biscuits. El hermano menor de la familia que da apellido a uno de los grandes grupos galleteros españoles cerró el 8 de febrero la compra de la fábrica que Cerealto Siro tenía en Jaén, con 140 empleados y una capacidad de producción máxima de 30 millones de kilos.

Medio año después, Gullón puede trazar los primeros objetivos claros para este y los próximos años, después de unos meses iniciales intensos. “El balance hasta ahora es muy bueno, ha sido un periodo de mucho trabajo, pero no podíamos perder tiempo y pese a la pandemia hemos conseguido los primeros hitos, como lanzar las primeras 12 referencias de marca propia”, dice en conversación con este periódico.

En la actualidad, el grueso de la producción corresponde a la herencia dejada por Cerealto Siro. Como parte del acuerdo, este garantizó a Family Biscuits 15 millones de kilos de producción de galletas de marca blanca. Una cantidad que el año que viene se reducirá a la mitad, en un proceso de desenganche de tres años. “Ellos están cumpliendo el acuerdo y nosotros también. Ya llevamos prácticamente la mitad de esa cifra cumplida y con los estándares de calidad y precio fijados”, dice Gullón.

Esta parte, sumada a la producción de las referencias propias, el impulsor de Family Biscuits calcula que cerrará el año con una producción de entre 18 y 20 millones de kilos, lo que en ingresos supondría una horquilla de entre 18 y 22 millones de euros. “Llegar a 18 millones de kilos producción sería un éxito. Si son 14 para Siro y cuatro de nuestras referencias, yo me daría por satisfecho”, dice Félix Gullón, que pone el objetivo de que sus marcas propias representen el 50% de la producción en el primer semestre de 2022.

Estrategia

Para ello, su compañía tiene previsto elevar de 12 a 20 el número de referencias. “Para tener un catálogo completo hay que llegar a esa cantidad. El tiempo luego nos dirá si tenemos que añadir nuevas o no, y si los proyectos en los que estamos lo hacen necesario”.

La estrategia para compensar la producción ligada a Siro que se perderá en los dos próximos años tiene tres puntos clave. El primero, acelerar la presencia de sus productos propios en los lineales. Como reconoce Gullón, “un proceso complicado y con rivales muy fuertes”.

El plan ha comenzado a nivel regional, con alianzas con productores y distribuidores de cada región para la primera implantación. Y espera dar un salto importante desde septiembre. “Estamos en conversaciones con casi todas, con Carrefour, Alcampo, El Corte Inglés, con casi todas las regionales... Para que este septiembre puedan llegar nuestros productos”.

La otra pata serán los acuerdos de producción para otras marcas y distribuidores, para lo que reconoce negociaciones adelantadas, pero que no puede anunciar. “Lo que no vamos a entrar es en la guerra de producir grandes volúmenes a precios bajos. Queremos crear productos que sean nuevos, que tengan un diferencial y medida para los potenciales clientes de la distribución”.

Y la tercera clave será el mercado internacional, del que Félix Gullón es conocedor al haber sido responsable en su empresa familiar. Este se pone el objetivo de que en tres años el 50% del negocio proceda por esta vía, de la mano de importadores y distribuidores nacionales. Ya tiene acuerdos de este tipo en Portugal y norte de África, y sondea algunos mercados europeos.
Tarea para la que ha reclutado a un responsable de exportación, que junto a dos directores de ventas y el equipo de atención al cliente y marketing componen la estructura corporativa de Family Biscuits, para la que Gullón ha optado por perfiles sénior... y que no procedan de su antigua empresa. “Lo dije en su día: no pienso coger a nadie de Galletas Gullón. Sigo siendo accionista y no quiero hacer ningún daño”.

500.000 euros invertidos en la fábrica


Adaptación. En los primeros seis meses de propiedad de la antigua fábrica jiennense de Siro, Family Biscuits ya ha invertido 500.000 euros para lo que Félix Gullón llama “tareas urgentes,” como mejoras en suelos, techos, o en las líneas de producción. Para los próximos tres años, este calcula entre dos y cuatro millones las necesidades de inversión en el activo.
Previsión. Para este primer año de actividad, Gullón cree que podrán cuadrar las cuentas. “Si se gana será poco, y si se pierde también será poco. Ahora estamos en el equilibrio. Hemos conseguido controlar el gasto, y los fondos que generamos los vamos reinvirtiendo. Esa es la mentalidad que me viene de familia. No queremos depender de bancos a largo plazo”.

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