Infraestructuras

El AVE irá a Barajas por la línea de Cercanías en 2024 y tendrá acceso propio en 2030

El enlace exclusivo para alta velocidad supera los estudios preliminares

Dos trenes de alta velocidad de Renfe en la estación madrileña de Atocha.
Dos trenes de alta velocidad de Renfe en la estación madrileña de Atocha.

La demandada conexión entre el aeropuerto de Madrid-Barajas y la red ferroviaria de alta velocidad tomó ayer la forma de compromiso político. El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, aseguró, durante su visita a la feria del turismo Fitur, que el departamento trabaja para que ese hito de la intermodalidad en España se haga realidad.

En una primera fase, señaló, los servicios de alta velocidad llegarán a la terminal 4 (T4) desde la estación madrileña de Chamartín compartiendo línea con los viajes de Cercanías. Adif comenzará a licitar las obras necesarias en 2022 para adaptar ese corto corredor, al tiempo que se implantarán trenes bitensión.

En el entorno del ministro se da por seguro que el primer convoy de alta velocidad podría descargar viajeros en Barajas entre 2024 y 2025.

Adif correrá con la inversión, que en 2019 se planeó con la colaboración del sector privado

Ábalos se refirió a la apuesta por la intermodalidad tanto en el tráfico de viajeros como de mercancías, donde se invierte en la conexión de la red de Adif con los puertos y con nodos logísticos. La irrupción del AVE y demás competidores en el mayor aeropuerto español “lo convertirán en un verdadero hub internacional para las aerolíneas y en un punto de entrada principal a Europa”, resaltó José Luis Ábalos. Al mismo tiempo, puso en valor la posibilidad de distribuir el turismo que llega por Barajas de un modo más eficiente con el uso del tren.

El enlace compartido desde Chamartín será una realidad “a corto o medio plazo”, dijo el ministro. Más a largo plazo se analiza la posibilidad de construir un pasillo específico para el ferrocarril de alta velocidad. El ministerio dice estar planificando ese enlace. Los análisis preliminares de demanda y rentabilidad socioeconómica han alentado a seguir con las fases siguientes, hasta la redacción del estudio informativo.

En este caso, el pasillo ferroviario entre Chamartín y Barajas dedicado exclusivamente para la alta velocidad podría estar en operación en el año 2030, según fuentes conocedoras de los detalles.

Trabajo previo

Transportes ha venido dando pistas durante meses sobre el plan de conectar el aeropuerto de Madrid con la red de Adif Alta Velocidad. El proyecto de remodelación y ampliación de la estación ferroviaria de Madrid-Chamartín dio en enero un paso adelante con la aprobación del estudio informativo por parte del ministerio. Y ese documento contempla, como era de esperar, la futura conexión del entramado de vías de alta velocidad con la terminal aérea.

Adaptar la línea de Cercanías costará unos 150 millones, según fuentes de la construcción

La iniciativa, que llevaban años reclamando Iberia y el propio Ayuntamiento de Madrid, también entró en diciembre del año pasado en la planificación de Adif: para este 2021 tenía previsto lanzar la fase de estudio, y realizar tanto el proyecto como licitar las obras en 2022, tal y como refleja la declaración de red firmada por el gestor de la infraestructura ferroviaria.

Una de las dudas hasta ahora era si el ramal debía acometerse sobre el actual trazado de Cercanías u ocupar una nueva plataforma por la que solo pasaran los trenes de alta velocidad. Y la respuesta a esa incógnita es que se impulsarán ambas soluciones en las dos fases citadas.

Otra incógnita que queda despejada es quién financia la actuación. Durante años se apostó por que Adif y Aena compartieran la inversión, pero será finalmente el citado Adif quien gestione y cubra la parte económica.

El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, junto al consejero ejecutivo de Aena, Javier Marín, ayer en la feria del turismo Fitur.
El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, junto al consejero ejecutivo de Aena, Javier Marín, ayer en la feria del turismo Fitur.

En 2019 la Secretaría General de Infraestructuras elaboró dos proyectos informativos para preparar el terreno a la licitación. Sobre la opción del nuevo ramal se llegó a contemplar la participación del capital privado.

Presupuestos

La prima fase, en la que la línea de Cercanías C1 (Príncipe Pío-Atocha-Recoletos-Chamartín-aeropuerto T4) sumaría un tercer carril para soportar el paso de trenes de alta velocidad, es la opción barata. En el sector de la construcción no se presupuesta en más de 150 a 200 millones de euros, mientras que el vial exclusivo para el AVE podría irse por encima de los 800 millones.

El acceso ferroviario a la T-4 de Barajas discurre en superficie entre la citada Chamartín y la estación de Hortaleza. En ese tramo los Cercanías ruedan sobre vías de ancho ibérico, incompatibles para el AVE.

Entre Hortaleza y el aeropuerto (4,7 kilómetros), la línea va soterrada y ya cuenta con vías de ancho mixto por las que podrían circular los trenes de alta velocidad.

El mayor aeropuerto de la red de Aena está conectado con Madrid a través de la línea 8 de Metro, cuya apertura se produjo en 1999, y de la C1 de Cercanías, inaugurada en 2011.

Desde Iberia, principal usuario de la T4 de Barajas, se señaló ayer que la llegada del AVE podría sumar 500.000 viajeros extra al año y suprimir numerosos vuelos de corto radio, que hoy sirven para alimentar vuelos de larga distancia.

17 años de debate

Intento previo. La discusión sobre el AVE a Barajas se remonta al menos 17 años atrás. La habilitación sobre la red de Cercanías llegó a tener el plácet del Ministerio de Medio Ambiente en 2014. La actuación precisaba 150 millones de inversión para el montaje de vía y cambiar la electrificación de 3.000 a 25.000 voltios entre Chamartín y el aeropuerto.

Cuota de mercado. El AVE ya contaba con predominio frente al modo aéreo antes de la pandemia en los corredores Madrid-Sur o Madrid-Barcelona, con cuotas de mercado que superaban el 65%. La liberalización del transporte ferroviario, con la consiguiente entrada de competidores de Renfe, va a agudizar el dominio del tren.

Resistencias. Aena no siempre ha visto a la alta velocidad como el aliado que señala Iberia para el sector aéreo. La lógica caída en los vuelos domésticos hacia y desde Madrid penalizaría parte de su negocio, pero también se aprecian beneficios a más largo plazo.

Explotación de estaciones. El ministro José Luis Ábalos comunicó ayer la intención de Adif de lanzar en otoño un nuevo modelo de explotación de las estaciones de viajeros. La empresa pública trabaja desde hace meses en un nuevo concepto de estación, más abierta a las ciudades y en el que se buscará el fomento de la intermodalidad y un mayor grado de explotación comercial.

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