Entrevista

Mariano Arenillas (DWS): “Si el bono de EE UU sube del 2% veremos una corrección”

El responsable de la gestora alemana en España y Portugal cree que la mejor campaña de vacunación en EE UU va a ampliar la brecha de crecimiento respecto a la zona euro, pero sin que ello vaya a penalizar a la Bolsa europea

Mariano Arenillas, responsable de DWS para España y Portugal
Mariano Arenillas, responsable de DWS para España y Portugal

Prefiere el término “constructivo” a “optimista” a la hora de valorar la estrategia de inversión de DWS, la gestora que dirige y que este año cumple 30 años de presencia en España. Mariano Arenillas es el responsable de la firma para España y Portugal, que gestiona un patrimonio de 14.250 millones de euros en nuestro país. El experto sigue con gran atención el ritmo de vacunación frente al coronavirus de las economías desarrolladas y reconoce que el gran temor del mercado es ahora un repunte de la inflación, ante lo que no descarta en absoluto una corrección en la renta variable.

¿Cómo cree que está influyendo el calendario de vacunación de las grandes economías en la ruta de salida de la crisis?

Hemos revisado al alza la previsión de crecimiento para EE UU este año del 4,5% al 5% y al 3,8% en 2020. Y en China hemos subido nuestra previsión al 8,7% desde el 7,8%, y para 2022 al 5,5%. En la eurozona mantenemos la previsión de crecimiento este año del 3,5% y del 4,5% para 2022. Estas variaciones responden a que vemos perfectamente cómo hay países que se están desmarcando en la tasa de vacunación. Y además está la cuestión de los paquetes de estímu­los y la rapidez con la que van a llegar a las familias. En EE UU, los mecanismos de llegada de los estímulos al ciudadano son mucho más rápidos que en Europa, donde esperamos que un tercio de los estímulos se implementen este año. De ahí las distintas tasas de crecimiento.

¿Cree que va a alcanzarse la denominada inmunidad de rebaño en los plazos previstos?

Nos habíamos marcado ese momento a finales del segundo trimestre o principios del tercer trimestre, y ahora nos estamos moviendo más hacia la parte final del año. Eso ha hecho que dentro de la revisión al alza de los PIB que hemos hecho no haya entrado Europa y sí Estados Unidos y China. La tasa de vacunación está afectando claramente, en Europa estamos por debajo del 10%. Aunque en Estados Unidos nos empieza a preocupar la tasa de personas que no quieren vacunarse. Hemos pasado de un 72% de personas dispuestas a ponerse la vacuna hace dos semanas a un 50%, y quien tiene más dudas es la gente más joven. Y la vacunación es fundamental para llegar a la inmunidad de rebaño. No sirve de nada que solo se vacunen los mayores.

¿El retraso de la vacunación en la zona euro podría torcer el rumbo de la Bolsa europea?

No, no exactamente. La artillería es menor en la zona euro, pero eso no hace que las Bolsas europeas se vayan a comportar peor por el hecho de que vaya a haber un menor crecimiento que en Estados Unidos. Estamos esperando que los beneficios empresariales en EE UU crezcan un 25%, lo mismo que esperamos para Europa. Y también es cierto que Wall Street parte de un nivel más alto, está más cara porque tiene un claro sesgo tecnológico. Si se cumple la previsión de crecimiento de beneficios, en el mercado de EE UU los PER se reducirán un 15%; ya hay un 10% que está sobrecomprado. Pero en la zona euro, ese crecimiento del 25% va a conllevar un abaratamiento del 25% del PER porque las Bolsas europeas tienen una valoración más baja.

¿Continúan apostando por las compañías tecnológicas?

En renta variable la tecnología va a seguir tirando. Va a ser el elemento dinamizador y admite valoraciones más altas. El Covid ha acelerado un proceso tecnológico que habría tardado en llegar cuatro o cinco años. No solo hablamos de las cinco grandes compañías, sino de todo el sector, y especialmente la tecnología que favorezca la preservación del medioambiente. Hay que tener una estrategia que te permita tener tecnología y soportar los vaivenes, porque la volatilidad va a estar ahí. Y no podemos olvidarnos tampoco de que hay compañías cíclicas que lo van a hacer mejor. El peligro es el tema de la inflación.

¿Prevé una corrección bursátil si las rentabilidades de la deuda siguen subiendo?

Sí, claramente es un riesgo. Las valoraciones actuales son muy exigentes y estamos cerca de los niveles que nosotros vemos de aquí a 12 meses. Creemos que el alza de la inflación será una cuestión temporal, principalmente por el efecto comparativo con la situación de hace un año. Pero si el bono americano se dispara por encima del 2% seguramente veremos una corrección. Y no es necesario que se produzca esa situación para que haya una corrección, podría darse por una nueva cepa, algún retraso adicional de las vacunas…

"Ahora mismo, DWS no detecta ningún riesgo político en España. Nos fijamos más en la política del BCE y Bruselas"

Ante esa posibilidad, ¿le están dando un sesgo más prudente a la cartera?

Intentamos tener carteras balanceadas y preparadas para shocks de mercado. Estamos notando que en cuanto se menciona en el mercado el concepto del tape­ring, el inversor cambia el chip. Y un movimiento que se produciría durante meses, se da en días, como hemos visto con la subida de rentabilidad del bono estadounidense. Tenemos una estrategia que se denomina “de mariposa”, porque te sitúas en las dos alas, la de mayor riesgo y la de menos. En la de mayor riesgo, apostamos por la tecnología en la vertiente del medioambiente, y en la de menos, por compañías que están infravaloradas y que tienen potencial si el ciclo avanza. Esto por la parte de Bolsa. Aunque el riesgo de mercado no te lo quita nadie, se trata de tener algún tipo de contrapeso, y lo hemos encontrado en el oro. No tiene gran potencial desde los precios actuales, los tipos a largo están subiendo y se vuelven más atractivos. Pero si hay una corrección fuerte en Bolsa, el oro sería el refugio.

¿Y la renta fija?

Estamos en la parte más corta de la curva en bonos soberanos, teniendo en cuenta que vamos a perder dinero. Pero también considerando que si las Bolsas caen van a servir como contrapeso. Buscamos los activos que están descorrelacionados. La idea de una cartera de renta fija de corta duración y a lo mejor un 5% o un 10% de Bolsa para nosotros ahora es la apuesta de mayor seguridad.

¿Le interesa el sector bancario?

De forma estructural, en el entorno de tipos bajos en el que estamos y vamos a estar, la banca no tiene el margen financiero básico para su negocio. Estamos fuera del sector financiero, solo con cierta exposición vía compañías aseguradoras, que no dependen tanto de ese perfil de intermediación de los bancos y que también han sufrido bastante.

La banca pesa mucho en la Bolsa española, ¿la tienen fuera de su radar?

Las compañías del Ibex no están fuera de nuestro radar. No esperamos que lo hagan peor, es una pura cuestión de dónde está su negocio. Y una de las regiones que a nivel global peor está gestionando la pandemia es América Latina, donde grandes compañías españolas tienen grandes intereses. Eso está pesando. Además, los sectores que más están tirando no están representados en la Bolsa española.

¿Cree que hay algún tipo de penalización por riesgo político en la Bolsa española?

Nosotros nos fijamos mucho más en la política del BCE y de la Comisión Europea que a nivel local. Más allá del ruido, los inversores que tenemos capacidad de análisis vemos las grandes tendencias. Ahora mismo, DWS no detecta ningún riesgo político en España.

Normas
Entra en El País para participar