Un nuevo liderazgo ético en las empresas

ELO Institut lanza una certificación en competencias éticas

Un nuevo liderazgo ético en las empresas

La crisis sanitaria, social y económica derivada de la pandemia de Covid-19 ha potenciado un clima ético en el comportamiento empresarial. La sostenibilidad y la resiliencia organizacional son ahora vectores clave de la nueva cultura empresarial, que tiene en los Objetivos de Desarrollo Sostenible un claro marco de actuación. Se abre paso así a un nuevo liderazgo de las organizaciones, más ético, que debe consolidarse. Pero ¿están sus líderes preparados?

ELO Institute (Ethical Leadership for Organizations) ha creado una certificación en liderazgo ético basada en un modelo evaluación desarrollado a lo largo de 20 años de investigación científica en las universidades de Deusto, Autónoma de Madrid y la UNIR, denominado Ethos Leader Q.

Este sistema brinda dos opciones. Por un lado, la certificación de líderes éticos, dirigido tanto a directivos como mandos intermedios, con el que obtienen un informe global de su nivel de liderazgo ético, registrado en cuatro escalas de certificación, Épsilon y Delta, primeras etapas de acceso, y Beta y Omega, como grados superiores.

El modelo Ethos Leader Q se ha desarrollado a lo largo de 20 años de investigación científica

Y por otro lado, también realiza evaluaciones corporativas, facilitando a la organización un mapa global con la calidad de liderazgo ético de sus dirigentes y sus mandos intermedios. Ese mapa puede ser a nivel de departamento, equipo u organización. Y va dirigido a cualquier tipo de empresa, tenga el tamaño que tenga.

“El liderazgo ético engloba muchas cosas”, destaca Sofía Unda, fundadora y directora de ELO Institute. “No es solamente la ética, sino que tiene mucho que ver con personas que reúnen las competencias y que son eficientes y eficaces en su puesto de trabajo y personas emocionalmente inteligentes. Nosotros, en ese constructo de liderazgo ético englobamos muchas cosas”, asevera.

Modelo multidimensional

Así, ELO Institute ha desarrollado un modelo multidimensional y concéntrico de liderazgo ético (Momucle), con 27 variables que definen lo que es un líder ético. Se hacen evaluaciones con el equipo de trabajo, con el superior del candidato y con sus pares. “El candidato a la certificación o a la evaluación de liderazgo ético tiene un espejo, un mapa global de cómo él es visto desde el punto de vista del liderazgo ético”, remarca Unda.

Existen cuatro niveles de certificación: Épsilon, Delta, Beta y Omega

Del mismo modo, se calcula el cociente del liderazgo ético de determinados departamentos –o de la organización entera–, cómo son vistos esos líderes, los dirigentes y esos mandos intermedios por parte del conjunto de la organización. Cómo impacta en la cultura de la organización y cómo afecta ese liderazgo ético al desarrollo organizacional.

Como explica la fundadora de ELO Institut, doctora en Educación, se realiza una evaluación que dura siete semanas y en la que participan tres expertos sénior, coaches de las principales escuelas de negocios en España. “Lo más importante de esta evaluación individual es que el directivo va a tener un informe exhaustivo para poder mejorar y desarrollar y convertirse, en caso de que quiera seguir en este proceso de mejora, en un líder ético”, asegura Unda. Las personas que componen los equipos de evaluación están muy vinculadas al ámbito de los recursos humanos con más de 15 años de experiencia como coaches sénior ejecutivos, así como psicólogos sénior. En general, son científicos dentro del área de humanidades.

ELO Institut cuenta además con el Centro de Alto Rendimiento para el Liderazgo Ético (Carle), con el que ofrece formación ad hoc para que los directivos puedan seguir avanzando y reciclándose de forma continua y personalizada.

Sofía Unda remarca el hecho de que hasta ahora no se monitorizara este indicador, pues “es la principal herramienta preventiva de crisis reputacionales dentro de las organizaciones. Es una herramienta muy potente para detectar a tiempo, primero, talentos que tienes ocultos y que pueden ser personas que pueden llevar a tu organización a grandes resultados. Y segundo, prevenir, ver y diagnosticar problemas a tiempo”.

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