Biden corrige a Trump en el comercio y reabre el mercado de EE UU

La suspensión temporal de los aranceles es un primer paso

Joe Biden, tras aceptar la candidatura presidencial, en agosto de 2020.
Joe Biden, tras aceptar la candidatura presidencial, en agosto de 2020.

El sector agroalimentario español respira con alivio. Desde el pasado 11 de marzo ya no pesan sobre productos como el aceite, el vino o las aceitunas los aranceles del 25% adicional que les impuso Donald Trump a causa de las disputas entre Boeing y Airbus. Joe Biden está corrigiendo también la política comercial de su antecesor en la presidencia de Estados Unidos. Con esta decisión, de momento temporal (durará solo cuatro meses), ha abierto la puerta a la normalización de las relaciones entre su país y la Unión Europea. Toca ahora sentarse a negociar y convertirla en definitiva.

La resolución ha sido bien recibida entre los productores. “Muy esperada y muy positiva”, dice Rafael Pico, director general de la Asociación Española de la Industria y el Comercio Exterior del Aceite de Oliva (Asoliva). “Buena noticia después de un año y medio de sufrimiento”, añade José Luis Benítez, director general de la Federación Española del Vino (FEV). “Hay que encontrar una solución a un problema que dura 15 años y que está afectando a sectores que nada tienen que ver con el aeronáutico”, tercia Antonio de Mora, secretario general de la Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceituna de Mesa (Asemesa).

Nuevas tasas a las renovables y el calzado inquietan a las empresas

Las empresas se han puesto ya a trabajar para recuperar el terreno y la cuota de mercado perdidos. Los daños han sido cuantiosos. Asoliva habla de más de 1.000 millones de euros; la FEV, de 90 millones, y Asemesa, de 25.

Entretanto, se ha abierto un periodo para negociar que el sector contempla con esperanza y optimismo. Mauricio García de Quevedo, director general de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), afirma que “es fundamental volver a consolidar un clima de confianza mutua”. Desde la Secretaría de Estado de Comercio del Ejecutivo español consideran esta suspensión como “una señal de esta nueva actitud del Gobierno Biden y de su apertura a negociar un acuerdo bilateral que ponga fin de manera definitiva a los dos contenciosos”.

Cliente en una tienda de vinos española.
Cliente en una tienda de vinos española.

Las distintas asociaciones y la FIAB presionan para que estas conversaciones lleguen a buen puerto. A algunos, como Pico y De Mora, les preocupa que estas se enreden si se incluyen otros temas distintos a los de la aeronáutica.

“El trasfondo de Estados Unidos es negociar la política agríco­la de la UE”, sostiene el primero. “Si se meten otras cosas, se va a complicar”, apunta el segundo. Ambos aseguran que la ministra Maroto les ha confirmado que sobre la mesa solo estarán los aranceles y los aviones.

¿Cambio de paradigma?

Biden ha traído de vuelta a su país al multilateralismo. Lo ha situado, como describe García, “en un escenario de equilibrio y sensatez que es una gran garantía de seguridad para las empresas”. Pero ¿es un cambio de paradigma?

Antonio Bonet, presidente del Club de Exportadores, contesta con un no rotundo: “Es un cambio de actitud muy importante, pero no de paradigma. America first seguirá siendo el lema que oriente su política comercial”.

Puesto de aceitunas en un mercado de Málaga.
Puesto de aceitunas en un mercado de Málaga.

Este nuevo ambiente puede permitir a las empresas españolas “ser más ambiciosas en sus planes de expansión”, comentan desde la FIAB. Pero convivirá con la prudencia y las dudas de las pymes.

Las barreras que puso Trump para traer talento exterior fueron un obs­tácu­lo para el grupo Premo. “Este ha sido el principal freno a nuestros planes de expansión allí”, explica Ezequiel Navarro, su consejero delegado. “Con el cambio de Administración, nos estamos abriendo a mirar de nuevo a EE UU, pero con prudencia”, declara.

Igual están haciendo en Logisfashion, especializados en intralogística para moda y comercio electrónico. “Si este nuevo marco se traduce en más acuerdos y en menos confrontación entre EE UU y la UE, para nosotros es interesante”, expone Álvaro Los Arcos, encargado de la expansión internacional del grupo.

Un marco que puede agitarse nuevamente si EE UU confirma los aranceles del 73% que pretende imponer a empresas renovables españolas que fabrican torres eólicas, y a las que acusa de vender por debajo del precio de mercado. O con los tributos que quieren aplicar a determinados productos, como el calzado, como represalia por la aprobación por parte de España de la llamada tasa Google.

Una ocasión histórica

Estímulos. La nueva Administración norteamericana ha aprobado ya planes por un valor de 7 billones de dólares para reactivar la economía y crear empleo.

Energías limpias. Biden invertirá 2 billones de dólares en sostenibilidad energética para hacer la transición sostenible y lograr las emisiones cero en 2050.

Infraestructuras. Otros 2 billones de dólares se llevará el proyecto para modernizar y mejorar carreteras, aeropuertos o redes de abastecimiento de agua o electricidad.

Oportunidad. El consejero delegado del grupo Premo señala la “ocasión” que supone la movilización de esta lluvia de billones de dólares para las empresas españolas que están ya presentes en el mercado americano. Navarro recuerda, además, que estas inversiones se centran en unos sectores –energía, automoción, infraestructuras– donde “nuestras compañías” están bien colocadas y son líderes.

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