Podemos carga contra el PSOE por los incentivos a propietarios y advierte de que así no apoyará la ley

Si el borrador de la norma no cambia, el PSOE tendrá que sacarla con el apoyo del PP, afirman desde el socio minoritario

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, en el Congreso.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, en el Congreso. EFE

No han pasado más de 24 horas, pero la resaca de la propuesta del PSOE para incentivar a los propietarios que alquilen por debajo del índice de precios o abaraten los anteriores contratos está siendo muy dura para el Gobierno de coalición, en plenas negociaciones para consensuar el borrador de la futura ley estatal de vivienda. Prueba de ello es que la tensión generada en las últimas horas ha llevado a hablar públicamente a tres vicepresidentes y otros tantos ministros.

El todavía vicepresidente segundo del Ejecutivo, Pablo Iglesias, ha criticado este jueves al ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, por el borrador presentado ayer y le ha recordado que ha de cumplir con el acuerdo programático, que establecía que las administraciones regionales y locales podrían "poner techo" a las subidas abusivas del alquiler en las zonas tensionadas mediante el índice de precios oficial. "Un gobierno es de izquierdas cuando cumple sus compromisos de izquierdas firmados ante la ciudadanía", ha aseverado.

El futuro candidato de Unidas Podemos a la Comunidad de Madrid ha señalado que es "indecente" que haya familias que destinen "el 60% o 70% de sus ingresos a pagar el alquiler" y que "no existe libertad si no se puede acceder a una vivienda digna". "La vivienda es un derecho y no un bien de mercado", ha recalcado en referencia a las palabras del ministro Ábalos, que aseguró hace un mes que la vivienda era un derecho pero también un bien que generaba actividad económica.

El propio Ábalos ha querido quitar hierro al asunto, y ha asegurado que todavía hay "espacio para converger" con Unidas Podemos, ya que la negociación no está culminada "y seguimos discutiendo""Compartimos objetivo, pero cuestión distinta es que podamos discrepar en los instrumentos, por lo que no hemos acabado ni estamos ante un debate cerrado".

Las diferencias en el seno del Ejecutivo se han acentuado en la última semana tras la propuesta oficial de Transportes, que ofreció ayer a Unidas Podemos una serie de incentivos fiscales a los propietarios de vivienda con el objetivo de abaratar los precios en zonas tensionadas y propiciar que más inmuebles lleguen al mercado del arrendamiento. El planteamiento de Ábalos partía de una bonificación general del 50%, ampliable según varios supuestos hasta el entorno del 90%. La formación morada sostiene, por su parte, que esta idea destina recursos públicos hacia los tenedores de vivienda en alquiler y que vulnera "flagrantemente" el pacto de Gobierno.

La posición de Iglesias choca con la defendida, también este jueves, por la vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, y la portavoz del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quienes sostienen que el acuerdo programático se basa en poner coto a precios excesivos, algo posible con la propuesta presentada por Ábalos. Con todo, Montero aseguró que escucharán las propuestas de sus socios de Gobierno.

Las palabras de Iglesias también chocan con las de la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, quien ha rechazado, también hoy, que el PSOE esté incumpliendo el acuerdo de coalición al no incluir topes a los precios de los alquileres. En su opinión, cumplir significa precisamente sentarse a negociar con sus socios los contenidos de las normas que pactaron impulsar y "ajustar" los "matices".

Calvo también ha negado que la coalición esté en riesgo. Sin embargo, la ministra de Igualdad, Irene Montero, ha querido avisar al PSOE sobre la tramitación de la futura ley y ha dejado claro que, tal y como están las cosas a día de hoy, solo podría salir adelante con el apoyo del PP, lo que en la práctica significaría, ha recalcado, un "cambio de socio". "Lo que se firma es palabra sagrada. Si todos respetamos el acuerdo no habrá ruidos ni tensiones", ha zanjado.

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