Proteccion del consumidor

Economía ultima la creación del cuarto supervisor financiero para defender al cliente

La nueva autoridad resolverá conflictos en los ámbitos bancario, de inversión y seguros; se apoyará en el Banco de España, la CNMV y la DGSFP

Sergio Álvarez Camiña, director general de Seguros y Fondos de Pensiones, Rodrigo Buenaventura, presidente de la CNMV, y Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España.
Sergio Álvarez Camiña, director general de Seguros y Fondos de Pensiones, Rodrigo Buenaventura, presidente de la CNMV, y Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España.

Unos meses después de la moción de censura contra Mariano Rajoy el 1 de junio de 2018, el ya presidente Pedro Sánchez anunció la creación de un nuevo supervisor financiero, con la única misión de proteger a los clientes de la banca. Fue en noviembre de ese año, a raíz de la disputa sobre el pago del impuesto de actos jurídicos documentados de las hipotecas. La pandemia acabó de paralizar la creación de este cuarto vigilante del sector financiero, pero el Ministerio de Asuntos Económicos se dispone a ponerlo en marcha de manera inminente, según fuentes jurídicas.

Ya existen varios documentos de trabajo, alguno con cerca de dos años de antigüedad, sobre esta cuestión. En los próximos días saldrá a consulta pública un texto actualizado. La Autoridad Administrativa Independiente de Protección del Cliente Financiero tendrá como gran misión resolver las controversias entre el sector financiero y sus clientes con decisiones vinculantes hasta una determinada cantidad. En un documento al que ha tenido acceso CincoDías el umbral se fija en 50.000 euros, pero este no está decidido.

Más allá de la cuantía, la autoridad podrá declarar la nulidad de cláusulas abusivas, anular liquidaciones y ordenar la devolución de impuestos indebidamente cobrados. El presidente del Gobierno se comprometió a la creación del nuevo organismo tras la controversia por el impuesto de actos documentados. El Supremo declaró que debía pagarlo el cliente, pero el Ejecutivo cambió la normativa para que lo abonara el banco.

Plantilla ‘prestada’

El organismo de nuevo cuño podrá nutrirse, según las fuentes consultadas, de los servicios de reclamaciones de los otros tres supervisores financieros: el Banco de España, la CNMV y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP). La diferencia es que la nueva autoridad constituirá una ventanilla única y sus resoluciones serán, hasta el importe que se fije, vinculantes. Ni las decisiones de la CNMV ni las del Banco de España ni la de la DGSFP lo son. Todos los supervisados por los tres organismos estarán también sometidos a la mirada de la nueva autoridad.

El número de reclamaciones ante los actuales vigilantes sumó 26.000 en 2019

Es más, aunque será independiente y tendrá un presidente propio, a propuesta de la ministra de Asuntos Económicos y previsiblemente con un mandato de seis años, contará con representación de otros supervisores en su consejo. Dispondrá de presupuesto propio, y podrá contratar, pero además deja la puerta abierta a solicitar profesionales de otros supervisores.

A falta del texto definitivo, podrá suscribir convenios para acordar, con carácter temporal, intercambios o estancias de personal. Estos trabajadores prestados seguirán cobrando de su organismo de origen, aunque con posibilidad de recibir complemento por servicios.

Aquí entran en juego los 441 empleados con los que contaba la CNMV a cierre de 2019, los 3.172 del Banco de España y los de la DGSFP, que dependen directamente de la Secretaría de Economía. El supervisor que preside Rodrigo Buenaventura recibió 1.077 reclamaciones el mencionado año; el que pilota Sergio Álvarez Camiña, 10.325: y el que dirige Pablo Hernández de Cos, 14.638.

El proyecto se paralizó después de que Pedro Sánchez lo anunciara en 2018

El primer eslabón del proceso de reclamación seguirá siendo el servicio de atención al cliente o el defensor del cliente del banco, del intermediario o de alguno de los múltiples supervisados. Solo podrá presentarse ante el nuevo organismo una vez que haya sido desestimada o haya transcurrido un mes sin que haya sido atendida.

Sin poder para sancionar

  • Comunicación sin actuación. El nuevo supervisor carecerá de capacidad sancionadora, según las fuentes consultadas. Cuando este tenga conocimiento de hechos que pudieran constituir infracciones comunicará toda la información pertinente al Banco de España, a la CNMV o a la DGSFP. Cierto, el nuevo protector de los clientes financieros colaborará con la correspondiente autoridad supervisora, a requerimiento de esta, en la determinación y valoración de los hechos que eventualmente den lugar a la responsabilidad sancionadora.
  • Modelo “twin peaks”. El nuevo mediador entre el sector financiero y sus clientes se aleja del modelo de dos supervisores, uno de conducta y otro de solvencia, que han pedido prácticamente todos los presidentes de la CNMV. El último, Sebastián Albella, que se mostró disconforme con el diseño de la nueva autoridad. El modelo twin peaks (dos picos) dejaría en manos de la CNMV la conducta y en el Banco de España, la solvencia. Pero con poderes de sanción directos, no por organismo interpuesto.
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