Anfac calcula que se venderán 100.000 coches menos por el alza del impuesto de matriculación

Supone perder el 10% de entregas previstas para este año

Alerta de que manda un mensaje negativo a las matrices

José Vicente de los Mozos, presidente de Anfac y director mundial de fabricaciones del grupo Renault.
José Vicente de los Mozos, presidente de Anfac y director mundial de fabricaciones del grupo Renault.

La patronal de fabricantes de vehículos, Anfac, tiene un mensaje claro para el Gobierno. Según sus cálculos, a los que ha tenido acceso CincoDías, se venderán entre 100.000 y 110.000 coches menos en España este año si el Ejecutivo no modifica la subida de facto del impuesto de matriculación, producida desde el pasado 1 de enero. Ello supone perder el 10% del mercado total previsto para este año (por debajo del millón de unidades).

Anfac reclama así que escuche al sector y aborde una actualización de los tramos del gravamen como han hecho otros países europeos como Francia, Italia y Portugal. En otros, como Alemania y el Reino Unido, no se aplica. El motor, con Anfac y las patronales de los concesionarios y distribución (Faconauto y Ganvam) alertan de que la subida del precio de los coches por la no adaptación del impuesto al nuevo ciclo de homologación WLTP llega en el peor momento, con una caída generalizada de la demanda a causa del Covid-19. Denuncian que la nueva contabilización (al alza) de las emisiones desde enero ha provocado una subida de facto del impuesto, y con ello, un alza de 800 euros en el precio medio de los coches, lo que hace que el consumidor se retraiga aún más.

Además, según las asociaciones, esto manda un mensaje negativo del Ejecutivo a las matrices de las marcas. España cuenta con la desventaja de que no tiene efecto sede y están en juego distintas adjudicaciones de nuevos modelos a las factorías. “Hemos de ser mucho más competitivos”, han repetido una y otra vez desde Anfac, subrayando que el país necesita ser un “polo de atracción”, a través de una colaboración público-privada y el estímulo a las inversiones, para lo que es necesario establecer un marco “positivo, atractivo e innovador” que permita a la industria ser reconocida internacionalmente.

En este sentido, el automóvil reclama unidad en el Ejecutivo en torno al sector, que representa el 11% del PIB y el 9% del empleo, y que se defina un modelo claro. “No vamos a permitir que nos quiten los coches de las calles”, defendió la pasada semana el presidente de Anfac y director mundial de fabricaciones del grupo Renault, José Vicente de los Mozos, ante la disyuntiva que parece que hay sobre si afrontar la transición energética con o sin coches de combustión modernos, que ayudarían o a rejuvenecer el parque móvil y a reducir el nivel de emisiones.

“La no actualización del impuesto es decir que me da igual lo que pase con el automóvil”, ha criticado el presidente de VW España, Francisco Pérez Botello. En su opinión, la no modificación del gravamen es responsable, “como poco”, de un 15% de la caída que sufrieron las ventas en enero. El mercado nacional registró este enero una caída del 51,5% (41.966 unidades matriculadas), retrocediendo así a niveles de mayo de 2020, cuando España aún estaba confinada en plena primera ola de la pandemia. En ese mes se matricularon 34.337 unidades, una bajada del 72,7% interanual.

A principios de diciembre, el Congreso de los Diputados, con los votos en contra del PSOE, Podemos, ERC, Más País y Bildu, rechazó una enmienda del PDeCat al proyecto de PGE para 2021 que pretendía modificar el impuesto de matriculación para que el WLTP no tuviese “impacto fiscal”. Proponía que los modelos que emiten menos de 144 gramos de CO2 por cada km recorrido no tributaran en el impuesto de matriculación. En la actualidad están exentos los coches que emiten menos de 120 g/km.

Propone un gravamen en función de las emisiones

Anfac ha propuesto al Ejecutivo una reforma fiscal para el automóvil con la que se suprima el impuesto de matriculación y se cree uno de periodicidad anual y alcance estatal que grave al parque circulante en función de las emisiones de CO2. También dependería la normativa Euro que le corresponda a cada modelo, es decir, según la antigüedad del vehículo, por lo que se estaría considerando tanto las emisiones relativas a la descarbonización, las emisiones contaminantes locales como la seguridad vial.

Los fabricantes calculan que el nuevo impuesto permitiría unos ingresos a las arcas públicas del Estado de unos 2.700 millones de euros. El Gobierno repartiría el dinero entre las comunidades autónomas, que en la actualidad tienen transferido el impuesto de matriculación. La patronal también pide que los eléctricos no tributen por IVA, al menos hasta que se igualen en precio frente uno de combustión, y se le reduzca a los híbridos enchufables.

Según Anfac, al tener un base sobre el parque, la cuantía de recaudación es “elevada” con unas cuotas anuales razonables, que tendrían además en cuenta los consumidores vulnerables. Los cálculos de la asociación apuntan a que estos ingresos permitirían eliminar el impuesto a entre 190.00 y 300.000 vehículos, cuando el objetivo a 2022 para el vehículo electrificado aspira a alcanzar una exención para 120.000. Anfac advierte de que en España se deben achatarrar 19 millones de vehículos hasta 2030 para reducir la edad media del parque de 12,5 a 9 años. Para la patronal, el país tiene que sumar hasta 14 millones de vehículos nuevos en nueve años, la mitad electrificados.

“Tenemos que cumplir una directiva y aquellos vehículos que más contaminan tienen que contribuir en mayor medida que los que usan energías más limpias”, respondió la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ante una posible modificación en una reciente entrevista con EP.

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