Solo una de cada cuatro personas con poder es mujer

Un estudio sitúa en el 25,8% la infrarrepresentación femenina en puestos de liderazgo en España

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En España, solo una de cada cuatro personas con capacidad de decisión en los principales estamentos de poder es una mujer. Así lo revela el último estudio del clúster ClosinGap, del que forman parte empresas como Merck, Mapfre, Repsol, Meliá Hotels, BMW Group, PwC o Caixabank, sobre el coste de oportunidad de la brecha de género en notoriedad pública en nuestro país, que ha sido elaborado por el equipo de Sustainability & Economics de Kreab, consultora sueca de comunicación y asuntos públicos, y que sitúa en el 25,8% la infrarrepresentación femenina en puestos de liderazgo en las esferas críticas de influencia.

La cifra queda muy por debajo del umbral del 40% a partir del cual se podría comenzar a hablar de paridad, lo que resulta en una brecha de género en posiciones de notoriedad pública del 14,2%.

Si España elevara la presencia de mujeres en posiciones de liderazgo en las principales esferas de poder hasta alcanzar el umbral de paridad, el PIB asociado se situaría en 1,7 billones de euros, lo que supone un aumento del 18,6% (o 264.000 millones de euros) respecto al nivel actual. En caso de elevar el umbral de paridad al 44%1, la riqueza del país se elevaría en 340.000 millones de euros (un 24% más). En cualquier caso, la economía española pasaría a convertirse en una de las diez más potentes a nivel mundial, con un PIB per cápita que pasaría de los actuales 30.509 euros a entre 36.195 y 37.838 euros, respectivamente.

El informe analiza los diferentes factores que explican la relación entre la mayor presencia de mujeres en posiciones de notoriedad y la creación de riqueza y concluye que los atributos asociados a un modelo de liderazgo diverso e inclusivo influyen en la calidad de la toma de decisiones a través de cinco dimensiones clave: el control de la corrupción, la eficacia del gobierno, la eficacia regulatoria, la calidad del poder judicial y la libertad de expresión. Esto a su vez, está relacionado con la actividad económica, lo que se refleja en un crecimiento del PIB que repercute en un aumento de la recaudación fiscal o de los salarios, bien a través de un aumento de la remuneración o un descenso del desempleo.

En comparación con otros países de su entorno, España no solo se encuentra alejada de las primeras posiciones que ocupan Alemania (44,1%), Noruega (41,6%) o Islandia (40,4%) -donde sí se ha conseguido una presencia equilibrada de ambos sexos en puestos de notoriedad pública-, sino que está incluso por debajo de la media de los veintiséis países europeos analizados (26,8%), en el puesto 14 de 26 países europeos.

Por ámbitos de notoriedad pública, la esfera política es donde menor representación femenina existe en España (22%) y donde mayor es la brecha de género a superar (18%). Esto está en línea con la tendencia observada en la mayoría de los países analizados ya que el indicador no solo valora la presencia de mujeres en parlamentos nacionales y autonómicos, sino también el tiempo en que una mujer ha sido el máximo mandatario del país.

En este sentido, a pesar de que España es uno de los pocos países que cuentan con un ejecutivo completamente paritario (12 de las 22 carteras ministeriales y cuatro vicepresidencias están ocupadas por mujeres), queda muy alejada de las primeras posiciones de Alemania (65,6%), Noruega (53,3%), Islandia (48,1%) o Dinamarca (43,1%) cuyos gobiernos están liderados por mujeres -Angela Merkel, canciller de Alemania desde 2005; Erna Solberg, primera ministra noruega desde 2013; Katrín Jakobsdóttir, primera ministra de Islandia desde 2017; y Mette Frederiksen, primera ministra danesa desde 2019-.

En este punto ahonda Eugenio Martinez Bravo, presidente de Kreab Iberia: “En los últimos años, la mayor presencia de mujeres en los cargos ejecutivos de los partidos políticos debería llevarlas a tener una posición más destacada como cabezas de lista en las elecciones, e incluso, facilitar que una mujer accediera la presidencia del Gobierno". Sin embargo, prosigue, este aspecto, precisamente, es el que penaliza a España en el indicador desarrollado en el informe. Aunque la presencia de mujeres en los órganos superiores y altos cargos de la Administración General del Estado ha aumentado significativamente, ninguna mujer ha sido nunca presidenta del Gobierno de España.

Solamente en 22 países la jefatura de Estado o de Gobierno está ocupada por mujeres, dos más que hace un año, siendo Europa la región con el mayor número de Estados dirigidos por mujeres. La proporción a escala mundial, en todo caso, sigue siendo mínima, pues ellas representan únicamente un 5,9 % del total de jefes de Estado y un 6,7 % de los jefes de Gobierno.

En el ámbito empresarial, el indicador para España vuelve a situarse por debajo el umbral de paridad y muestra una infrarrepresentación femenina en los cargos de liderazgo en las grandes empresas del 26,4% que se compara con la media europea del 27,3% y que resulta en una brecha de género del 13,6%. Esta esfera la lidera Islandia con una medición del 45,9% (dentro del rango de paridad del 40%-60%).

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